Campo de golf público de Key Biscayne en la mira de Donald Trump
Donald Trump quiere asumir la gerencia del venerado campo de golf público de Crandon Park en Key Biscayne e invertir $10 millones en mejoras al mismo tiempo que se compromete a no subir el precio de entrada para jugar a los residentes de Miami-Dade.
La organización de Trump presentó el pasado otoño una propuesta no solicitada al Condado Miami-Dade detallando su propuesta de acuerdo para el campo de golf de 18 hoyos frente a la bahía. Ese documento no se ha hecho público, pero un asistente de Trump dio algunos detalles generales el martes por la tarde.
“El golf no es un servicio esencial”, dijo Ed Russo, consultor de Trump. “Nosotros no tenemos todas las restricciones de presupuesto que tiene el Condado… Estamos preparados para invertir $10 millones, con una reserva de $5 millones, para restaurar ese campo de golf a su esplendor original”.
En el 2012, Trump se convirtió en una presencia importante en la escena del golf en Miami-Dade con la compra del centro de golf del Doral, sede del famoso campo de golf Blue Monster campo de golf. El preside una cadena de populares campos de golf en toda la Florida y en el mundo entero. Añadir Crandon a su carpeta le daría una opción frente a la bahía en el área de Miami, aunque con la complicación de manejar un campo que es parque del sistema de parques del Condado.
Trump está asimismo involucrándose en la política local, pues donó $15,000 a la campaña de reelección del alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez, de acuerdo con un informe presentado el martes. Giménez tiene autoridad sobre los parques y departamentos de contratación del Condado.
El acuerdo de Crandon significaría grandes cambios para uno de los campos de golf públicos más icónicos del sur de la Florida, y lo colocaría bajo la sombrilla de administración de un famoso urbanizador cuya imagen pública le ha creado tanto amigos como enemigos. Además, tiene que ver con uno de los espacios de áreas verdes más complicados de Miami-Dade, dada la polémica restricción en su propiedad que da autoridad a la familia Matheson sobre las decisiones que tienen que ver con el parque. Ese poder proviene de la transferencia original de los terrenos del parque por parte de la familia al Condado en 1940.
Bruce Matheson, el miembro de la familia que cuenta con la autoridad sobre el acuerdo, cuestionó por qué el venerado campo de golf necesita ser rescatado. Él llamó la atención sobre el ranking de los campos de golf locales hecho por la publicación South Florida Business Journal, en el cual aparecen campos de golf propiedad de Trump en cuatro de los cinco primeros lugares. Crandon ocupó el tercer lugar.
“Si contamos con el campo de golf número 3, ¿para qué necesitamos a Donald Trump?” preguntó Matheson. “Yo no puedo opinar al respecto hasta que no vea la propuesta final”.
Matheson se ha opuesto a cambios importantes al parque, incluyendo la propuesta de un torneo de tenis profesional que quiere expandir su presencia en Crandon. Russo dijo que Trump no planea ningún tipo de urbanización comercial en Crandon, pero sí mencionó la posibilidad de que importantes giras profesionales regresen al campo de golf.
“El torneo PGA Seniors se hacía antes allí”, dijo. “Imagino que si en el futuro PGA o USGA vieran ese campo restaurado a la calidad original, [entonces] volverían a tenerlo en cuenta”.
Miami-Dade da a los residentes locales grandes descuentos en Crandon, donde jugar 18 hoyos durante el invierno cuesta $180 la ronda, pero sólo $85 en días entre semana a los residentes del condado, según los precios publicados. En el Trump Doral, jugar en el famoso Blue Monster cuesta $395 la ronda durante el invierno, y $175 por jugar en el Silver Fox, que es menos popular.
Jack Kardys, director de parques del Condado, dijo en un comunicado que espera que se lleve a cabo una audiencia pública sobre la propuesta de Trump en marzo. “Este es un proceso que lleva muchos pasos”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2015, 9:23 p. m. with the headline "Campo de golf público de Key Biscayne en la mira de Donald Trump."