Vecinos de La Pequeña Habana a Beckham: 'Buena suerte'
De René Díaz se dijeron muchas cosas en los medios de comunicación en los últimos meses. Algunos lo llamaron irracional y un grupo de negociadores sentenció que “su avaricia” podría echar a perder los planes de construir un estadio de fútbol profesional en La Pequeña Habana.
Poco después, el equipo negociador de David Beckham reveló que planea construir el estadio de $200 millones en un lugar que no requiere la compra de la propiedad en la que Díaz tiene una guardería infantil. Y Díaz solo tiene unas palabras de despedida para el astro del fútbol.
“Buena suerte”.
Beckham anunció recientemente que ahora planea construir el estadio en el vecindario de Overtown, luego de las fallidas negociaciones para adquirir las seis propiedades privadas que necesitaba para construir al lado del Marlins Park, entre estas la guardería de Díaz. A principios de noviembre, el equipo negociador de Miami Beckham United comenzó a discutir públicamente los detalles de las negociaciones. Fue entonces que un vocero del equipo dijo que los vecinos probablemente desperdiciarían la oportunidad de sus vidas de obtener sumas muy por encima del mercado por sus propiedades, si no dejaban de pedir sumas exorbitantes.
Pero ahora que Beckham se ha llevado su proyecto a otro lado, Díaz y otros vecinos no lo lamentan. De hecho lo que desean es que sus vidas regresen a la normalidad.
“Yo no he perdido nada porque nadie nunca me ofreció nada y yo no pedí dinero por mi casa”, dijo Violeta Jiménez, de 84 años y quien dijo que lo que más desea es que no haya más reporteros afuera de su casa. “Honestamente, creo que es fantástico que encontraran otro lugar y espero que todo les salga bien antes de que tengan que buscar un plan Z”.
Construir al lado del estadio de los Marlins era el Plan C del equipo de Beckham. Inicialmente aspiraron a una locación en el Puerto de Miami y después en el downtown, frente al mar, pero algunos políticos e influyentes hombres de negocios bloquearon el plan. En La Pequeña Habana, quienes pusieron las trabas fueron los dueños de casa y pequeños negocios, de acuerdo con los representantes de Beckham.
En ese caso, Díaz fue catalogado como el mayor obstáculo. El equipo dijo que le ofreció a Díaz $1.8 millones por la propiedad que tiene un valor en el mercado de poco más de $360,000. Pero el propietario inicialmente pidió $30 millones, y el equipo de Beckham, que declinó comentar para este artículo, dijo que la última vez que hablaron con Díaz éste se mantuvo firme en pedir $15 millones.
Pero Díaz, de 69 años, dijo que él simplemente planeaba empezar por pedir una suma elevada y que en las negociaciones llegaran a un punto medio. La comunicación con el equipo fue limitada, aseguró el propietario, quien lamentó que los negociadores acudieran a los medios para acusarlo de avaricioso en vez de negociar con él.
“Las negociaciones, si es que se le pueden llamar así, fueron un desastre”, dijo Díaz el lunes, y aseguró que está satisfecho de poder mantener su negocio, Candy House daycare, y el trabajo de sus empleados. “Me siento bien porque no he perdido nada. Estoy manteniendo mi negocio, que es el patrimonio de mi familia”.
Puede ser que el equipo de Beckham nunca hubiera logrado entenderse con los propietarios, o que el comienzo de las negociaciones fuera poco positivo, y que ahí hayan empezado las trabas. Algunos, incluyendo los vecinos, criticaron que se haya organizado una conferencia de prensa para anunciar el plan de construir el estadio en La Pequeña Habana, sin que se contactara primero a los vecinos cuyas propiedades debían ser adquiridas.
Además algunos dueños, como Jiménez o su vecino de al lado Manuel Freyre, insistieron en que querían pasar su vejez en sus casas y no estaban interesados en vender. Ambos dijeron que no fueron contactados por el equipo de Beckham. Otro propietario que pidió no publicar su nombre dijo que recibió una llamada de los negociadores que duró 10 minutos.
Díaz dijo que le queda la duda sobre si Beckham verdaderamente tenía intenciones de construir al lado del Marlins Park, o si él y sus vecinos fueron la excusa práctica mientras el equipo buscaba un lugar que ya habían sugerido algunos políticos. Aunque Díaz contó que recibió una llamada de último minuto, un día antes de que el equipo de Beckham cerrara un contrato de compra en Overtown, lo que sugiere que aún mantenían interés en comprar en La Pequeña Habana.
“La muchacha me preguntó que si todavía estaba interesado en negociar y le dijo que si. Después me pidió que le dijera la cantidad y yo le dije: no, ustedes díganme cuál es su oferta porque a ustedes no les gustan mis números”, contó Díaz.
La oferta nunca llegó, manifestó Díaz.
Probablemente esa haya sido la última conversación entre los vecinos y el equipo negociador, que ahora está buscando adquirir una propiedad del condado y tiene bajo contrato unos seis acres de un terreno privado.
“Les deseo buena suerte con el nuevo lugar”, indicó Díaz. “¿Qué más puedo decir?”
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2015, 9:35 p. m. with the headline "Vecinos de La Pequeña Habana a Beckham: 'Buena suerte'."