Sur de la Florida

Analistas: los republicanos tendrían más opción de ganar si eligen a Rubio

Los periodistas Eduardo Suárez y María Ramírez presentan ‘Marco Rubio y la hora de los hispanos’, el domingo 6 en Books and Books.
Los periodistas Eduardo Suárez y María Ramírez presentan ‘Marco Rubio y la hora de los hispanos’, el domingo 6 en Books and Books. Cortesía

La comisionada de Miami-Dade Rebeca Sosa ponía las luces de Navidad en el exterior de su casa en West Miami, ciudad de la que entonces era alcaldesa ya en su tercer término, cuando se le acercó Marco Rubio y le dijo que le gustaría que lo apoyara para obtener un asiento en la Concejo de la ciudad.

Rubio tenía 26 años, y West Miami no era solo la ciudad donde residía y donde estaba el hogar de sus padres, sino que allí había asistido al centro de recreación del vecindario, en el que jugaba baloncesto. En el Centro también conoció a su esposa, Jeanette Dousdebes, que practicaba voléibol. Él no tenía aún 20 años y ella era dos años menor.

Sosa se impresionó por la respuesta que le dio Rubio sobre por qué quería ser concejal. Dejó las luces y lo invitó a pasar y a tomar un “cafecito”. Así comenzó a apoyarlo en sus aspiraciones y se convirtió en su madrina política. Aunque muchos no creían en el triunfo del novato, Rubio ganó la elección convenciendo a los votantes puerta a puerta. Al escuchar su primer discurso en el Concejo, Sosa y el concejal Carlos Díaz-Padrón dijeron: “Es un monstruo”. Una frase que en “cubano” es expresión de admiración, en ese caso dirigida a resaltar las dotes de orador de Rubio, una de las cualidades que lo singulariza en su actual carrera a la Casa Blanca.

Las anécdotas las cuentan los periodistas españoles Eduardo Suárez y María Ramírez, en su libro Marco Rubio y la hora de los hispanos, que presentan este domingo en la librería Books & Books de Coral Gables

Suárez y Ramírez consideran que el senador Rubio, precandidato a la presidencia de Estados Unidos, “es el único republicano que puede batir a Hillary Clinton”, hasta ahora la favorita para la nominación demócrata.

“Los republicanos tendrían más opciones de ganar en noviembre si eligen a Rubio. No sólo porque ofrece un contraste perfecto con Hillary Clinton: es más joven, hispano y criado en un hogar obrero. También porque es el único republicano con una imagen positiva entre los hispanos”, afirma Eduardo Suárez, analista político de Univisión Noticias, y fundador y subdirector del sitio online de análisis noticioso El español.

Suárez (León, España, 1979), ganador del premio Gabriel García Márquez al mejor reportaje en español en el 2014, comenzó a interesarse en la trayectoria de Rubio cuando público en el 2013, junto a Ramírez, el libro electrónico La carrera, que contiene perfiles de 10 líderes que creían podían marcar el futuro de de Estados Unidos.

“El punto fuerte de Rubio es su frescura y capacidad oratoria. Es uno de los mejores oradores del Capitolio y se faja muy bien en los debates”, señala Suárez.

“Su punto débil es su condición de político profesional en este año en el que la mayoría de los votantes republicanos buscan un outsider. Rubio siempre ha vivido de la política y eso es un problema a la hora de presentarse como un candidato capaz de reformar Washington”, añade el periodista, contando a su vez que se reunieron con Rubio en tres ocasiones, asistieron a varios actos públicos en los que participó y entrevistaron a decenas de personas que lo conocen.

“Elegimos a Rubio porque era un líder hispano emergente y porque creíamos que podía lanzarse este año a la carrera a la Casa Blanca. También porque su biografía es atractiva y tiene muchos recodos”, dice Suárez.

Y sin duda la biografía del abogado nacido en Miami en 1971, tiene escasos puntos en común con la de un político tradicional, incluso para un cubanoamericano. Rubio no proviene de una familia de larga trayectoria en la política ni con recursos económicos que le permitieran soñar que podría aspirar un día a la Casa Blanca.

Sus padres emigraron de Cuba en 1956 buscando nuevas perspectivas de vida. Su padre, Mario Rubio, se desempeñó en oficios de bartender, camarero, administrador de un edificio, y su madre, Oriales García, limpió habitaciones de hotel en Miami y en Las Vegas, donde la familia se mudó a finales de la década del 1970 porque escaseaba el empleo en Miami.

“La experiencia de Marco Rubio en Las Vegas es interesante y es uno de los aspectos que asemejan su biografía a la de Barack Obama. De ahí viene una cierta crisis de identidad que comparten”, apunta María Ramírez, que al igual que Suárez fue corresponsal del periódico El Mundo durante 15 años en Nueva York, Bruselas y Milán.

Los periodistas destacan que Rubio se encontró un mundo nuevo entre mexicanoamericanos de Las Vegas. “El deseo de encajar mejor le empujó a hacerse mormón. De vuelta a Miami se volvió a encontrar con que era diferente y no encontraba su sitio entre los latinos de Miami. Entonces hizo amistad con afroamericanos y se enamoró del hip hop. Su experiencia variada tal vez le ayude a tener una política más conciliadora y especialmente atenta a las minorías. Por ejemplo, ha criticado las políticas de detención y cateo centradas en las minorías”, dijo Ramírez.

La pasión por la política le viene a Rubio por vía de su abuelo materno, quien era seguidor del presidente Ronald Reagan. Eso lo llevó a los republicanos.

“Es un político conservador y se ha ido haciendo más en los últimos años”, afirma Ramírez, quien considera que ser hijo de cubanos sí ha influido en sus posturas políticas.

“Rubio repite que la experiencia personal le ayuda a entender mejor el problema de la inmigración”, afirma Ramírez. “Cuando estaba negociando la ley de regularización en el Senado su madre le dejó un mensaje de voz en el teléfono pidiéndole que tratara bien a los inmigrantes, como ellos lo fueron. Está claro que cualquier tema relacionado con la inmigración tiene un componente personal para él, pero hasta ahora no ha conseguido ser la voz que convenza a su partido para ser más flexible. En cuanto vio que sus ideas eran impopulares dio un paso atrás”.

A su vez los periodistas afirman que Rubio “siempre ha mantenido cierta distancia respecto al exilio cubano. Sus principales representantes le han ayudado poco en su carrera”.

“Se parece más a la mayoría de hispanos de su generación, nacidos en EEUU, perfectamente anglófonos y con menos lazos con los países de origen. Este aspecto es importante porque así puede tener un atractivo más trasversal”, añade Ramírez, también analista de Univisión Noticias y cofundadora del sitio El Español.

El libro de Suárez y Ramírez no es estrictamente una biografía de Rubio, aunque sí aborda aspectos y anécdotas de su vida, sino que como contexto presenta a numerosos personajes hispanos relacionados con Rubio, en su mayoría con roles importantes en la política. También, como fondo, aparece la historia de los hispanos y, en especial de los cubanos, en Estados Unidos, como, por ejemplo, el hecho de que la bandera cubana fue izada por primera vez de manera pública en Nueva York, el 11 de mayo de 1850 en la calle Nassau. Concebida por otro exiliado, Narciso López, que tuvo una visión de cielo estrellado en un sueño, la bandera fue cosida en Warren Street, en el SoHo. Estos pequeños detalles son los que van confirmando que la presencia hispana en este país es de vieja data.

Aún así, con toda la xenofobia que hemos presenciado en la campaña presidencial, en especial de parte de Donald Trump, y el apoyo de gran parte del electorado a un candidato que se dedica a insultar a los mexicanos, es válido preguntarse si es “la hora de los hispanos”, como dice el título del libro.

“El racismo de Trump no debe oscurecer la parte buena de una minoría con un peso cada vez mayor tanto por los políticos de este origen como por la atención de la mayoría de las campañas”, concluye Ramírez. “Queda mucho por hacer en términos de desigualdad y discriminación, pero las comunidades hispanas han recorrido un enorme camino en las últimas décadas, como cuenta el libro. En algunas zonas del país los mexicanos especialmente sufrieron la persecución como los afroamericanos. Hoy un hispano aspira a ser presidente de EEUU. La brecha se va haciendo más pequeña”.

Marco Rubio y la hora de los hispanos se presenta el domingo 6, 6 p.m., en Books & Books, 265 Aragon Ave., Coral Gables

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2016, 4:50 p. m. with the headline "Analistas: los republicanos tendrían más opción de ganar si eligen a Rubio."

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