Piden donaciones para celebrar La Gritería en Sweetwater
Durante la primera semana de diciembre en los pasados dos años un tramo de la calle 107 del suroeste, en Sweetwater, ha sido el lugar de celebración de una tradición nicaragüense que se ha establecido en el sur de Florida: La Gritería o La Purísima.
Las aceras se llenan de altares y decenas de personas vienen de todos lados a celebrar a la Inmaculada Concepción de María, la santa patrona de Nicaragua, en la ciudad que sirvió albergue a cientos de nicaragüenses que se refugiaron en Estados Unidos en los años 1980. En la celebración se reparten dulces y regalos, se toca música típica y se hacen presentaciones folklóricas.
Pero el evento tiene un precio. El cierre de las calles requiere de la coordinación municipal, y del empleo de varios agentes de la policía. Además, empleados de mantenimiento asisten con las labores de montaje de tarimas y de limpieza antes y después del evento, que se extiende varias horas.
Por años la organización cultural Community Performing Arts, que organiza el evento, ha recibido asistencia de la administración de Sweetwater para cubrir la mayoría de los gastos relacionados con el evento. Sin embargo, esta vez, funcionarios municipales le pasaron una factura de unos $8,000 por los servicios requeridos.
Ahora los coordinadores y miembros de Community Performing Arts, una entidad sin fines de lucro, protestan lo que consideran un precio “muy alto”. Pero en medio de una crisis financiera en Sweetwater que ha dejado unos 27 empleados sin cobrar sus sueldos de noviembre, y provocado el despido de al menos 30 empleados, funcionarios municipales aseguran que no pueden correr con los gastos del evento.
“El alcalde [Orlando López] no puede, en buena conciencia, seguir cometiendo los errores del pasado”, dijo Claudia Miró, vocera municipal, en una entrevista el viernes. “No es ningún secreto que en la ciudad hubo mucha mala administración y malgasto de dinero por muchos años, y esta era una de las malas practicas. En cualquier otro lugar, cuando se realizan estos tipos de eventos, esos servicios se cobran”.
Mientras tanto, la organización cultural inició una campaña de recaudación de fondos a través del sitio web www.gofundme.com/lagriteria2015. Hasta ahora han reunido unos $1,000, de acuerdo con los coordinadores. La fecha límite para realizar el pago a la municipalidad es el 18 de noviembre.
Consuelo Espinoza, fundadora de Community Performing Arts, que ha organizado la celebración por años junto a su familia, dijo que su organización pidió flexibilidad a los administradores municipales para lograr una reducción de la factura, pero que estos no accedieron.
La ciudad cobra unos $6,000 por emplear a ocho agentes de la policía por 12 horas. Además, la organización debe pagar unos $2,200 para emplear a tres trabajadores de mantenimiento por 12 horas, la recogida de basura y las bolsas para depositar los desperdicios, y el montaje de la tarima.
Los organizadores sostienen que el evento se extiende por mucho menos de medio día (unas cuatro horas), y por lo tanto no entienden por qué deben pagar 12 horas de empleados. Además, Espinoza dijo que ofreció que los voluntarios se ocuparan de la recogida de basura para reducir los gastos.
“Somos una organización sin fines de lucro, no contamos con esa cantidad de dinero. Todo lo que se hace en la celebración es gratis”, aseguró Espinoza. “Lo hacemos para promover nuestra cultura y mantener nuestras tradiciones”.
Miró dijo que la administración municipal trató de ofrecer opciones a Community Performing Arts, como llevar a cabo el evento en un parque de la municipalidad, lo cual requiere de menos policías. Pero los organizadores no aceptaron.
De acuerdo con Miró, el cierre de un tramo de la avenida 107 requiere del empleo de varios agentes policiales que guíen el transito, levanten y retiren las barricadas. La vocera dijo además que la limpieza de las calles se extiende por varias horas después de que termine la celebración, y debe ser realizada de “manera apropiada”.
Los organizadores tendrán también que pagar por permisos para colocar carteles para anunciar el evento, un gasto en el que no incurrían en el pasado.
Espinoza explicó que la organización busca que el evento se asemeje a la celebración en Nicaragua, que en las ciudades se celebra en una calle con altares montados en los negocios y viviendas.
“Queremos que esto se convierta en una tradición en la avenida 107, que es muy significativa para la comunidad nicaragüense en Sweetwater”, dijo Espinoza. “La gente ya la asocia con la celebración, vienen a colocar sus altares gratuitamente y allí se regala comida y dulces para los niños”.
Tradicionalmente en Sweetwater también se colocan altares en el estacionamiento del centro comercial Holiday Plaza, sobre la avenida 107, donde se encuentra el restaurante Los Ranchos. Miró dijo que las personas que organizan la celebración, de menor escala, en esa plaza pagarán por el empleo de dos agentes de la policía. La Gritería se celebra además en algunos negocios de La Pequeña Habana y Hialeah.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2015, 8:40 p. m. with the headline "Piden donaciones para celebrar La Gritería en Sweetwater."