Cuba

En medio de amenaza de huelga, Cuba anuncia arribo de decenas de ómnibus nuevos

Un grupo de pasajeros espera su turno para abordar un omnibus en una de las calles de La Habana.
Un grupo de pasajeros espera su turno para abordar un omnibus en una de las calles de La Habana. EFE

En medio del pulso entre las autoridades y el sector privado que ha dejado a miles de personas en La Habana sin taxis, el ministro del transporte Adel Yzquierdo anunció la llegada de más de decenas de vehículos nuevos para el transporte público.

Según Yzquierdo antes de que finalice el año llegarán a la isla 400 microbuses de 12 plazas y 90 ómnibus comprados por el Estado para apoyar la transportación de pasajeros. Además se lograron reparar 80 ómnibus que se encontraban en mal estado, por lo que ahora se cuenta con 700 vehículos.

El ministro no reveló la procedencia de los vehículos. Cuba ha suscrito contratos con empresas rusas y chinas como es el caso de Yutong, acusada de pagar en Venezuela sobornos millonarios a cambio de licitaciones estatales bajo el chavismo.

Yzquierdo respondió así a los transportistas privados, parte de los cuales han amenazado con una huelga si se aplican las nuevas medidas que entrarán en vigor este viernes. Aunque no hizo mención de la situación problemática con los “boteros” como se les conoce en Cuba a los taxistas, el funcionario dejó claro que el Estado sigue apostando por gestionar y tener mayoría en el transporte urbano.

Armando Silvera Rodriguez espera fuera del Consulado panameño en La Habana, Cuba, para obtener un visado de turista que le permitiría viajar a Panamá y comprar piezas y recambios para su negocio en la isla.

Utilizar el transporte público en La Habana es uno de los grandes dolores de cabeza de los cubanos. Desde la insuficiencia de equipos, largas colas y delincuencia hasta las malas condiciones de los autobuses dificultan extreamdamente el transporte de los pasajeros. Los almendrones (como se les conoce a los autos de fabricación norteamericana) tienen más de seis décadas de uso, pero son los que en gran medida utilizan quienes tienen un mayor poder adquisitivo para sortear el deficitario transporte público.

“Existen tres modalidades para el transporte automotor: en rutas, taxis libres y taxis de alto confort”, dijo Izquierdo, quien señaló que ninguno de ellos era el principal modo de transporte en la capital. Según el Ministerio del Transporte (Mitrans,) en la capital cubana se mueven 1,4 millones de personas todos los días.

En más de un año el Mitrans ha evaluado la ganancia de los transportistas privados e inauguró una nueva forma de trabajo por cuenta propia, ofreciendo cooperativas con autos estatales. Según Yzquierdo los choferes de estas cooperativas ganan entre 2,000 y 6,000 pesos al mes (entre $80 y $240). “No es despreciable. Es un salario decoroso”, dijo.

De acuerdo con las autoridades cubanas, entre las principales dificultades para que los transportistas privados se integren en estas nuevas regulaciones se encuentran el estado técnico de los vehículos y el largo proceso para obtener permisos de circulación.

En la primera inspección obligatoria para obtener el certificado técnico de circulación solamente aprobó el 32 por ciento de los vehículos que se presentaron, explicó el ministro, aunque en la actualidad esa cifra ha ascendido hasta el 62 por ciento.

La viceministra de Transporte Marta Oramas, reveló que hasta finales de noviembre se habían retirado 2,167 licencias de transportistas privados por las malas condiciones en las que se encontraban los autos, de un total de 6,119 titulares particulares.

“Esta puede ser la causa de que hay una sensación en la población de que no hay carros en la calle”, añadió Oramas.

La viceministra reveló que solamente se han presentado a pedir la licencia para el transporte privado algo más de 1,700 transportistas, de los que 460 se dedicarán al turismo, 45 a taxistas de ruta, 988 para taxis libres y 263 para arrendar sus autos.

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HAB106. LA HABANA (CUBA), 29/07/08.- Un grupo de pasajeros viaja hoy, 29 de julio de 2008, en un omnibus en La Habana (Cuba). Los vehículos adquiridos de segunda mano en Europa y Asia, hace varios años, entran en circulación en momentos en que el transporte público, principal problema en la isla, ha visto duplicada su capacidad en la capital, aunque ahora las críticas de los medios oficiales cubanos van dirigidas a la “calidad el servicio”. EFE/Rolando Pujol Rolando Pujol EFE

Uno de los aspectos más polémicos de esta reorganización es el suministro de combustible para el transporte, adquirido frecuentemente en el mercado negro. El Estado garantizará a los transportistas combustibles entre 2 y 66 centavos de dólar el litro según el tipo de gasolina. También le ofrecerán piezas de repuesto “en la medida de las posibilidades”.

Javier, un chofer de almendrón que este viernes pretende “plantar cara” al gobierno, explicó telefónicamente que las nuevas regulaciones establecen un “consumo mínimo y máximo” de combustible de acuerdo con el tipo de vehículo.

“Ellos [el gobierno] saben que todo el mundo trabaja con combustible robado porque de lo contrario la cuenta no da. Están apretando para que nos veamos obligados a entregarles nuestras licencias y porque saben que no tenemos quién nos defienda”, dijo.

El transportista, quien dejó la abogacía porque el salario estatal era “mísero”, pide omitir su apellido por temor a represalias. Dice que ha tenido que hacer frente a “una campaña mediática” en los diarios estatales: “Los boteros y los carretilleros hemos sido blanco de quienes quieren convertir a todo el mundo en miserable y regular la riqueza. Unos días dicen que ponemos precios altos, otro día que robamos”, denunció.

“Lo que nunca se atreverán a decir es que mantenemos el transporte de esta ciudad vivo y hemos triunfado donde ellos [el gobierno] ha fallado por décadas, impidiendo que la gente tenga un medio de transporte seguro y cómodo”, añadió.

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