Proponen endurecer penas por robo de identidad en gasolineras
Con el simple pase de una tarjeta de crédito en la bomba de una gasolinera, se le ha hecho fácil a los ladrones de identidad robar información de los clientes y hacer cargos fraudulentos a sus nombres.
La familia de la senadora estatal Anitere Flores conoce esto demasiado bien; hace dos años en Miami, a un miembro cercano de la familia un “captor ilegal de datos” le robó la información de su tarjeta de crédito en una gasolinera, dijo ella.
“En unas horas, cientos y cientos de dólares - específicamente cargos en gasolineras - se pusieron en la tarjeta”, agregó Flores, republicana por Miami. “Da miedo, pero también fue una gran molestia: cancelar las tarjetas de crédito y cambiar los números de las cuentas. No se debe pasar por todo esto sólo porque se usa la comodidad de pagar en la bomba”.
Con la ayuda del Comisionado de Agricultura de la Florida, Adam Putnam, Flores y la representante Dana Young, republicana por Tampa, desean tomar medidas enérgicas contra el uso de los captores ilegales de datos, al requerir a las gasolineras que tengan mejores medidas de seguridad y se aumenten las penalidades para los delincuentes culpables de fraude a las tarjetas de crédito.
Los captores ilegales de datos son aparatos que toman y roban la información de las tarjetas de crédito y débito. Sólo desde marzo, los inspectores en el departamento de Putnam han localizado y retirado 161 captores ilegales de datos en todo el estado. De ellos, 71 aparatos —o un 44 por ciento— se encontraron en gasolineras en el Sur de la Florida.
La ley de la Florida considera el obtener combustible de forma fraudulenta como un delito grave de tercer grado, que puede conllevar una sentencia de hasta cinco años de prisión. Pero la legislación que presentaron Flores y Young pide un castigo más severo: considerarlo un delito grave de segundo grado, punible con hasta 15 años de prisión.
La propuesta también reduce de 10 a cinco el número mínimo de tarjetas falsificadas o de números de tarjetas de crédito robados que alguien necesita tener para ser acusado con un delito grave de segundo grado, lo que hace más fácil que los fiscales persigan a los ladrones de identidad.
Mientras tanto, la legislación mejoraría las salvaguardas obligatorias para proteger a los clientes. A las gasolineras se les requeriría tener mejores medidas de seguridad para dificultar o impedir a los delincuentes acceder a la información en las tarjetas de crédito de los clientes.
Como mínimo, se requerirá a las bombas que tengan cinta de seguridad sensible a la presión sobre el panel que lleva a la máquina de crédito. Algunas gasolineras ya lo hacen.
“Al aumentar las medidas de seguridad en las bombas de gasolina y las penalidades a los delincuentes que abusan de los clientes inocentes, esta legislación ayudará a proteger a los floridanos y visitantes de los ladrones que usan captores ilegales de datos para robar a nuestros ciudadanos”, dijo Young en una declaración.
También el personal de Putnam en el Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor tendría mayor poder para hacer cumplir las regulaciones —incluyendo la capacidad para poner a las bombas fuera de servicio si los dueños de las gasolineras no cumplen las salvaguardas requeridas y no corrigen los problemas dentro de cinco días o si las violan repetidamente.
Los Proyectos de Ley 781 de la Cámara de Representantes y 912 del Senado se presentaron la semana pasada y no se han enviado todavía a las comisiones legislativas para audiencias.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2015, 3:16 p. m. with the headline "Proponen endurecer penas por robo de identidad en gasolineras."