Los agricultores en Miami-Dade tienen más de lo que pueden vender
En estos días, los agricultores del sur del Condado Miami-Dade desean que esté nublado, que haya frío e incluso más viento.
Hasta ahora, el invierno ha sido caliente en el sur de la Florida. Buenísimo si uno es turista, pero no tan bueno si uno depende de lo que siembra. Los campos están más llenos de vegetales frescos de lo que, según dicen los agricultores, pueden vender.
“Actualmente estamos viviendo la peor etapa que hemos visto”, dijo Charles LaPradd, administrador de Agricultura del Condado Miami-Dade.
A pesar de la abundancia, no se consiguen precios bajos en el supermercado. El costo de los vegetales en realidad aumentó en noviembre, dijo Annemarie Kuhns economista de USDA.
Todos los inviernos, a corta distancia en automóvil de la jungla de asfalto en que se ha convertido Miami, una de las industrias más grandes del estado entra en ebullición: la agricultura. En la actualidad, en el suroeste de Miami-Dade, los tractores rugen a lo largo de Krome Avenue, los camiones-cisterna de irrigación no paran de moverse de un sitio a otro y los braceros inmigrantes trabajan recogiendo grandes cantidades de plantas de todo tipo.
En un extremo de los Everglades, unas 60,000 hectáreas se dedican cosechar chícharos, patatas dulces y otros vegetales al igual que frutas como fresas que atraen a los turistas a los quioscos de U-pick en busca de ricos batidos. En un condado que se conoce mejor por su vida nocturna y por sus playas, las granjas de esta zona vendieron productos por un valor de $600 millones en el 2012, de acuerdo con el Censo de Agricultura.
Sin embargo, este año la historia ha sido otra.
“El tiempo tiene que cambiar”, dijo Debbie Brady, directora ejecutiva del Buró de Granjas del Condado Miami-Dade. “Los refrigeradores y neveras están llenos”.
Los números de USDA respaldan lo que dicen los granjeros. El precio que los agricultores reciben por el chícharo ha disminuido casi un ocho por ciento con relación al mes anterior. Miami-Dade es el segundo mayor cosechero de chícharos en Estados Unidos, según el Censo de Agricultura.
El calabacín, sin embargo, es el vegetal que ha llevado la peor suerte: su precio ha caído casi un 31%.
Entretanto, los precios en los supermercados han permanecido casi igual.
“Creemos que los precios de los vegetales frescos van a aumentar en el 2015”, dijo Kuhns.
Este es parte del problema que enfrentan los agricultores, dijo Brady, quien piensa que los supermercados podrían vender más vegetales si bajaran un poco los precios.
“El consumidor se beneficiaría si los precios cambian a medida que cambian las estaciones. Si tenemos abundancia de vegetales en Miami-Dade, las tiendas deberían ajustarse”, apunta la economista.
El tiempo, sin embargo, ha sido un factor importante. Sam Accursio, cuya familia tiene 2,000 hectáreas sembradas en Miami-Dade, dijo que este invierno ha sido 10 grados más caliente de lo normal. Eso es algo que acelera el tamaño y la rapidez con que pueden crecer las cosechas. Algunas cosechas tienen que recogerse cuanto antes o los dueños corren el riesgo de que la planta se dañe.
Hace poco, Accursio se acercó a una nevera en su planta de Homestead: estaba llena de cajas de pepinos.
“Queremos vacía la nevera”, dijo.
No todo el mundo en el sur de Miami-Dade está buscando vaciar su nevera. Farm Share es una organización sin fines de lucro que recoge vegetales y frutas de las fincas locales y luego los reparte a familias necesitadas de todo el estado. Últimamente, la organización no ha podido contar con los suficientes camiones y rastras para distribuir todos los alimentos que les han donado. Accursio dijo que recientemente hizo su primera donación a Farm Share: 40,000 libras de calabacín que no pudo vender.
“Muchos agricultores nos han dado grandes cantidades de vegetales. Y en ello ha tenido mucho que ver el mercado”, dijo John Delgado, asistente del gerente de Farm Share. “Lo que nos hace falta son más vehículos para transportar la mercancía”.
No obstante, no todo son malas noticias para los agricultores. La cosecha del tomate en Miami-Dade está fijada para empezar junto al nuevo año. Los precios de los tomates aumentan todos los meses, año tras año, según estadísticas de USDA.
“Las primeras cosechas de tomate lucen excepcionalmente bien y se espera que la calidad sea muy buena. Pronosticamos una magnífica temporada”, dijo el granjero Tony DiMare. La única preocupación es que la temporada del tomate en Homestead casi siempre coincide con la de México.
Otro punto positivo: las operaciones de U-pick han aumentado, dijo Shawn Housh, dueño de Curbside Market & Milkshakes en Krome Avenue justo al norte de Homestead. Housh inauguró su negocio hace unos tres años, y desde entonces no ha dejado de crecer.
El negocio vende pasteles y tortas acabados de hornear, batidos con leche y cuenta con cuatro hectáreas de sembrados y campos donde los clientes recogen ellos mismos las coles, fresas y otros vegetales frescos.
El sur de Miami-Dade se ha dedicado a darle un énfasis al agroturismo últimamente, y Housh dijo que está recogiendo los beneficios.
“Este año ha sido indudablemente mucho mejor de lo que fue el año pasado”, expresó Housh.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de enero de 2015, 10:48 p. m. with the headline "Los agricultores en Miami-Dade tienen más de lo que pueden vender."