Sur de la Florida

Proponen retirar al manatí de la lista de especies en peligro

Funcionarios federales dijeron el jueves que tomarán medidas para sacar al manatí de la Florida, el mamífero bigotudo que ha acabado convirtiéndose en ícono de la lucha por salvar las vulnerables flora y fauna del estado, de la lista de especies en peligro de extinción.

A pesar del número récord de muertes de manatíes en los últimos años, el Servicio de la Flora y la Fauna federal dijo que una población de poco más de 6,000 debería ser reclasificada simplemente como amenazada. Ellos afirmaron que la democión es una medida positiva, que indica una recuperación, e insistieron en que dicha medida no reduciría las protecciones ya establecidas.

“El manatí es una de las especies más carismáticas y reconocidas inmediatamente”, dijo Michael Bean, subsecretario principal de Flora, Fauna y Parques del Departamento del Interior en un comunicado. “ Aunque todavía hay cosas que hacer para una completa recuperación de las poblaciones de manatíes, su número está en aumento y la amenaza a la supervivencia de su especie se está reduciendo”.

La decisión tiene lugar bajo la creciente presión de urbanizadores y la industria de la navegación, quienes han alegado por mucho tiempo que las zonas de baja velocidad de navegación y otras medidas son demasiado estrictas. El año pasado, el Pacific Legal Fund (Fondo Legal Pacífico), agencia conservadora, demandó a funcionarios federales tras solicitar la eliminación de las medidas en el 2012. Pero los conservacionistas, que se opusieron al cambio con uñas y dientes, afirman que la medida contradice directamente el plan de la agencia de salvar los manatíes por medio de no confiar en sus conteos de población.

“Entre el 2010 y el 2013 la población disminuyó, y ni siquiera están hablando de eso”, dijo Pat Rose, director ejecutivo del Save the Manatee Club (Club Salvemos al Manatí). “Sugerir que la amenaza está controlada no es un modo de ocuparse del asunto”.

De acuerdo con el plan federal de recuperación, basado en investigaciones de un biólogo de St. Petersburg que fue el primer curador del Seaquarium, no se debería medir el éxito por “cuántos manatíes existen”, sino por cuán bien las medidas impiden que las pacíficas vacas marinas sufran daños. Entre el 2010 y el 2013, más de 2,400 manatíes fueron muertos, casi la mitad del conteo de población del año pasado.

Los conteos aéreos anuales son además considerados por muchos como incompletos, en dependencia tanto de las condiciones del estado del tiempo como en la disposición de los manatíes a salir a la superficie. Un biólogo los comparó con hacer conteos de rositas de maíz.

En su respuesta inicial a la petición del Pacific Legal Fund en julio del 2014, funcionarios federales dijeron que nueva información brindaba una base razonable para reclasificar a los manatíes, y establecieron una revista durante el año entero para examinar su estatus más de cerca.

Los manatíes de las Indias Occidentales, los cuales se encuentran en Estados Unidos a lo largo de la costa sudeste y en Puerto Rico y que fueron protegisos pro primera vez a principios de siglo, han servido durante mucho tiempo como medida de cuán bien coexistía la urbanización de la Florida con sus frágiles flora y fauna. Carentes de depredadores naturales, su mayor amenaza provino fundamentalmente de la actividad cubana: los pioneros los mataban para usar su cuero, y los navegantes contemporáneos han atropellado a cientos de ellos.

Sus números empezaron a aumentar después de que el Save the Manatee Club, fundado conjuntamente por el senador Bob Graham y Jimmy Buffett en 1981, demandó a los gobiernos estatal y federal en el 2000 para obligarlos a establecer mejores regulaciones de navegación y otras medidas. En el 2007, luego que los conteos registraran más de 3,000 manatíes, administradores federales consideraron la posibilidad de bajarlos de la lista de especies en peligro de extinción.

Pero el número récord de muertes en los últimos años hizo suspender esos esfuerzos.

Los conservacionistas temen asimismo que con el aumento de la urbanización en la Florida y los esfuerzos por recibir las emisiones de carbono en las centrales eléctricas, los manatíes que pasan el invierno sobre todo en el centro de la Florida podrían perder hábitat.

“Vamos a ver qué van a plantear hoy, pero la demanda literalmente contenida por la recesión y el aumento del precio de la gasolina, esa contención ya no existe”, dijo Rose.

Aunque funcionarios federales han dependido de conteos y modelos para pronosticar el éxito de la conservación de los manatíes, esos estudios no siempre son confiables, según los conservacionistas. En un informe del 2013 del Sondeo Geológico federal, el ecólogo Michael Runge creó un modelo para proyectar las expectativas de población durante el próximo siglo pero no incluyó las muertes recientes. El modelo tampoco incorporó los cambios vinculados a los cambios climáticos o la calidad del agua. Los manatíes son particularmente sensibles a las mareas rojas y las plagas de algas que pueden eliminar el pasto marino del que ellos se alimentan.

En una respuesta del 2014 a la democión, Save the Manatee Club expresó asimismo preocupaciones sobre la habilidad del estado para proteger a los manatíes: los casos de protección medioambiental disminuyeron en un 68 por ciento en el 2013, el Departamento de Protección Medioambiental ha sufrido una reducción radical, y la Comisión de la Flora y la Fauna de la Florida se ha atrasado en su plan de administración que incluye la supervisión de los Cayos así como los condados Collier, Volusia e Indian River. Incluso funcionarios federales de flora y fauna declararon obsoleto un plan de recuperación del 2007 pero todavía no lo han revisado.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de enero de 2016, 8:05 p. m. with the headline "Proponen retirar al manatí de la lista de especies en peligro."

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