Cuba

Aumenta apoyo al embargo a Cuba entre los cubanoamericanos en Miami, según encuesta

La política de Donald Trump hacia Cuba ha encontrado resonancia entre los cubanoamericanos en Miami-Dade, entre los que ha aumentado el apoyo al embargo, concluyó una encuesta realizada por la Universidad Internacional de la Florida.

Aunque una abrumadora mayoría está de acuerdo en que el embargo de Estados Unidos a Cuba no ha funcionado bien (más del 80 por ciento), la comunidad sigue dividida sobre si debe continuar. Pero el clima de opinión ha cambiado significativamente desde que el gobierno de Barack Obama promovió un acercamiento con el gobierno de la isla.

Según la encuesta telefónica realizada entre 1,001 cubanoamericanos residentes en Miami-Dade, 45 por ciento dijo estar a favor de mantener el embargo, 44 por ciento está en contra y otro 11 por ciento no respondió o no sabe.

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Encuesta.

Estos resultados, publicados el jueves, contrastan con “el mayor optimismo hacia el acercamiento [a Cuba] de la encuesta de 2016”, cuando el apoyo a eliminar el embargo alcanzó una mayoría del 54 por ciento, señala el estudio llevado a cabo por los profesores de FIU Guillermo Grenier y Hugh Gladwin.

FIU ha realizado esta encuesta regularmente desde la década de los años 1990 para estudiar las opiniones de los cubanoamericanos en Miami. La encuesta correspondiente al 2018 se realizó después de las elecciones intermedias de noviembre y tiene un margen de error de 3.1 por ciento.

Son los jóvenes, los cubanoamericanos de segunda y tercera generación y aquellos que llegaron a Estados Unidos después de 1995, los que más se oponen al embargo. Pero la mayoría de los votantes, un 52 por ciento, está a favor.

El apoyo al embargo aumentó sobre todo entre el llamado exilio histórico, cubanos que inmigraron entre 1959 y 1979 y a quien Trump dirigió principalmente su discurso en el treatro Manuel Artime en La Pequeña Habana, que acompañó la firma de un memorando presidencial con nuevas restricciones en los negocios con Cuba.

En este grupo, el apoyo al embargo aumentó más de un 10 por ciento en relación con el 2016.

“Los cubanoamericanos continúan acogiendo y apoyando muchos de los cambios en la política de los Estados Unidos desde diciembre de 2014, como los viajes, el mantenimiento o la expansión de relaciones económicas y la voluntad de permitir que los ciudadanos de los Estados Unidos inviertan en empresas cubanas”, señalan los autores. “Sin embargo, hay un apuntalamiento de las antiguas posiciones menos conciliatorias de los segmentos antiguos y menos conciliatorios de la comunidad”.

Aunque la mayoría de los cubanoamericanos (57 por ciento) sigue apoyando la eliminación de las restricciones a los viajes de los estadounidenses a la isla —principalmente para hacer turismo—, esta aprobación también se erosionó en los últimos dos años. En la encuesta del 2016, 74 por ciento había mostrado apoyo a ese cambio de política.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba recibió el apoyo de una amplia mayoría, 63 por ciento.

El voto cubanoamericano sigue siendo republicano

Como en otras encuestas de los últimos años, los jóvenes, los inmigrantes cubanos que llegaron después de 1995 y los cubanoamericanos de segunda y tercera generación tienden a apoyar políticas de acercamiento a la isla. Pero estos cambios demográficos y de opinión en la comunidad aún no se manifiestan en las urnas.

El ejemplo más reciente fueron las elecciones de medio término en noviembre del 2018, en la que los republicanos “recibieron el pastelito más grande de los votantes cubanoamericanos”, señalaron los autores del estudio.

Los encuestados que se identificaron como votantes dijeron haber votado por los candidatos republicanos para gobernador Ron DeSantis (70 por ciento ) y para el Senado, Rick Scott (69 por ciento), lo que se acerca a estimados iniciales del voto cubanoamericano. Cerca del 72 por ciento de los cubanoamericanos votaron por el candidato republicano a representante federal en su distrito.

Ello a pesar de que ha aumentado el número de votantes que se inscriben sin declarar afiliación partidista (26 por ciento) y el número de electores republicanos cubanoamericanos en Miami-Dade se ha mantenido más o menos estable en los últimos años, alrededor de 55 por ciento.

La encuesta también da fe de los lazos entre los cubanos a ambos lados del estrecho de la Florida.

El 40 por ciento de los cubanoamericanos en Miami envía remesas a familiares y amigos en Cuba, y el 43 por ciento dijo haber viajado a la isla alguna vez. Pero son los recién llegados quienes mantienen las relaciones más estrechas con su país de origen. El 72 por ciento de los que llegaron a Estados Unidos después de 1995 envían remesas y 77 por ciento dijo haber viajado a la isla.

En uno de los pocos temas en los que coinciden los cubanoamericanos de segunda y tercera generación y el llamado exilio histórico es en el tema migratorio. Según concluyeron los investigadores, ambos grupos estuvieron mayoritariamente a favor de la eliminación por parte del gobierno de Obama de la política de “pies secos, pies mojados”, que permitía a los cubanos que llegaban sin visa permanecer legalmente en el país.

Sin embargo, la formulación de la pregunta no mencionó explícitamente esa política ni el hecho de que fuera eliminada, lo que podría haber influido en los resultados. Esta fue la pregunta: “Hoy en día, todos los cubanos que entran a los Estados Unidos sin el visado apropiado y no califican para ayuda humanitaria son enviados de regreso a Cuba. ¿Está de acuerdo o en desacuerdo con esta política?”.

En otro tema en el que haber nacido en Cuba marca una diferencia significativa en las opiniones es en la esperanza de ver pronto un cambio político en la isla. En abril del 2018, Miguel Díaz-Canel sucedió a Raúl Castro al frente del gobierno, aunque Castro se mantiene dirigiendo el Partido Comunista y tomando las decisiones políticas más importantes.

Al optimismo del 12 por ciento de los cubanoamericanos de segunda y tercera generación que creen que los cambios ya están ocurriendo ahora, se opone el pesimismo de los que llegaron de Cuba en los éxodos del Mariel en 1980 y de los balseros en 1994. El 57 por ciento de ellos cree que los cambios nunca llegarán.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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