Trasplante múltiple salva la vida de un niño en el Jackson
Hace cinco años, Julissa Cerda trajo a su hija pequeña desde Valle de Río Grande, en Texas, hasta el Miami Transplant Institute (Instituto de Trasplantes de Miami) para que los cirujanos pudieran salvarle la vida de una rara enfermedad congénita que no le permitiría digerir alimentos.
La operación de trasplante múltiple de órganos fue un éxito. De modo que cuando su segundo hijo fue también diagnosticado con síndrome de Berdon el año pasado, Cerda regresó a Miami para que los cirujanos del University of Miami Health System (Sistema de Salud de la Universidad de Miami) salvaran la vida de su pequeño.
“Tener que hacerlo de nuevo no lo hizo más fácil”, dijo el viernes Cerda desde el cuarto del Jackson Memorial Hospital donde su hijito de 1 año, Liam, se recupera del primer trasplante de ocho órganos que se haya llevado a cabo en la Florida.
“Es algo muy duro para los padres”, dijo. “Pero yo me mantengo fuerte por ellos dos. Ellos son los que tienen que pasar por eso. Yo soy sólo su sistema de apoyo”.
Alrededor de uno cada un millón de bebés nace con síndrome de Berdon, dijo Jennifer García, gastroenteróloga pediátrica de UHealth que atiende a Liam y a su hermana mayor, Delilah, de 6 años.
La mayoría de los bebés diagnosticados con esa rara enfermedad, la cual afecta los músculos de la vejiga y los intestinos y hace imposible que digieran la comida, no viven más de un año sin tratamiento.
“Para este síndrome”, dijo García, “el trasplante de órganos es la única cura”.
En el 2011, Delilah necesitó siete órganos nuevos. Liam necesitaba ocho: hígado, estómago, intestino delgado y grueso, dos riñones y vejiga.
La operación de nueve horas se llevó a cabo el 23 de febrero, unas tres semanas después de que pusieran a Liam por primera vez en la lista de espera de trasplante de órganos, dijo Cerda.
Para Cerda y su familia, incluyendo al padre de Liam, José Garza, la incertidumbre de encontrar donantes compatibles —y el deterioro de la salud del niño— hicieron que la espera fuera casi intolerable. La familia viajó a Miami en enero para prepararse para la operación.
“Los médicos no nos garantizaron que fuera a sobrevivir porque estaba muy enfermo”, dijo Cerda.
Antes de la operación, Liam había sido alimentado durante toda su vida por un tubo intravenoso insertado en un vaso sanguíneo en su pecho. La nutrición líquida mantuvo vivo al niño, dijo García, pero también produjo complicaciones como la insuficiencia hepática.
Ahora, varias semanas después de la operación, Liam ya ha comenzado a comer alimentos sólidos, incluyendo zanahorias, guisantes y bananas.
“Es como alimentar a un recién nacido”, dijo Cerda. “Lo estamos enseñando a comer, pero le está yendo muy bien”.
Liam, quien se la ha pasado de un hospital a otro desde que nació, celebró su primer cumpleaños el 17 de febrero en el Jackson Memorial.
Cerda dijo que esperaba llevarse a Liam a la casa en unas cuatro semanas, tras la terapia ambulatoria en Miami.
“El tiene que estar médicamenteestable ”, dijo, “y asegurar que no rechace sus órganos”.
Lo mismo que su hermana Delilah, Liam necesitará cuidados vitalicios, incluyendo medicina contra el rechazo y consultas médicas regulares, dijo García.
Pero ella añadió que su pronóstico para llevar una vida normal es bueno y que sigue mejorando. Señaló que una mujer que recibió un trasplante intestinal en el Jackson Memorial cuando era adolescente dio a luz recientemente a su segundo hijo.
“El pronóstico para los trasplantes intestinales ha mejorado realmente en los últimos 20 años”, dijo García. “La supervivencia por un año es de alrededor del 90 por ciento para pacientes pediátricos. El índice de supervivencia por cinco años es de entre 70 y 80 por ciento. Y una vez que se pasa de cinco años, queda estable y se mantiene entre 70 y 80 por ciento”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2016, 10:04 p. m. with the headline "Trasplante múltiple salva la vida de un niño en el Jackson."