Sur de la Florida

Magnate cubano da consejos de vida y negocios en su libro


Mike Fernandez y su amigo Earvin ‘Magic’ Johnson comparten un momento agradable.
Mike Fernandez y su amigo Earvin ‘Magic’ Johnson comparten un momento agradable. Cortesía Gerlinde Photography

Cuando un asociado de negocios envió un mensaje de texto a Mike Fernández sugiriéndole que hablara con Earvin “Magic” Johnson sobre un plan de salud que él estaba creando para personas con VIH, el empresario de muchos negocios consecutivos de salud respondió: “¿Quién es Magic Johnson?”

Fernández no sigue los deportes, y no estaba familiarizado con el legendario jugador de la NBA que está infectado de VIH. Le tomó algún tiempo darse cuenta de que “Earvin” y “Magic” eran la misma persona.

Cinco años después, Johnson y Fernández son mucho más que socios en Simply Healthcare Plan, la cual a fines del año pasado aceptó ser adquirida por Anthem Inc. por un precio que se estima cercano a $1,000 millones. Los dos se consideran “familia”. Eso explica por qué Johnson estuvo presente cuando Fernández hizo el lanzamiento de su recién publicado libro en Miami Dade College a principios de esta semana.

“Los dos crecimos en la pobreza”, dijo Johnson en entrevista telefónica. “Los dos entendimos que había que trabajar duro para llegar a donde estamos ahora. A los dos nos gusta aportar a la sociedad”.

El libro es algo inusual para Fernández, de 62 años, un multimillonario que afirma que se resistió a escribirlo durante años porque le parecía un acto de egolatría. Tras mucha insistencia de su esposa, Constance, y varios amigos, él acabó accediendo, en parte para asegurar que sus hijos entendieran la historia de su familia en Cuba. La condición fue que todas las ganancias fueran donadas a obras caritativas.

Humbled by the Journey, Life Lessons for My Family ... and Yours (Mi odisea me enseñó humildad: lecciones de vida para mi familia… y la suya) mezcla dos narraciones de las recientes excursiones de Fernández por las 508 millas del Camino de Santiago, en España, convertidas en actividades de recaudación de fondos, y su vida en EEUU desde que el régimen de Castro confiscó los negocios de su padre el Día de Navidad de 1964. Es un libro personal, honesto y lleno de consejos de una sabiduría conseguida a través del fracaso, la observación aguda, la curiosidad, así como un acercamiento infaliblemente respetuoso y práctico a los negocios y a la vida.

Dos de las tres caminatas de 508 millas por la ruta de peregrinaje, que tiene 1,000 años de antigüedad, se convirtieron en actividades de recaudación de fondos con fines caritativos: una para United Way y la otra para los pacientes del Miami Children’s Hospital. Una tercera, fue un regalo para un amigo. La cuarta, este verano, será un viaje familiar en el que lo acompañarán su esposa, su hija y su hijo menor, Cristofer.

Para muchos inmigrantes, la memoria reverbera con los temas familiares de duro trabajo, conservación financiera y gratitud. Su padre, uno de 15 hijos, trabajó de niño para un tío, ahorrando lo suficiente para abrir su propia pastelería y a partir de ahí, tiendas de sándwiches y otras pequeñas empresas. Después que los negocios fueran confiscados, la familia viajó primero a México y después a Nueva York. Durante sus años en una escuela secundaria católica, Fernández trabajó limpiando jaulas de animales para pagar por sus estudios.

Después de menos de un año estudiando arquitectura, dejó el college, se unió al Ejército. Luego de cuatro años de dejar el ejército, creó y vendió un negocio de seguros por $1.4 millones. A los 29 años, lo había perdido todo en otro negocio y quedó con una deuda de $600,000. Regresó a vivir con sus padres.

En su libro, Fernández detalla una lista de sus defectos y errores, incluyendo chocar su primer auto el día en que lo obtuvo (y su segundo cinco años después), dos matrimonios fallidos, millones de dólares en pérdidas de negocios y problemas de salud – incluyendo dos infartos y cáncer.

“Aprendes más de la adversidad que de los éxitos”, dijo Fernández. “Tienes que aceptar los errores como una compañía necesaria en el camino para terminar el juego”.

Su cambio ha sido algo fenomenal. Incluso antes de la reciente venta de Simply Healthcare, la red neta de Fernández estaba valorada en más de $1,000 millones. Su compañía de Coral Gables, MBF Healthcare Partners, posee Navarro Discount Pharmacies. Tiene siete casas y una flotilla de autos exóticos – incluyendo un Bentley, un Ferrari y un Aston Martin – que raramente salen del garaje.

Pero la medida más importante de su vida, dice, es lo que da a los otros, a veces de forma anónima. Entre las causas se encuentran United Way, Miami Children’s Hospital, gastos educacionales para estudiantes de Escuelas Secundarias e Intermedias y una donación de $1 millón para Perez Art Museum Miami. Lo recaudado por de las ventas de su libro irá a la Fundación Early Childhood Initiative, una organización sin fines de lucro para la educación a la niñez temprana, iniciativas de desarrollo y educación prescolar.

Dave Lawrence, fundador de Early Childhood Initiative, dijo: “Ha donado $125 millones. La mayor parte de ese mundo no lo sabe. El es divertido. Pero también es serio y muy decidido sobre lo que es importante en este mundo”.

Sus planes iniciales eran una impresión de 500 libros. Fernández se comprometió a comprar 300 de esos y pensó en que podría encontrar una forma de vender los otros 200. Está “sorprendido” de que ya se han vendido 29,000 copias.

Fernández dijo: “He sido bendecido en tantas formas”. “Tengo más respeto por los que trabajan detrás del mostrador [de un restaurante] ocupándose de mis necesidades, que el dueño del negocio, porque ellos tratan de salir adelante”

En una reciente entrevista, Fernández compartió más consejos para la vida y las empresas.

¿Cómo comenzaron sus incursiones en el Camino de Santiago?

La primera vez lo hice con mi hija Michelle. Fue su idea. Siempre había oído hablar de ese viaje. No iba a dejar a mi hija de 20 años ir sola, así que decidí ir con ella. Fue un gran viaje.

Ella me preguntó por qué me mantenía construyendo mis propias colinas, por qué siempre que vendía una compañía, construía otra. No le respondí y ella se olvidó, pero me volvió a preguntar al siguiente día.

Creo que fue el temor de ser pobre de nuevo. Y fue la confirmación de que valía algo. No terminé la escuela. No fui el muchacho más inteligente, cuando vivía en Nueva York y todo el mundo iba a bailes de graduación, yo limpiaba jaulas de animales.

El día en que vendí Simply, un amigo me llamó y me dijo si estaba en la celebración de la compañía. Yo estaba en la oficina, tratando de imaginar que era lo próximo que haría.

Regresemos a los negocios. Debe haber sido difícil regresar a casa cuando tenías 29 años. ¿Cómo lo superaste?

Imagínense ir a casa de mi padre, que dejó todo lo que tenía para darnos una nueva vida, y decirle: Papá, atravieso un momento difícil. Si hubiera huido, él hubiera estado muy decepcionado. Igual que mi mamá.

Pero tenía $600,000 en deudas y no tenía idea de cómo iba a pagar. Tuve que venderlo todo – mi casa, mi auto, mi bote. A los 29 años era como poner un cartucho de dinamita en tu ego.

Fui a ver a César Alvarez a Greenberg Traurig. Apenas nos conocíamos. Le dije que le debía a impresores, a IBM, a contadores y a su firma. Mis contadores me dijeron que lo mejor que hacía era declararme en bancarrota. César dijo: “Si quieres el camino fácil, eso es lo que debes hacer. En siete años nadie lo sabrá. Pero si quieres ser capaz de mirar a todos en los ojos, entonces págales”.

Así que vendí todo lo que tenía. Y aún hago negocios con todas las mismas personas hoy en día.

¿Qué aprendió de su fracaso?

Evitar las deudas. No pedir dinero prestado. Mi casa está pagada. Todo lo que tengo está pagado.

¿Qué piensa del reciente cambio de política de EEUU hacia Cuba?

Hace mucho que debió hacerse. Un amigo mío cubano me dijo: “¿Cómo puedes decir eso? Veinte centavos de cada dólar van a los hermanos Castro. Yo le dije, aquí 38 centavos de cada dólar van al gobierno de EEUU; ¿cuál es la diferencia. Si ése es el costo de abrir líneas de comunicación, entonces es digno de hacerse. Desearía conocer a las personas y enfocarme en ayudarlas.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2015, 7:34 p. m. with the headline "Magnate cubano da consejos de vida y negocios en su libro."

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