Cuba

Marco Rubio al canciller cubano: “tic-tac”, el reloj está caminando

El senador Marco Rubio en una foto de archivo.
El senador Marco Rubio en una foto de archivo. AP

El senador republicano por la Florida Marco Rubio ha advertido al canciller cubano Bruno Rodríguez que la administración va en serio con la posibilidad de dar luz verde a miles de demandas contra las compañías que “trafican” con propiedades confiscadas por el gobierno de Cuba hace décadas.

“Ustedes han ganado millones de dólares de propiedades robadas en los últimos 60 años. Pero vuelva a chequear en 45 días #TickTock”, dijo Rubio en un intercambio en inglés en Twitter con Rodríguez.

Desde que se aprobó la ley Helms Burton en 1996, los presidentes han decidido suspender cada seis meses el controversial Título III de la Ley Helms-Burton, la cláusula que permite no solo a estadounidenses sino también a ciudadanos naturalizados que nacieron en Cuba demandar en cortes de EEUU a personas o compañías que se encuentren “traficando” con una propiedad confiscada por el gobierno cubano después de 1959. Pero la administración de Donald Trump anunció el miércoles que aplazará tomar una decisión por 45 días— en vez de los acostumbrados seis meses— para seguir estudiando el tema.

La decisión, dijo Rubio en Twitter, “es una clara indicación de lo que viene después. Si está traficando con propiedades robadas en Cuba, ahora sería un buen momento para salirse”.

La notificación de la decisión del Secretario de Estado Mike Pompeo enviado al Congreso incluye además una advertencia: “Pedimos a la comunidad internacional que intensifique los esfuerzos para responsabilizar al gobierno cubano por los 60 años de represión de su pueblo. Alentamos a cualquier persona que haga negocios en Cuba a que reconsidere si está traficando con propiedades confiscadas e incitando a esa dictadura”.

El gobierno cubano inmediatamente respondió a la noticia, con un rechazo “categórico”, en palabras del canciller Rodríguez.

La decisión de suspender por sólo 45 días la aplicación del Título III es “un chantaje político y hostilidad irresponsables para endurecer bloqueo a Cuba. Brutal ataque [al] derecho internacional y a terceros estados”, escribió el ministro. “Desde 1996, todos los presidentes de EEUU suspendieron [la] aplicación del Título III Helms-Burton, incluido el actual, debido [a la] flagrante extraterritorialidad y [los] daños [que] provocaría a intereses corporativos [de] EEUU. Sometería arbitrariamente a empresas de terceros países a cortes [de] EEUU”.

En una declaración de la cancillería, el gobierno cubano subió el tono y dijo que “considerará nula toda reclamación amparada” en la Ley Helms-Burton y agregó que “se reserva el derecho de responder oportunamente a esta nueva agresión”.

Pero Rubio contestó al ministro cubano en Twitter con una advertencia: el reloj está caminando.

“¡El régimen de Castro en Cuba al que sirves finalmente se ha dado cuenta! ¡Estés de acuerdo con él o no, @realDonaldTrump en realidad habla en serio”.

Interacciones directas entre políticos estadounidenses y cubanos en las redes sociales no eran comunes pero el gobernante Miguel Díaz-Canel pidió a todos sus ministros que tuvieran más presencia en las redes sociales.

Expertos coinciden en que la posibilidad de las demandas tendría un efecto paralizador en la inversión extranjera en Cuba y crearía conflictos diplomáticos y comerciales con países europos y Canadá, entre otros inversionistas en la isla.

La activación del Título III permitiría que cerca de 6,000 titulares de reclamaciones certificadas por propiedades confiscadas sin compensación por el gobierno del fallecido Fidel Castro puedan recurrir a los tribunales para demandar a los que actualmente se benefician comercialmente de estas propiedades. Pero también podrían presentar demandas aquellos que no pudieron certificar sus reclamos por no haber sido ciudadanos estadounidenses en el momento de la confiscación.

La declaración de la cancillería indica erróneamente que si se implementa el el Título III “cualquier cubano y cada comunidad del país verían cómo se presentan ante tribunales de los Estados Unidos demandas por la propiedad de la vivienda que ocupan”. El Título III excluye las demandas por confiscaciones de residencias.

La declaración también indica “la disposición de Cuba de hallar una solución a las reclamaciones y compensaciones mutuas”. Durante el deshielo, representantes de ambos gobiernos se reunieron tres veces para tratar el tema pero no hubo ningún avance.

El anuncio del miércoles también generó críticas entre los que apoyan la política de acercamiento del gobierno de Barack Obama y rechazan la posición actual del presidente Trump, quien prometió en Miami imponer más sanciones al gobierno de La Habana.

“Difícil de exagerar lo descabellado que sería la aplicación del Título III”, escribió el director ejecutivo del Cuba Study Group, Ric Herrero. “Crearía más conflictos con nuestros aliados y aumentaría el riesgo de empujar al gobierno cubano a los brazos de nuestros enemigos para que los protejan. Pero lo más tonto de todos, [es que] reduce la posibilidad de que los titulares de reclamaciones vean un centavo a través de acuerdos negociados. Sin mencionar el daño que causará al pueblo cubano”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

El senador de la Florida Marco Rubio quiere más sanciones a empresas militares de Cuba y un voto en la OEA desconociendo al nuevo gobierno que debe nombrarse esta semana en La Habana.

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Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists.
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