Sur de la Florida

Cinco inmigrantes relatan horrendas historias sobre 'El Tren de la Muerte'

Cinco hondureños mutilados por “La Bestia” cuando viajaban a través de México rumbo a Estados Unidos visitaron Miami la semana pasada y relataron sus terribles experiencias.

Los hondureños —que perdieron brazos, piernas o pies— cuando resbalaron y cayeron del tren en marcha, dijeron que vinieron a Miami para publicitar no solo su difícil situación, sino para describir las privaciones, consecuencias de la pobreza y la violencia que enturbian su país, y que son factores que generan la creciente emigración de hondureños y otros centroamericanos a Estados Unidos.

Más de 32,000 arrestos de menores y adultos centroamericanos sin papeles tuvieron lugar a lo largo de la frontera con México este año fiscal en comparación con el mismo período del 2015 cuando menos de 28,000 menores y adultos fueron detenidos, según un análisis del Centro de Investigaciones Pew sobre cifras oficiales.

Este es el primer grupo de centroamericanos mutilados por “La Bestia” en venir de forma organizada a Estados Unidos. “La Bestia” es el nombre que se da en forma genérica a todos y cada uno de los trenes de carga que utilizan los inmigrantes centroamericanos para viajar por México, desde la frontera con Guatemala hasta la frontera con Estados Unidos.

El grupo dio una conferencia de prensa en Miami y luego proyecta visitar varias ciudades del país para también dar entrevistas y conversatorios.

Las ruedas del tren mutilaron mi pierna derecha y mi brazo derecho,

José Luis Hernández

hondureño mutilado

El objetivo principal es persuadir a la Casa Blanca de darles una entrevista con el presidente Barack Obama, y recaudar fondos entre el público para ayudar a los cientos o miles de lisiados que ha dejado “La Bestia” a través de los años. Uno de los visitantes dijo que en Honduras hay 713 mutilados oficialmente registrados, pero que podrían ser más.

Por lo general, los centroamericanos suben a los trenes mientras éstos están en marcha y por ende algunos caen a los rieles. Las ruedas les cercenan pies, manos, piernas y brazos, y a veces los matan. Otro peligro es que por lo general, los inmigrantes viajan en los techos de los vagones, y algunas veces caen al vacío también.

Cada uno de los cinco hondureños del grupo de mutilados contaron su historia separadamente a el Nuevo Herald en la oficina de la Organización Hondureña Francisco Morazán que dirige el líder comunitario Francisco Portillo.

Portillo es uno de los líderes centroamericanos en el país, involucrado en prestar ayuda logística al grupo.

José Luis Hernández, de 30 años, dijo que comenzó su periplo en el 2006 buscando emigrar a Estados Unidos para una mejor vida.

“Salí de Honduras en busca de esa tierra prometida que soñaba tener en mi propio país, pero que no encontraba”, dijo Hernández. “Eso me obligó a salir de Honduras”.

Hernández señaló que el viaje fue una pesadilla, aún antes del accidente que sufrió cuando cayó del tren. “Cruzando Guatemala, me empezaron a extorsionar y entrando a Tapachula en México las extorsiones siguieron, por parte de grupos criminales muy bien armados que exigen dinero para dejarte pasar”, narró .

El accidente ocurrió 20 días después de que abordó el tren inicial cerca de la frontera con Guatemala.

El último tren al que intentó subir estaba pasando cerca de Delicias, en el estado mexicano de Chihuahua al sur de El Paso, Texas. “Al tratar de subir, yo me desmayé y caí y las ruedas del tren cercenaron mi pierna derecha y mi brazo derecho”, explicó.

Después de una larga estancia en el hospital, Hernández fue deportado por las autoridades mexicanas a Honduras.

Eventualmente, se sumó al grupo de hondureños mutilados que comenzó su actual viaje a Estados Unidos el año pasado, por otros medios, para publicitar el drama de la emigración desde su país. Entraron a Estados Unidos sin documentos.

Originalmente, el grupo consistía de 17 lisiados. Pero, cuatro abandonaron el grupo en México y regresaron a Honduras. Otros tres pidieron ser deportados desde la frontera con Estados Unidos, para evitar la detención inicial del grupo. Eventualmente, los 10 que quedaron en el grupo viajaron al área de Washington. Cinco se quedaron ahí, y los otros cinco viajaron a Miami.

“Venimos con el propósito de mostrar al mundo la triste realidad de la migración desde América Central”, dijo Hernández.

Otro hondureño que contó su historia fue José Naín, de 27 años, quien sufrió el accidente en el 2009 cuando cayó del tren al tratar de subirse después de que unos asaltantes lo habían tirado de otro tren.

“Caí en los rieles y el tren pasó y me trozó la pierna derecha”, indicó . “Ahí terminaron los sueños que traía”.

Luego de su accidente en Orizaba, en el estado de Veracruz, Naín fue también deportado a Honduras, y regresó con el grupo de mutilados que visitó Miami.

Norman Valera, de 45 años, salió de Honduras originalmente en el 2005 y también sobre a “La Bestia”. Su accidente tuvo lugar en Villahermosa, en el estado de Tabasco, cuando un hombre al que describió como agente de inmigración le dio un golpe en el pecho.

“Cuando me golpeó , yo caí debajo del tren”, dijo. “En ese momento, el tren comenzó su marcha, arrancándome mi pierna derecha, y yo le gritaba al agente que por favor detuviera el tren. “El tren me arrastró como 60 metros”, recordó Valera. “El señor de migración solo tenía una sonrisa, y se alejó de mí, dejándome ahí. No le importó para nada”.

José Alfredo Correa Santos, de 39 años, emigró de Honduras en el 2002. Tuvo su accidente en Querétaro, una ciudad al norte de la capital mexicana, cuando trató de subir al tren al mismo tiempo que huía de agentes migratorios. “No me pude agarrar bien”, contó. “Caí debajo del tren y perdí el pie derecho. Me lo cortó el tren”.

Por su parte, Freddy Omar Vega Ardón, de 37 años, sufrió su accidente en el 2006 en San Luis Potosí en el centro de México. “Lo que me pasó a mí fue que no pude agarrar el tren porque, en primer lugar, la Inmigración no nos dejó”, dijo. Segundo, estaban ahí unos garroteros que no lo dejan a uno tomar el tren”.

Al día siguiente, después de una larga caminata, trató de nuevo de subirse al tren en marcha. “Empecé a correr y correr a la par del tren y cuando intenté agarrarlo, viene otro compañero atrás y se tiró al mismo tiempo. No le aguanté el peso y caí. La rueda me destruyó el pie izquierdo”.

Portillo dijo que los mutilados han formado la Asociación de migrantes retornados con discapacidad.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de agosto de 2016 a las 8:26 p. m. con el titular "Cinco inmigrantes relatan horrendas historias sobre 'El Tren de la Muerte'."

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