Inmigración

Un control migratorio en Key Largo terminó en amenazas a una ciudadana americana. Todo quedó en video

La mujer que fue sacada a la fuerza de su coche por agentes federales de inmigración en Key Largo, mientras gritaba que era ciudadana americana, declaró que los agentes ya la habían detenido dos veces en pocas semanas, incluida la ocasión en que su esposo indocumentado fue arrestado durante un control de tráfico en el mismo lugar el mes pasado.

La mujer conducía sola el coche de su esposo rumbo a su trabajo en una escuela de Plantation Key, lo que plantea interrogantes sobre por qué fue detenida semanas después de que los agentes ya habían arrestado a la persona que buscaban.

“Se llevaron detenida a la persona que buscaban. Yo era la única persona en el coche”, dijo Dayana, de 33 años, quien pidió que solo se utilizara su nombre de pila, en una entrevista exclusiva con el Herald el martes.

Dayana relató que esta fue la tercera vez que fue detenida en un período de cuatro semanas: la primera, su esposo fue arrestado; la segunda, la dejaron ir.

Un video publicado recientemente, grabado por la cámara corporal de un agente del Sheriff del Condado Monroe durante el control de tráfico, muestra a agentes federales de inmigración enmascarados amenazando con romper las ventanas de su coche si no salía del vehículo o no mostraba su identificación.

Agentes federales amenazan con romper la ventanilla

En el video, Dayana les repite varias veces que es ciudadana estadounidense y que se dirigía a su trabajo como terapeuta conductual para niños en una escuela local.

El 3 de diciembre, agentes de la Patrulla Fronteriza y de Aduanas y Protección Fronteriza la detuvieron alrededor de las 9 a.m. frente al centro comercial Pink Plaza, en la carretera US-1. Tras varios minutos en los que los agentes intentaron convencerla de que entregara su licencia de conducir, la sacaron de su Toyota Corolla, la tiraron al suelo, la esposaron y la metieron en la parte trasera de una de sus camionetas.

Un reportero del Miami Herald, alertado por una denuncia sobre agentes que realizaban controles de inmigración en la zona, grabó el tenso encuentro.

Las autoridades federales afirmaron que Dayana se negó a mostrar su identificación. Según su relato, fue detenida en la misma zona de Key Largo y aproximadamente a la misma hora del día el 7 y el 15 de noviembre, y el 3 de diciembre. Los controles formaban parte de operativos federales de inmigración en el norte de los Cayos, que aparentemente tienen como objetivo a inmigrantes indocumentados que se desplazan a trabajar.

‘Voy a romper tu ventanilla’

El video de 14 minutos, grabado por la cámara corporal de un agente y compartido por la Oficina del Sheriff del Condado Monroe con el Herald a través de una solicitud de registros públicos, muestra los momentos en que Dayana, vestida con uniforme médico verde, fue detenida, advertida por un agente del Condado Monroe para que cooperara y luego amenazada por un agente federal enmascarado, quien rodeó el lado del conductor del coche junto a otros dos agentes.

“Si no sales del vehículo, voy a romper tu ventanilla”, le gritó el agente a Dayana, quien lloraba y decía: “Por favor, ayúdenme”.

“Te voy a dar una última oportunidad. Si no me das tu identificación, voy a romper tu ventanilla”, insistió el agente.

Un reportero del Miami Herald presenció cómo los agentes sacaban a Dayana —que mide cuatro pies con once pulgadas y pesa 85 libras— a la fuerza de su Toyota Corolla blanco. El video muestra a Dayana gritándole al reportero que la ayudara y que era ciudadana americana.

Los agentes la retuvieron en la parte trasera de una de sus camionetas durante unos 10 minutos antes de liberarla, tras confirmar que era ciudadana.

El video atrajo atención internacional después de que el Herald lo publicara. La grabación también muestra a agentes federales pidiéndole a un oficial del Sheriff de los Cayos que convenciera a la mujer de mostrar su licencia y salir del vehículo. El oficial les dice que hablará con ella, pero que no hará nada más.

“Puedo intentar hablar con ella por ustedes, pero no voy a romper las ventanas”, le dijo el oficial a un agente de la Patrulla Fronteriza, quien respondió: “No, no. La sacaremos nosotros”.

En Key Largo, frente al centro comercial Pink Plaza, en la milla 103.4 de la US-1, agentes federales de inmigración detuvieron el 3 de diciembre de 2025 a una mujer que conducía un Toyota Corolla blanco. A pesar de que era ciudadana estadounidense, la sacaron a la fuerza de su vehículo, la esposaron y la retuvieron.
En Key Largo, frente al centro comercial Pink Plaza, en la milla 103.4 de la US-1, agentes federales de inmigración detuvieron el 3 de diciembre de 2025 a una mujer que conducía un Toyota Corolla blanco. A pesar de que era ciudadana estadounidense, la sacaron a la fuerza de su vehículo, la esposaron y la retuvieron. David Goodhue dgoodhue@miamiherald.com

Derechos constitucionales y cuestionamientos legales

Dayana se negó a hablar sobre el caso de su esposo o su país de origen por temor a su seguridad mientras permanece detenido. Sin embargo, dijo que él no tiene antecedentes penales y que ha vivido en Estados Unidos desde 2013, cuando tenía 16 años.

Agregó que uno de los agentes uniformados de la Patrulla Fronteriza que participaron en la detención del 3 de diciembre fue uno de los oficiales que arrestaron a su esposo el 7 de noviembre.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, la agencia que responde por la detención de Dayana, no contestó de inmediato a las preguntas del Herald. La agencia había declarado anteriormente que los agentes la detuvieron porque “conducía el auto de su novio indocumentado” y que “se negó a cumplir con las órdenes legales repetidas de las autoridades para que se identificara”.

‘Estoy aquí para hablar contigo’

El agente se acercó al coche; la ventanilla de Dayana estaba bajada unos cinco centímetros.

“Estoy aquí para hablar contigo. De forma razonable. Civilizadamente. ¿De acuerdo? Solo para llegar a un punto lógico en este asunto, ¿de acuerdo?”, le dijo.

“Lo que ellos están haciendo es asunto suyo. Solo quiero hablar contigo para que entiendas la situación”. Dayana respondió que no había hecho nada malo y que se dirigía a su trabajo. “Trabajo en una escuela. Soy terapeuta conductual”, dijo.

Añadió que no era la primera vez que agentes de inmigración la detenían.

“Sé que no he hecho nada malo. Solo estoy conduciendo de camino al trabajo. No tienen motivo para detenerme. Quieren hacer una inspección. Ya me han detenido antes. Esta no es la primera vez. Soy ciudadana americana. No quiero pasar por esto”, dijo.

“También sé que tengo derecho a guardar silencio. También sé que no tengo que mostrar prueba de mi estatus migratorio. Déjenme ir”, añadió.

El oficial reiteró que su presencia tenía como único objetivo convencerla de que cooperara. “Lo único que digo es que si no cooperas con estos señores, la situación se complicará de una manera que no quieres, ¿de acuerdo?”, dijo.

Dayana volvió a insistir en que ya había sido detenida anteriormente por agentes federales cuando se dirigía a su trabajo. “Tengo miedo. No quiero pasar por esto más. Me detienen cada vez. No es la primera vez. Esto es inaceptable. Déjenme ir. Soy ciudadana americana, como ya dije”, les dijo al oficial y a los demás agentes.

‘Abra la puerta y salga del vehículo’

Eventualmente, un agente federal enmascarado se acercó al coche y dijo: “Señora, si es ciudadana de los Estados Unidos, lo único que tiene que hacer es proporcionarnos su identificación”.

El oficial de Key Largo se apartó y habló con uno de los agentes. “Si tienen algo a nivel federal para acusarla, adelante”, dijo.

El oficial se alejó del coche, pero la grabación de su cámara corporal captó a unos cinco agentes —algunos de ellos enmascarados— gritándole a Dayana antes de sacarla a la fuerza del vehículo.

“Señora, no voy a discutir con usted”, dijo uno de los agentes. “Abra la puerta y salga del vehículo. Escuche, escuche. Ya no voy a escucharla. Le di la oportunidad de mostrar su identificación”.

Dayana le rogó al agente que la ayudara, pero él respondió: “Eso no tiene nada que ver conmigo. Simplemente coopere”.

Mientras tanto, el oficial de Key Largo se dedicó a controlar el tráfico, indicando a los conductores que circulaban por la US-1 que siguieran adelante, luego de que varios se detuvieran a observar cómo los agentes forcejeaban con la mujer.

Antes de que los agentes abrieran la puerta por la fuerza, uno de ellos exigió: “Quítese el cinturón de seguridad o la sacaré a rastras del coche”.

Abogada cuestiona la actuación de los agentes

La grabación de la cámara corporal alarmó a una abogada de inmigración del sur de Florida, quien la revisó a petición del Herald.

“Francamente, es horrible”, dijo Magdalena Cuprys. “No veo qué razón tenían estas personas para llegar a eso”.

Cuprys señaló que Dayana tenía derecho a no identificarse en virtud de la Quinta Enmienda. Explicó que, de hecho, eso es lo que los abogados suelen aconsejar a sus clientes: no responder preguntas y preguntar únicamente si están siendo arrestados.

“No había ninguna razón para creer que estuviera cometiendo ningún tipo de delito. Por eso el Sheriff de Monroe no intervino, ¿verdad?”, dijo.

La Oficina del Sheriff del Condado Monroe figura entre las muchas agencias policiales locales y estatales de Florida que cooperan con los esfuerzos federales de control migratorio, aunque no participan directamente en los operativos. “Respondemos cuando nos llaman e intentamos mantener la paz, mediando en la situación para todos los involucrados. Buscamos que se cumplan las normas y que la situación no se agrave”, declaró el portavoz de la oficina, Adam Linhardt, en un correo electrónico al Herald.

“Repito, respondemos cuando nos llaman todos nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley. También controlaremos el tráfico si es necesario para garantizar la seguridad de todos los involucrados, como fue el caso aquí”, añadió.

Según Cuprys, los agentes habrían tenido que contar con algún motivo para creer que Dayana era una “extranjera”, algo que —dijo— sus propias declaraciones contradecían. “Pero no hubo nada en ese arresto que me pareciera justificado; fue simplemente una venganza”, afirmó.

La Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege a todas las personas en el país contra registros e incautaciones “irrazonables” y exige una orden judicial, basada en causa probable, para registrar a una persona, su vivienda o sus documentos.

Impacto emocional tras la detención

Desde la detención del 3 de diciembre, Dayana asegura que sufre ataques de pánico, llora por las noches y mira repetidamente por la ventana para ver si alguien viene a buscarla. Dijo que quedó tan traumatizada tras lo ocurrido que se ausentó del trabajo por enfermedad.

“Di la vuelta”, dijo. “No pude hacerlo”.

Ana Claudia Chacin
Miami Herald
Ana Claudia is an investigative reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. She was born in Venezuela, grew up in Miami and was previously a fellow with The Washington Post’s investigative unit through the Investigative Writing Workshop at American University, where she obtained her Master’s degree.Ana Claudia Chacin es una periodista investigativa para el Herald. Fue criada en Miami y previamente fue interna del equipo investigativo en el Washington Post.
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