Sur de la Florida

Panama Papers: Tráfico de armas desde Miami y compañías offshore

Un hombre relacionado con el tráfico de armas desde Miami Beach aparece en los documentos filtrados de Panama Papers
Un hombre relacionado con el tráfico de armas desde Miami Beach aparece en los documentos filtrados de Panama Papers

La historia de cómo tres muchachos jóvenes de Miami Beach ganaron cientos de millones de dólares en contratos de armamentos del Pentágono se ha convertido en un artículo de la revista Rolling Stone, un libro y una película de Hollywood de próxima aparición llamada War Dogs (Perros de la guerra).

Efraim Diveroli, David Packouz y Alexander Podrizki vendieron armamentos y municiones obsoletos originarios de China y el antiguo Bloque del Este a los aliados de Estados Unidos en Irak y Afganistán, mientras inhalaban pantagruélicas nubes de humo de marihuana. Los tres tenían poco más de 20 años.

Ahora otro participante en ese drama, un chipriota llamado Charalambos “Pambos” Fellas, ha a aparecido en una gigantesca fuga de documentos obtenidos por el Miami Herald y el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos. Los archivos nunca vistos antes — conocidos como los Panama Papers— provienen de Mossack Fonseca, un bufete de abogados panameño que se dedica a establecer compañías para ricos y poderosos.

Fellas sirvió como director de una compañía offshore con sede en Chipre, llamada Evdin Ltd., la cual suministraba armamentos a los novatos traficantes de armamentos de Miami Beach.

El Miami Herald hizo una búsqueda por el nombre de Fellas en los archivos de Mossack Fonseca y descubrió que él sirvió de lo que se conoce como director “nominado” en por lo menos 30 compañías offshore establecidas por MF entre el 2002 y el 2007. Las compañías estaban todas radicadas en las Seychelles, un paraíso fiscal en el Océano Indico.

Los críticos llaman a estas figuras decorativas del mundo corporativo como Fellas “directores ficticios” y afirman que no sirven para otro propósito que para mantener en secreto la identidad del verdadero dueño de una compañía.

No hay evidencia alguna de que Mossack Fonseca haya establecido Evdin Ltd. La compañía no aparece en los documentos filtrados.

Pero el papel desempeñado por Fellas en el escándalo ilustra la manera en que la propiedad anónima de compañías contribuye al delito.

Está claro que él estaba encubriendo a alguien en Evdin: el verdadero propietario de la compañía era el traficante de armas suizo Heinrich Thomet, de acuerdo con una investigación hecha en el 2008 por la Cámara de Representantes de EEUU.

Thomet había sido puesto en una lista a vigilar del gobierno estadounidense de sospechosos de contrabando de armas en el 2006. La razón por la que él figuraba en la lista fue clasificada por la Agencia Central de Inteligencia, concluyó la investigación.

En una entrevista con el Miami Herald, Packouz confirmó que Thomet usó Evdin para vender armas a los jóvenes. Dijo que él y Diveroli conocieron a Thomet en una feria de armamentos en Las Vegas en el 2006 cuando estaban empezando en su profesión de vendedores de armamentos. (La familia de Diveroli trabajaba en la industria.)

“El era un vendedor de armamentos de toda la vida”, dijo Packouz de Thomet. “Tenía contactos en todas partes”.

Al año siguiente, la compañía de los jóvenes, AEY, presentó la oferta más baja y se llevó un contrato de armamentos por casi $300 millones con el Pentágono, arrebatándoselo a los gigantes de la industria. Thomet acordó ayudar a AEY a cumplir con la gigantesca orden, dijeron Packouz y Podrizki al Herald.

El supuesto plan de Thomet de vender armas a Estados Unidos dependía de Evdin, su compañía fachada en Chipre. Las regulaciones corporativas de la isla mediterránea no requieren que los dueños de las compañías tengan que divulgar sus nombres.

Evdin ofreció al traficante suizo de armas el anonimato necesario para hacer negocios con el gobierno de EEUU. Sus jóvenes secuaces de Miami Beach sirvieron de intermediarios.

En el 2007, Evdin compró 100 millones de cartuchos de municiones en Albania — municiones importadas a la nación balcánica desde China décadas antes — y vendió el arsenal a Diveroli, quien hizo reempacar las municiones para ocultar su origen, de acuerdo con el caso federal.

Existe un embargo comercial sobre el comercio de armamentos chinos. La fiscalía federal encausó a Diveroli, Packouz y Podrizki en el 2008 por reempacado fraudulento de municiones.

“Fuimos tan estúpidos”, dijo Packouz.

Diveroli, quien fue presentado como líder de la pandilla en los reportajes noticiosos y los documentos judiciales federales, se declaró culpable y acabó sentenciado a cuatro años en una cárcel federal. Packouz y Podrizki también se declararon culpables; Packouz fue condenado a siete meses de prisión domiciliaria, y Podrizki a cinco. Otro socio de ellos, un fabricante de ametralladoras de Utah llamado Ralph Merrill✔, se declaró inocente, pero fue convicto y condenado a cuatro años de cárcel.

Guy Lawson, periodista que cubrió el escándalo para Rolling Stone y escribió luego un libro llamado Arms and the Dudes (“Las armas y los muchachos”), afirma que los acusados fueron tratados injustamente, y que el Departamento de Defensa de EEUU usó a los novatos de Miami Beach para trabajar independientemente con Thomet.

“En realidad, el Pentágono no fue ninguna víctima”, dijo Lawson. “Ellos sabían exactamente qué estaba pasando… Nadie en posición de poder o influencia sufrió consecuencia alguna excepto los tres muchachos de Miami Beach dudes y el empresario de Utah, los chivos expiatorios”.

Al preguntársele por el papel jugado por Thomet en el caso, el mayor Adrian Rankine-Galloway, portavoz del Pentágono, dijo en un correo electrónico: “Creo recordar haber visto recientemente los avances de una película que sigue más o menos la historia que usted describe”. El Departamento de Defensa no quiso hacer más comentarios.

Thomet negó ser propietario de Evdin cuando se lo preguntó el periódico The New York Times, el cual reportó sobre el deterioro de las municiones vendidas por Diveroli en un artículo del 2008.

Aparte del papel jugado en ocultar a Thomet, Evdin se usó asimismo para sobornar a funcionarios de Albania, según el artículo del Times. Kosta Trebicka, el empresario albanés que fue la fuente del Times sobre los sobornos, murió más tarde en un sospechoso accidente de un solo auto, de acuerdo con Rolling Stone. Su muerte fue declarada accidental.

No se pudo contactar a Thomet para que comentara al respecto.

Su ex socio de negocios, Karl Brügger de la compañía suiza fabricante de armas B&T, dijo al Miami Herald que, hasta donde él sabía, Thomet trabajaba para una suministradora de defensa llamada Tara en Montenegro.

En el 2008, un periodista del Times rastreó al hombre que encubría a Thomet — el director ficticio de Evdin, Pambos Fellas — en su oficina encima de un club nocturno de Larnaca, Chipre.

Fellas dijo al periodista que él servia como director para cientos de compañías y no sabía nada sobre las actividades de Evdin.

“Los directores ficticios profesionales son un problema enorme para la policía, para los acreedores, hasta para los periodistas”, dijo Shruti Shah, vicepresidenta de la sección de Estados Unidos de Transparencia Internacional, grupo global contra la corrupción. “Ellos no son más que fachadas. Si una fachada hace algo indebido, es imposible rastrear al responsable”.

Los tres jóvenes todavía viven en el sur de la Florida. El caso del gobierno en su contra no incluyó cargos de que el armamento hubiera sido defectuoso.

Nicholas Nehamas: 305-376-3745, @NickNehamas

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2016, 8:30 a. m. with the headline "Panama Papers: Tráfico de armas desde Miami y compañías offshore."

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