Sur de la Florida

A pesar del dinero, escuelas de Broward siguen sin ser reparadas

Casi dos años después que los electores de Broward aprobaron un programa de renovación de escuelas por valor de $800 millones, el programa ha estado plagado de tantas fallas, errores de planeación y cambios de personal que no han comenzado ninguna obra en las más de 200 escuelas que necesitan reparaciones.

Así las cosas, los alumnos de la Escuela Intermedia Pioneer, en Cooper City, quizás tengan que continuar esquivando los pedazos de cielo raso que caen debido a una filtración en el techo. En la secundaria Coconut Creek, alumnos y maestros quizás tengan que seguir soportando el hongo que se ve en las paredes y techos de la instalación.

Y los estudiantes de la Secundaria Northeast, en Oakland Park, tendrán que seguir maniobrando entre grandes charcos de agua.

Cuando los electores aprobaron en noviembre del 2014 la emisión de deuda para financiar la reparación de las escuelas, el superintendente escolar, Robert Runcie, dijo que las obras de los primeros proyectos en el plan quinquenal comenzarían en el verano del 2015. Pero ha pasado un año, y nada.

¿Qué ha sucedido?

Buena parte de los errores estuvieron en calcular las necesidades de cada escuela. O los cambios de opinión en el distrito escolar sobre cómo escoger a los contratistas. Y los problemas en el departamento de compras significaron que no había nadie que sacara a licitación los proyectos de reparación. Para no hablar de que el no cumplir la ley estatal de transparencia obligó al distrito a repetir trabajos.

Algunos costos se calcularon tan por lo bajo que ahora se espera que cuesten hasta 57 por ciento más.

“Es lo mismo de siempre: se hacen promesas y entonces nada se cumple”, dijo Richard Perry, maestro retirado que ahora es sustituto en la Secundaria Stranahan en Fort Lauderdale, que tiene estructuras de madera podridas, un techo parcialmente colapsado y carece de rociadores de agua y calefacción.

‘Un inicio un poco difícil’

Runcie admite que la emisión de bonos ha tenido “un inicio un poco difícil en la arrancada”, pero opina que se debe en gran medida a que el distrito no ha pasado por un proceso parecido en casi 30 años. Dijo que todas las obras estarán terminadas para el 2022, como se prometió originalmente, aun si demoran en empezar.

“Estamos poniéndonos al día en nuestro calendario, y haciendo ajustes para mejorarlo, y eso va a ser muy, pero que muy positivo para este condado”, dijo Runcie.

Pero el lento avance está haciendo sentirse frustrados a residentes como Joseph Piechura, uno de los más firmes partidarios de la emisión de bonos en el 2014. El sirve de voluntario en la secundaria Northeast High de Oakland Park, que tiene 53 años de fundada, y se siente alarmado por las condiciones de la misma.

“Tiene un techo que es casi un colador. Tienen charcos en todas partes. Al piso le ha caído toda el agua que puede aguantar”, dijo Piechura. “Las instalaciones eléctricas no son adecuadas. ¿Qué va a pasar cuando algún chico se electrocute?”

Funcionarios del distrito escolar afirman que el personal de mantenimiento está respondiendo a los problemas en las instalaciones que se derrumban, y haciendo reparaciones temporales hasta que comience la construcción.

“Yo entiendo que las personas se sientan frustradas. Yo me siento frustrado porque estos problemas han estado pasando durante décadas”, dijo el jefe de instalaciones Leo Bobadilla. “Pero, en última instancia, tenemos que administrar bien los fondos públicos” porque apresurar las obras podría llevar a cometer errores.

Los lados positivos

Funcionarios del distrito escolar afirman que la situación ha tenido algunos lados positivos. Muchas escuelas están recibiendo computadoras antes de lo planeado en el calendario, y los instrumentos musicales y suministros de arte están llegando a tiempo, y en muchos casos por debajo del presupuesto.

Runcie dijo además que no se ha malgastado ningún dinero, y que el distrito ha hecho importantes cambios para resolver problemas. Los proyectos salen ahora a licitación tan pronto como son aprobados por la Junta Escolar. Los abogados del distrito asisten a reuniones de selección de licitaciones para asegurar que se sigan todas las leyes y regulaciones del distrito. Y el distrito escolar ha contratado dos firmas de consultoría nacionales para asegurar que se sigan las prácticas más adecuadas.

Aunque las comunidades en que se necesitan con urgencia reparaciones escolares están impacientes por que se hagan progresos, Runcie dijo que él no quiere “proceder de un modo en que nos estemos apresurando a terminar las obras y creemos más problemas. Estamos recibiendo críticas por ir despacio, pero vamos a hacer las cosas bien hechas”, dijo.

Pero, en algunos casos, no está claro si “hacer las cosas bien hechas” significa que una escuela reciba un nuevo edificio o si va a ser rehabilitada, o si las escuelas más necesitadas están siendo las primeras en las obras.

Por ejemplo, los trabajadores de la cafetería de Oakridge Elementary, en Hollywood, preparan la comida en una cocina de 60 años sin aire acondicionado y, a menudo, sin agua caliente. Aunque un ex consultor dijo que las condiciones de la misma no hacían necesario un nuevo edificio, el presupuesto del distrito escolar muestra que la misma será reemplazada. Los funcionarios afirman ahora que los arquitectos tendrán la última palabra.

Los costos se ponen por las nubes

Tres escuelas del área del oeste recibirán salones de clase adicionales, pero nadie sabe por qué los gastos para los mismos se han puesto por las nubes.

Cypress Bay High y Falcon Cove High en Weston, y Flanagan High en Pembroke Pines, tienen un total conjunto de 2,600 estudiantes más de lo que pueden manejar. De modo que los estudiantes en las mismas asisten a clase en filas de aulas portátiles sin pasillos cubiertos.

La propuesta de emisión de bonos del distrito escolar incluyó $28 millones para añadir la construcción de salones de clase prefabricados permanentes. Aunque son prefabricados igual que los portátiles, se parecen más a los salones de clase tradicionales y tienen más probabilidades de resistir huracanes.

Pero ahora ellos están costando $15.9 millones más de lo presupuestado originalmente, y no hay una explicación clara del porqué.

Funcionarios del distrito escolar no quisieron decir si esperan que el costo de otros proyectos se ponga asimismo por las nubes, pero sí pidieron a la junta escolar que separa otros $75 millones como reserva.

“En última instancia, algunos proyectos quedarán por debajo del presupuesto, y otros podrían pasarse del mismo”, dijo Bobadilla.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2016, 6:56 p. m. with the headline "A pesar del dinero, escuelas de Broward siguen sin ser reparadas."

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