Madre de joven que murió a manos de la policía recibe $87,000
Casi cinco años después que durante un enloquecido fin de semana por el Día de Recordación, en una abarrotada avenida Collins cuatro inocentes peatones resultaron heridos de bala y Raymond Herisse murió bajo una andanada de balas disparadas por la policía contra su automóvil, las familias de los muertos y los heridos llegaron a un acuerdo financiero con dos departamentos de policía.
Los acuerdos obtenidos a través de discusiones privadas entre la policía de Miami Beach y de Hialeah y las víctimas y sus familias todavía deberán ser procesados en las cortes antes de que se entregue el dinero, dijo el martes Tonya Daniels, directora de Comunicaciones de Miami Beach.
Por parte de Miami Beach, el pago total a la madre de Herisse, Marcelline Azor, y a tres de los peatones que quedaron gravemente heridos pero sobrevivieron la balacera, alcanza los $200,000. Una cuarta víctima que sobrevivió, Crystal Rivera, no presentó ninguna demanda. La cantidad de dinero que deberá pagar Hialeah aún no se sabe. Lorena Bravo, asistente del abogado de la ciudad, no respondió a las varias llamadas que se le hicieron.
Marwan Porter, abogado de la familia de Herisse, dijo que el litigio ha sido una larga y dura batalla y que la familia se alegra de que por fin haya quedado atrás.
“Hemos podido lograr casi todo para la familia a pesar de la dificultad de las leyes estatales”, dijo Porter. “El dinero nunca ha sido importante para la madre. No hay ningún dinero en el mundo que le devuelva a su hijo”.
Las leyes estatales limitan los daños a $200,000 por incidente. Porter confirmó que Azor también llegó a un acuerdo con Hialeah, aunque dijo que no entraría en detalles.
Azor le dijo a WLRN, asociado noticioso del Miami Herald, que no hay ninguna satisfacción en los $87,500 que recibió por la muerte de su hijo, ya que Raymond no va a regresar.
“Me pueden dar millones y millones de dólares, pero no se ha hecho justicia”, dijo Azor. “Nadie ha ido a la cárcel. Nadie fue castigado”.
Eso es algo cierto.
El año pasado, la Fiscalía Estatal de Miami-Dade determinó que bajo las leyes de la Florida, los 12 agentes de policía que usaron sus armas tenían motivos justificados para emplear fuerza mortal y tratar de detener a Herisse, cuya forma de conducir su auto, determinó la agencia, puso las vidas de varios agentes y del público en grave peligro.
El incidente atrajo atención nacional, entre otros motivos, porque sucedió el último día de la llamada Urban Beach Week 2011, el fin de semana por el Día de Recordación donde miles de visitantes —sobre todo afroamericanos— de todas partes del país se reúnen en Miami Beach.
“No se trataba de una simple parada de rutina ni de un individuo que había cometido una insignificante violación de tráfico”, escribieron los fiscales en un memorando de 87 páginas donde se detalla lo ocurrido. “Los agentes que trabajaban en el área determinaron de forma correcta que se trataba de un sujeto peligroso y potencialmente desesperado”.
Herisse tenía 22 años cuando murió a manos de la policía hace casi cinco años. La policía dijo que cuando los agentes abrieron fuego, Herisse conducía su Hyundai Sonata de color azul a alta velocidad por la avenida Collins, pegándole a vehículos estacionados, y hasta impactó a un agente que patrullaba en bicicleta. Cuando el Sonata se detuvo finalmente en la calle 13 y Collins, la policía siguió disparando, según dijeron varios testigos.
Cuando la balacera terminó, el Hyundai quedó acribillado con 116 proyectiles que dispararon 12 agentes y Herisse, que recibió 16 balazos, estaba muerto. Sin embargo, las balas disparadas por la policía de Miami Beach y de Hialeah también alcanzaron a cuatro inocentes peatones.
Desde entonces, la policía de Miami Beach no puede considerar un auto en movimiento como un arma mortal. Los agentes de Miami Beach no le pueden disparar a un vehículo en movimiento a menos que alguien dentro del automóvil primero saque un arma o dispare.
La policía de Miami-Dade, la agencia más grande en el sureste de Estados Unidos, tiene un reglamento menos rígido al respecto. Los agentes de Miami-Dade pueden dispararle a un auto en movimiento si “representa una amenaza inminente de muerte o de grave daño físico para el agente o para otra persona”.
El martes, Michael Grieco, comisionado de Miami Beach, dijo que se sentía satisfecho de que por fin el asunto haya terminado: “En lugar de años de agotadores y largos litigios que habrían terminado por afectar tanto a la ciudad como al departamento de policía, me siento tranquilo de que este asunto esté ya cerrado’’.
Por su parte, el alcalde de Miami Beach Philip Levine dijo que tenía esperanzas de “que podamos dejar a este capítulo detrás de nosotros’’.
El reportero del Miami Herald Joey Flechas contribuyó a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de marzo de 2016, 1:06 p. m. with the headline "Madre de joven que murió a manos de la policía recibe $87,000."