Nuevo obstáculo racial para dueños de restaurantes en aeropuerto de Miami
La comida con sabor sureño ha provocado nuevas tensiones en un entorno poco ajeno a la fricción política: los contratos en el Aeropuerto Internacional de Miami.
El restaurante Jackson Soul Food es uno de tres negocios propiedad de afroamericanos que buscan nuevos contratos con el MIA, que han atraído la atención de comisionados negros de Miami-Dade, quienes se cuestionan si esas empresas han recibido un trato justo. Ahora, un nuevo defensor se unido a las conversaciones: Michelle Spence-Jones, ex comisionada de Miami, sirve de intermediaria ante las autoridades del aeropuerto.
Spence-Jones, la popular ex representante por el Distrito 5, quien fue absuelta de cargos corrupción durante una larga batalla con los fiscales, se mudó a Georgia después de terminar su período en la comisión en el 2013. Su participación en las negociaciones del MIA con Jackson Soul Food marcaría un regreso a los asuntos locales para Spence-Jones, aunque en un comunicado dijo que el icónico restaurante de Miami no la había contratado.
“Ofrezco mi tiempo de voluntaria para ayudarlos en el proceso, como haría con cualquier negocio pequeño que me pidiera apoyo”, escribió Spence-Jones, quien todavía tiene familia en Miami pero vive en Atlanta. “Aplaudo los esfuerzos de la Junta de Comisionados del Condado para apoyar a negocios locales de minorías (africanoamericanos, cubanoamericanos y haitianoamericanos) en el Aeropuerto Internacional de Miami”.
En febrero, Barbara Jordan, comisionada de Miami-Dade, consiguió apoyo para cursar instrucciones al MIA con el fin de negociar arrendamientos con Jackson y el restaurante haitiano Chef Creole —una decisión poco común para una comisión que por lo general aprueba los contratos aprobados por los departamentos. El comisionado Dennis Moss ha propuesto una medida similar a beneficio de Concessions International, con sede en Atlanta y que opera en el MIA restaurantes como Nathan’s Famous Hot Dogs, McDonald’s y Einstein’s Bagels.
La controversia es sobre dos de los temas más complicados en la política condal: cómo afecta la influencia los contratos del gobierno, y si los negocios propiedad de negros reciben un trato justo en un entorno político dominado por los cubanoamericanos.
“Hay propietarios negros que están tratando de hacer lo mismo que los hispanos y otros han tratado de hacer, y a ellos no se les ofrece la misma consideración”, dijo en una entrevista Moss, el comisionado negro con más antigüedad en la Comisión.
Las autoridades del MIA expresan asombro ante la situación, y dicen que estaban en conversaciones con los tres negocios mucho antes que los comisionados intervinieran.
En una audiencia el 17 de marzo, Moss patrocinó una norma que instruía al MIA negociar una prórroga del arrendamiento a Concessions International, diciendo que la compañía no había recibido el mismo acuerdo expedito que otro negocio similar. La misma agenda incluyó una solicitud separada del MIA a los comisionados para que aprobaran la prórroga del arrendamiento a Concessions International.
“Esto es algo que planeábamos hacer”, dijo Emilio González, director del MIA y ex jefe de Inmigración en el segundo gobierno del presidente Bush. “Estamos en caminos paralelos que llevan a los mismos resultados”.
Estas palabras se pronunciaron durante uno de los intercambios más tensos en memoria reciente entre un comisionado y un director de departamento. “Hubo un intento flagrante de engañarme”, le dijo Moss a González.
“Este patrón del que usted habla de que nosotros tratamos de manera diferente a otras personas es incorrecto”, respondió González. “Y tengo que defenderme a mí mismo y a mi departamento”.
Los espinosos momentos sobre los negocios propiedad de negros comenzaron después que el MIA solicitó en octubre autorización para otorgar sin licitación competitiva el arrendamiento a un par de negocios que trataban de establecerse en el aeropuerto: un quiosco de comida cubana propiedad de Emilio y Gloria Estefan, y una tienda de ropa de Perry Ellis, con sede en Doral. Los comisionados aprobaron los acuerdos y los dos negocios ocuparon los últimos dos espacios que quedaban en la zona “Marketplace” del aeropuerto, en la concurrida Terminal D.
Jordan cuestionó posteriormente por qué la zona no tenía espacio para Chef Creole o Jackson Soul Food. Agregó que quería que el MIA “tratara de atraer a esas entidades que gozan de un gran respeto y éxito en la comunidad haitiana y la comunidad negra”.
González dio que convirtió en una prioridad agregar restaurantes de comida haitiana y otras etnias al MIA, en momentos que su personal busca una gama más cosmopolita de restaurantes para los viajeros internacionales. Pero dijo que asuntos logísticos, como el costo de construir las cocinas para Jackson y Chef Creole en un aeropuerto donde muchos restaurantes preparan los alimentos en otro lugar, complicó la situación.
“Aunque los comisionados y yo no siempre estamos de acuerdo en los métodos y tácticas, siempre he agradecido sus consejos y sugerencias”, dijo en un comunicado emitido después de una solicitud de entrevista.
Spence-Jones no ha tenido un papel público en defensa de Jackson Soul Food y su participación salió a relucir en correos electrónicos que el MIA entregó como parte de una solicitud de registros públicos. En un correo del 14 de marzo sobre el potencial de espacios en el MIA, Jackson Soul Food pidió a un funcionario del aeropuerto que coordinara planes con la nueva representante del restaurante, Spence-Jones.
Más tarde ese mismo día, Spence-Jones escribió a funcionarios del MIA una nota alentadora. “Agradecemos a todos por su apoyo”, escribió, “y esperamos trabajar con usted y su equipo para que Jackson [Soul Food] tenga un lugar en el Aeropuerto Internacional de Miami”.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2016, 7:52 p. m. with the headline "Nuevo obstáculo racial para dueños de restaurantes en aeropuerto de Miami."