Joven hondureña que llegó por la frontera el año pasado ya tiene residencia
Estaba oscuro cuando Yuleydi Castro Rodas subió con un contrabandista de inmigrantes a una pequeña balsa hecha con tubos de neumáticos.
Luego, la joven hondureña de 16 años de edad y el contrabandista remaron desde el lado mexicano del Rio Bravo hasta la orilla estadounidense.
El contrabandista luego depositó a su única pasajera en suelo estadounidense, poniendo fin al peligroso periplo y dejando atrás una vida angustiosa en su país. El arribo de la balsa también marcó el comienzo de una nueva vida para Yuleidy, una etapa en la que pronto será capaz de solicitar ciudadanía estadounidense.
Yuleydi, que ahora tiene 17 años, fue una de las decenas de miles de menores centroamericanos que cruzaron la frontera con México en el 2014 sin sus padres. Además, Yuleidy es una de las pocas adolescentes que no venía para reunirse con padres o familiares cercanos. Todos sus familiares cercanos se quedaron en Honduras.
Yuleydi huyó de Honduras a causa de una situación de maltrato por parte de su padre, así como amenazas de pandillas. Una vez aquí una abogada la representó exitosamente y ganó para ella en la corte juvenil un estatus especial que recientemente le permitió a Yuleydi obtener la residencia permanente en Estados Unidos.
Yuleydi está en espera actualmente de su tarjeta verde y en pocos años podrá solicitar la ciudadanía. Ha habido un aumento significativo en el número de menores que solicitan estatus de inmigrante juvenil (SIJ, por sus siglas en inglés) entre el año fiscal 2005 y el año fiscal 2013, según un reciente informe del Servicio de Investigación del Congreso. Los números han pasado de 73 en el 2005 a 3,432 en el 2013, según el informe.
El caso de Yuleydi fue manejado pro-bono por la abogada Shannon Shaw del bufete Hunton & Williams. Se puso al frente del caso cuando respondió a un llamado del colegio de abogados cubanos, Cuban American Bar Association (CABA), para ayudar a representar a los menores centroamericanos en proceso de deportación.
Yuleidy había sido puesta den proceso de deportación por haber cruzado la frontera sin visa. Los menores de edad como Yuleydi enfrentan más dificultades dentro del sistema legal de Estados Unidos sin los servicios de un abogado, según activistas que defienden los derechos de los inmigrantes.
La asociación de abogados estadounidenses American Bar Association (ABA) está considerando la adopción de una resolución instando al gobierno federal y agencias estatales y federales así como a los tribunales y organismos a nombrar abogados para los niños no acompañados a expensas del gobierno.
“Ella viene de un entorno familiar muy volátil en una zona muy pobre”, dijo Shaw. “Su padre era abusivo con ella y su madre y ella no tuvo contacto con él después de los 9 años y no ha vivido con ninguno de sus dos padres desde los nueve años”.
Después, Yuleydi vivió con una serie de amigos de la familia en Honduras. A los 14 años, quedó embarazada y perdió el bebé y trató de suicidarse. Entonces los pandilleros comenzaron a acosarla. Al mismo tiempo, el líder de una de las pandillas apodado “El Pingüino” comenzó a presionarla para que fuera su novia.
“Fue en ese momento que se puso demasiado peligroso continuar en Honduras”, dijo Shaw, la abogada de Yuleydi. “Esa fue la gota final”.
Fue entonces que Yuleydi decidió abandonar Honduras. Estableció contacto con un contrabandista de inmigrantes que organizó el viaje a la frontera.
Yuleydi y el contrabandista viajaron principalmente en autobús desde Honduras a la frontera entre México y Estados unidos, donde quedó detenida por la Patrulla Fronteriza a pocos minutos de cruzar el Río Bravo, cerca de McAllen, Texas, el 20 de febrero del 2014.
“Cruzamos en una balsa”, recordó Yuleydi durante una entrevista reciente en la oficina de su abogada en el downtown de Miami. “Una vez que llegamos al lado americano, me dijeron que caminara”.
En menos de dos minutos, dijo Yuleydi, un funcionario de inmigración la detuvo.
“Me preguntó, ‘¿A dónde vas’ y yo le dije ‘a Estados Unidos’’’, recordó Yuleydi.
Después de ser detenida Yuleydi fue enviada a un centro de detención para inmigrantes, donde pasó cuatro días en una de las famosas “hieleras”, celdas de detención cerca de la frontera donde los funcionarios de inmigeración mantienen el aire acondicionado a lo máximo.
Poco más tarde, en abril del 2014, Yuleydi fue entregada a una amiga de la familia en Miami. Yuleydi temía ser deportada porque después de que fue detenida fue puesta en proceso de expulsión en el tribunal de inmigración por haber entrado al país sin autorización.
En mayo, Shaw obtuvo el caso a través de CAVA. Después de entrevistar a Yuleydi , Shaw llegó a la conclusión de que podía obtener el estatus especial de inmigrante juvenil conocido por sus siglas en inglés SIJ.
“Se tiene que demostrar que fue abusada, descuidada o abandonada en su país de origen”, dijo Shaw. “Eso nos permite pedir el estatus de SIJ”.
Shaw fue a la corte juvenil donde solicitó el estatus de SIJ para Yuleydi . En agosto el tribunal de menores declaró a Yuleydi dependiente de la corte.
Entonces Shaw fue a la corte de inmigración y logró detener el proceso de deportación contra Yuleydi. Yuleydi se encuentra ahora en espera de su tarjeta verde.
“Me siento muy feliz”, dijo Yuleydi. “Todos mis temores quedaron atrás”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de febrero de 2015, 9:37 p. m. with the headline "Joven hondureña que llegó por la frontera el año pasado ya tiene residencia."