Funcionarios de inmigración se comprometen a no hacer redadas en hospitales si se propaga el coronavirus
Mientras las autoridades de salud se preparan para enfrentar cualquier caso de coronavirus en Estados Unidos, los activistas de inmigración dijeron estar preocupados de que los inmigrantes indocumentados no busquen tratamiento médico en caso de que tengan algún síntoma, debido al temor de ser detenidos por las autoridades de inmigración.
Cientos de activistas de todo el país están presionando al gobierno de Trump para que no permita que las medidas en torno al coronavirus provoquen redadas de inmigración.
“Si las personas tienen miedo de ir a un hospital o de responder a las preguntas de las autoridades de salud pública, entonces corren —y también todos nosotros— un riesgo mucho más grande”, dijo Amy Kapczynski, analista de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), y profesora de Leyes en la Facultad de Leyes de la Universidad de Yale. “Tenemos que proteger a nuestras comunidades logrando que todo el mundo busque cuidado y ayuda”.
Kapczynski es una de los otros 499 expertos en salud pública y estatus legal que le escribieron el lunes una carta abierta al vicepresidente Mike Pence, director de la fuerza especial que creó el presidente Trump para enfrentar al coronavirus.
En la carta, el grupo presiona al gobierno para que consideren a los hospitales como “zonas libres de operativos de inmigración”, una postura similar a la posición que tomaron las autoridades de inmigración durante el azote de huracanes y otras emergencias de gran importancia, como sucedió después de los ataques terroristas del 9/11.
No hacer esto “dañará la salud individual y colectiva si las personas no se sienten seguras de buscar cuidados de salud y responder a las preguntas de las autoridades de salud pública, durante, por ejemplo determinadas investigaciones médicas”, dice la carta.
Históricamente el Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla de Fronteras y Aduanas han dicho que no llevan a cabo prácticas de inmigración— arrestos, búsquedas ni interrogatorios— en hospitales, escuelas ni iglesias, lugares que son designados como “zonas sensibles”, a menos que hayan “circunstancias que lo exijan”.
Aunque ni la Casa Blanca ni el Departamento de Seguridad Nacional han comentado si declararían de forma oficial a las instalaciones de salud zonas libres de operativos de inmigración en caso de una epidemia, el ICE le dijo el martes al Miami Herald que el coronavirus podría no incluirse en la categoría de emergencia.
“El coronavirus no se considera por el momento una circunstancia exigente, y las personas que buscan tratamiento médico por el virus deberían seguir haciéndolo sin temor ni dudas”, dijo el ICE en un correo electrónico. “Cualquier afirmación de lo contrario es falsa, y crea un temor innecesario dentro de la población”.
Unas dos docenas de hospitales del sur de la Florida le dijeron al Miami Herald que no es costumbre de los centros notificar a las autoridades de inmigración cuando atienden a inmigrantes indocumentados.
Bajo la Ley de Tratamiento Médico de Emergencia, todos los hospitales tienen la obligación de brindarle tratamiento médico a cualquier persona que llegue a la sala de emergencias, independientemente de su estatus migratorio. De igual modo, todos los pacientes están protegidos por leyes federales y estatales de confidencialidad, lo que significa que el hospital no tiene ninguna obligación de notificar a las autoridades de inmigración.
Ninguno de los hospitales con los que habló el Herald dijo si le permitiría o no la entrada a la propiedad a agentes de inmigración.
Entre estas instalaciones se encuentran los hospitales que pertenecen al Sistema de Salud del Jackson, al Baptist Health South Florida, Sistema de Salud de la Universidad de Miami (UM), Sistema de Salud Memorial y Sistema de Salud Pública del Condado Broward, además del Mount Sinai Medical Center, Hospital de Coral Gables, Hialeah Hospital, North Shore Medical Center en Miami, Hospital Palmetto en Hialeah, Hospital Aventura, Kendall Regional Medical Center, el Hospital Mercy y el Hospital Infantil Nicklaus.
Aunque los hospitales están clasificados como “lugares sensibles”, no resulta extraño que agentes de inmigración hagan su aparición en ellos.
“El Sector de Miami no lleva a cabo operaciones de inmigración en hospitales, aunque los agentes transportan personas detenidas y permanecen con ellas hasta que se les atiende y luego se les da el alta”, le dijo CBP al Herald en una declaración.
Lis-Marie Alvarado, directora de programas de American Friends Service Committee, una organización sin fines de lucro de Miami que trabaja a favor de los inmigrantes, le dijo al Herald que las familias de inmigrantes en el sur de la Florida lo están pensando dos veces antes de buscar servicios médicos.
“La amenaza de redadas del ICE en los hospitales es verdadera, pero estamos pidiéndole a la comunidad que tome medidas para evitar contraer el coronavirus y busque atención médica en nuestras clínicas comunitarias y hospitales públicos si detectan algún síntoma”, dijo Alvarado.
Entre algunas de estas clínicas, que le prestan servicios a los inmigrantes y a familias de bajos recursos se encuentran Martin Luther King Health Center, Community Health of South Florida, Open Door Health Center y AIDS Healthcare Foundation Centers.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2020, 11:36 a. m..