Cuba

Cubanos en la frontera de Estados Unidos quieren entrar antes que llegue caravana

Cubanos buscan cruzar la frontera antes de que llegue la caravana de migrantes

Decenas de cubanos esperan en el puente Juárez-Santa Fe, que separa México y Estados Unidos, y esperan cruzar pronto la frontera. Temen que la respuesta que Donald Trump ha prometido a la caravana de inmigrantes les imposibilite la entrada al país.
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Decenas de cubanos esperan en el puente Juárez-Santa Fe, que separa México y Estados Unidos, y esperan cruzar pronto la frontera. Temen que la respuesta que Donald Trump ha prometido a la caravana de inmigrantes les imposibilite la entrada al país.

Decenas de cubanos que se encuentran en la frontera entre Estados Unidos y México temen que la llegada masiva de inmigrantes centroamericanos que vienen en caravana imposibilite su entrada.

“Venimos huyendo del régimen cubano. No quiero pertenecer a la Unión de Jóvenes Comunistas ni participar en marchas. No creo en el comunismo ni me interesa participar en su política, que es una farsa”, dijo Eddy González, un cubano de 29 años que se encuentra en la frontera que limita a Ciudad Juárez en México con El Paso, Texas.

“No es que queramos venir con la caravana. Simplemente es coincidencia. Ha sido cuando tuvimos la oportunidad [de viajar]. El cubano siempre ha querido venir a Estados Unidos porque es un país libre y realmente democrático. Eso es Estados Unidos: democracia, libertad. Es lo que buscamos los cubanos”, añadió.

González dijo que hay aproximadamente 60 cubanos esperando para pedir asilo político en la frontera, y continúan llegando más.

Eloy Aguiar, un cubano que se encuentra en Guatemala rumbo a la frontera estadounidense, dijo que lamenta que la llegada de la caravana de inmigrantes coincida con su viaje para solicitar asilo político.

Según Aguiar, varias decenas de cubanos lo acompañan en la travesía.

“Me fui de Cuba a Guyana, aprovechando que no se necesita visado. Desde ahí he recorrido todos estos países hasta Guatemala. Solo espero que esta gente no destruyan la única vía de escape que tenemos los cubanos”, dijo vía telefónica.

Aguiar, de 35 años, no cree que los migrantes centroamericanos estén en la misma situación de los cubanos.

“Ellos viven en países libres. Tienen la posibilidad de trabajar y de echar pa’lante. ¿Por qué vamos a ser tratados igual?”, dijo.

González, quien trabajó como chef en Cuba y luego vivió dos años en Ecuador, teme por la respuesta que ha prometido dar el gobierno de Donald Trump a la caravana de migrantes.

Trump amenazó la semana pasada con cerrar la frontera y cambiar el proceso de solicitud de asilo. Además dijo que enviaría hasta 15,000 soldados a la frontera.

“Todos los inmigrantes lo que estamos buscando es lo mismo: la libertad. Queremos salir de los países comunistas que nos están oprimiendo. Los pobres venezolanos están sufriendo lo mismo que sufrimos los cubanos”, dijo González.

No obstante, para pedir asilo político en la frontera estadounidense no solo es necesario ser ciudadano cubano o venezolano. El asilo requiere demostrar que la persona es perseguida, no solo que viva bajo un régimen autoritario, explicaron varios abogados de inmigración consultados por el Nuevo Herald.

“No basta con ser cubano. Tienes que probar que tu integridad física o tu vida está en peligro si te regresan al país de donde escapas”, explicó Wilfredo Allen, abogado de inmigración.

“Debido a la política de tolerancia cero de la actual administración, muchos de los solicitantes de asilo político permanecen detenidos mientras se procesa su caso”, agregó el abogado.

El oficial de inmigración que procesa el caso de un inmigrante puede conceder al solicitante un parole (un documento de libertad bajo palabra) lo que permitiría que saliera en libertad y buscara su asilo político después, aunque con un número cada vez mayor de solicitudes la entrega de este tipo de documento migratorio es menos frecuente. El periodista independiente cubano Serafín Morán, por ejemplo, estuvo detenido seis meses antes de que le concedieran el asilo.




Debido a la cantidad de casos de migración en las cortes de Estados Unidos, el proceso para defender el asilo político ante un juez puede tomar más de un año. En ese caso, los cubanos con parole pueden solicitar acogerse a la Ley de Ajuste Cubano. Cuando el inmigrante no puede defender en la corte su supuesta persecución política, puede ser deportado a la isla.

“Para calificar para la Ley de Ajuste Cubano tienes que tener un parole, una entrada legal al país que te permita al año y un día presentar tu solicitud para regularizar tu estatus”, añadió Allen.

La situación de los cubanos cambió drásticamente desde el fin de la política pies secos, pies mojados en enero de 2017. Durante dos décadas decenas de miles de cubanos entraron a territorio estadounidense y fueron admitidos como refugiados al pisar suelo norteamericano.

Cuba se comprometió a recibir a sus ciudadanos con orden de deportación, lo que ha venido ocurriendo.

En 2016 Estados Unidos deportó a la isla a 64 cubanos, una cifra que ascendió hasta los 160 al año siguiente. Entre octubre y mayo de 2018 el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) ya había deportado alrededor de 271 cubanos, según cifras oficiales. Hasta mayo de 2018 al menos 3,500 inmigrantes cubanos recibieron una negativa de entrada a Estados Unidos en la frontera.

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