Sur de la Florida

Cubano recupera residencia a pesar de una orden de deportación

Carlos Montalvo, que perdió su residencia permanente cuando fue condenado por homicidio involuntario, logró rcuperarla después de que su abogado convenció a una jueza de Inmigración de cancelar la orden de deportación en su contra y devolverle su trajeta verde.
Carlos Montalvo, que perdió su residencia permanente cuando fue condenado por homicidio involuntario, logró rcuperarla después de que su abogado convenció a una jueza de Inmigración de cancelar la orden de deportación en su contra y devolverle su trajeta verde. hgabino@elnuevoherald.com

Carlos Montalvo huyó de Cuba durante el éxodo del Mariel en 1980.

Al igual que muchos otros refugiados cubanos, Montalvo inició una vida exitosa en los Estados Unidos, convirtiéndose primero en residente permanente, luego trabajando en un hotel de Boston y después en la industria del transporte en Miami, donde hace labores de construcción en carreteras.

Pero sus sueños de convertirse en ciudadano estadounidense se derrumbaron en 1991, cuando la Policía lo arrestó en relación con el homicidio de un hombre acusado de asesinar a su hermano — una acción que Montalvo describió como defensa propia.

Montalvo se declaró culpable de homicidio imprudente, pasó tres años en prisión, y luego perdió su tarjeta verde de residencia cuando un juez de Inmigración ordenó su deportación.

Los temores de Montalvo sobre una posible deportación a Cuba se incrementaron dramáticamente cuando el presidente Barack Obama en diciembre del 2014 ordenó el restablecimiento de relaciones diplomáticas la isla. Fue entonces que Montalvo, que el jueves cumplió 62 años, se acercó a un abogado de Inmigración quien el 27 de mayo último logró convencer a una jueza en Miami que le regresara a su cliente su tarjeta de residencia y cancelar la orden de expulsión.

“Es como empezar una nueva vida”, dijo Montalvo, durante una entrevista con el Nuevo Herald en la oficina de su abogado, Eduardo Soto, en Coral Gables.

Soto dijo que logró reabrir el caso de Montalvo y que la jueza estuvo de acuerdo con su argumento de que su cliente era elegible para el retiro de su orden de deportación, porque calificaba para un remedio legal en virtud de una cláusula en la ley de Inmigración. La interpretación legal de esta cláusula fue recientemente modificada, permitiendo así que un mayor número de inmigrantes extranjeros condenados por delitos en la década de 1990 pueda tener derecho a quedarse en el país y reanudar su residencia truncada en un proceso previo de deportación.

Esta reinterpretación de la claúsula conocida como 212 (c) podría beneficiar a otros cubanos cuyos casos tienen similitud con el de Montalvo. La situación es relevante porque en la actualidad hay más de 35,000 cubanos con órdenes finales de deportación, y algunos podrían estar en una situación parecida.

Esa claúsula aplica solo para aquellos inmigrantes que tiene residencia permanente desde hace mucho tiempo y que hayan sido condenados por ciertos delitos no premeditados.

La odisea migratoria de Montalvo comenzó 11 años después de su arribo durante la flotilla del Mariel.

Un hombre que presuntamente había asesinado a su hermano por una disputa sobre una mujer supuestamente trató de matarlo a él durante el funeral. Pero Montalvo sacó un revólver que portaba y le disparó al agresor cuando este aparentemente trató de sacar un arma de su bolsillo.

Montalvo se declaró culpable de homicidio imprudente y fue condenado a nueve años de prisión — pero fue puesto en libertad después de tres años.

Mientras estaba en prisión, funcionarios de Inmigración lo pusieron en proceso de expulsión y, después un juez de firmó su orden de deportación. Pero ya que Cuba sólo acepta las deportaciones de menos de 3,000 exiliados de una lista específica negociada en 1984, la expulsión de Montalvo quedó en suspenso.

Por lo tanto, Montalvo reanudó una vida normal, reportándose periódicamente a Inmigración como se le requirió en su orden de deportación, y se dedicó más de lleno a su labor de construcción de carreteras. También comenzó a organizar su propio negocio de ingeniería de transporte con su hijo —y se casó.

Las cosas cambiaron drásticamente el 17 de diciembre del 2014, el día que Obama anunció el deshielo con Cuba.

Al mismo tiempo, la esposa de Montalvo cayó gravemente enferma de cáncer y él quería llevarla a un viaje al extranjero como distracción, pero no podía salir del país debido a la orden de expulsión.

Por ende, Montalvo fue a ver a Soto, el abogado, que eventualmente logró ganar su caso.

En última instancia, el resultado fue agridulce para Montalvo.

Su puso feliz porque tiene su tarjeta verde de residencia de nuevo y no tiene que preocuparse más de sea devuelto a Cuba; pero también está triste porque su esposa murió antes de que pudieran hacer su viaje al extranjero juntos.

Su esposa murió el 6 de mayo, 21 días antes de que ganara su caso.

“Estaba ella esperando con ansiedad ese día, pero no fue así”, dijo Montalvo.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de junio de 2016, 2:30 p. m. with the headline "Cubano recupera residencia a pesar de una orden de deportación."

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