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En Venezuela, Rubio se anota una victoria en su agenda política para América Latina

El senador Marco Rubio ha sido incansable en sus esfuerzos para aumentar la presión internacional sobre el régimen de Nicolás Maduro. El miércoles esos esfuerzos se materializaron en el reconocimiento de Estados Unidos a Juan Guaidó como legítimo presidente de Venezuela.

El senador republicano por la Florida siguió un “enfoque muy consistente al entender que Maduro era malo para Venezuela, para toda la región y al sentarse a defender ese argumento con miembros de la organización y el Senado ...”, dijo un miembro de su equipo en el Congreso. La cuidadosa planificación de Rubio también “estudió como sería una Venezuela sin Maduro y lo que Estados Unidos tenía que hacer para asegurarse de que la democracia pueda realmente enraizarse en Venezuela”.

Pero para que dicho trabajo diera resultado, “las estrellas debían estar alineadas”, dijo la fuente. Eso sucedió después de que el presidente Trump asumió el cargo, gobiernos con posturas similares fueron electos en la región y el nuevo equipo de seguridad nacional así como el nuevo secretario del Departamento de Estado estuvieron en la misma página.

El ascenso de un nuevo joven líder opositor a presidente de la Asamblea Nacional fue el catalizador final. Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, se proclamó formalmente presidente interino el miércoles, en medio de una jornada de manifestaciones contra Maduro. Las elecciones en las que Maduro se declaró victorioso fueron consideradas fraudulentas por la Asamblea y la comunidad internacional.

Los detalles sobre la decisión de reconocer a Guaidó fueron finalizados en una reunión el martes en la noche en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump, el vicepresidente Mike Pence, el asesor de seguridad nacional John Bolton, los senadores de la Florida Rubio y Rick Scott, el representante Mario Díaz-Balart así como el nuevo gobernador de la Florida, Ron DeSantis, discutieron también los posibles escenarios y qué medidas tomar si Maduro se rehúsa a dejar el poder o recurre a la violencia, dijeron fuentes familiarizadas con las discusiones.

La administración no ha dicho públicamente que otras medidas podría tomar contra Maduro y sus aliados, pero ha estudiado la posibilidad de un embargo petrolero y la inclusión de Venezuela en la lista de países que patrocinan el terrorismo. Maduro dijo el miércoles en un discurso televisado que rompía relaciones diplomáticas con EEUU y desconocía a Guaidó como presidente interino, pero no queda claro si Maduro aún recibe el respaldo del ejército.

“Fui a la Casa Blanca ayer y hablé con el presidente sobre qué hacer en Venezuela”, dijo el senador Rick Scott en una conferencia de prensa el miércoles. “Necesitamos declarar a Venezuela como un estado terrorista, claramente lo es. La forma en que Maduro ha tratado a sus ciudadanos es repugnante”.

Según una fuente familiarizada con lo que se discutió en la Casa Blanca, había “unanimidad en esa sala” con respecto al camino a seguir en relación a Venezuela. Trump preguntó a los asistentes sus ideas sobre lo que podría funcionar en las relaciones diplomáticas con ese país, y DeSantis dijo que Estados Unidos debía considerar lo que los líderes legítimamente elegidos en Venezuela decidan hacer.

“Todas las opciones están sobre la mesa”, dijo un funcionario de alto rango del gobierno de Donald Trump durante una conferencia telefónica con periodistas el miércoles, al referirse a los próximos pasos de EEUU si Maduro insiste en desconocer la constitución venezolana. “Desde el punto de vista económico, tenemos todavía mucho poder de negociación, apenas hemos rasgado la superficie”.

Díaz-Balart, quien ha pedido que se impongan amplias sanciones al sector petrolero de Venezuela y se tomen más medidas contra el régimen de Maduro, dijo que es importante que Estados Unidos espere y vea qué sucede en las horas y días posteriores al anuncio de Guaidó.

“Hay muchas cosas ahora que pueden suceder. Este es un momento importante en Venezuela”, dijo Díaz-Balart. “¿Qué harán los matones que están alrededor de Maduro? ¿Cómo reaccionarán? ¿Entienden que es hora de seguir adelante y hacerse a un lado? ¿O continuarán cometiendo atrocidades contra el pueblo venezolano? ¿Qué harán las fuerzas armadas? Este es un momento muy, muy crítico“.

Rubio no estuvo disponible para entrevistas el miércoles porque estaba viajando por la Florida, pero siguió los acontecimientos en Twitter.

“Nicolás Maduro ha emprendido una pelea con la comunidad internacional y EEUU que no tiene posibilidades de ganar”, escribió Rubio. “Medidas económicas mucho más impactantes permanecen como opciones. Y sé a ciencia cierta que si Maduro responde con violencia, TODAS las opciones están sobre la mesa”.

En un discurso ante el Senado el 15 de enero, en el cual Rubio pidió públicamante a la administración que reconociera a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, el senador presentó lo que podrían ser los próximos pasos del gobierno de EEUU. Tras la posible constitución de un nuevo gabinete y el nombramiento de nuevos jefes militares en Venezuela, Rubio dijo que Estados Unidos debía expulsar a los embajadores nombrados por Maduro y poner los bienes congelados del régimen de Maduro a disposición del nuevo gobierno para la organización de unas elecciones libres.

La decisión de reconocer a Guaidó como líder de la oposición venezolana y presidente de la Asamblea Nacional, es “una decisión exclusivamente del presidente”, dijo el alto funcionario de la Casa Blanca a los periodistas, pero Rubio preparó el camino al trabajar para lograr el rechazo regional al régimen de Maduro y convencer a la administración de poner más presión a su gobierno, coincidieron expertos y fuentes del Congreso.

Otto Reich, ex secretario adjunto de Asuntos del Hemisferio Occidental bajo los presidentes Reagan y George H.W. Bush, dijo que Rubio es claramente la fuente a la que acudir en Capitol Hill para asuntos latinoamericanos. El trabajo activo de Rubio y el senador Bob Menéndez en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado da buenos resultados cuando se trata de que el gobierno de Trump haga de Venezuela una prioridad relativa en una discusión de política exterior que está dominada en gran medida por Rusia y China, agregó.

El senador ha estado trabajando con varios gobiernos latinoamericanos, el Grupo de Lima—una iniciativa multilateral creada en el 2017 para buscar una salida a la crisis en Venezuela— y la OEA para impulsar las sanciones contra el régimen de Maduro y para tener listo un plan para apoyo a la transición democrática y hacerle frente a la crisis humanitaria en ese país. La mayor parte de los gobiernos latinoamericanos se unieron al reconocimiento de Estados Unidos a Guaidó.

“El Gobierno de Chile, igual que el grupo de Lima, y especialmente Argentina, Brasil, Paraguay, Perú, Colombia, Canadá, y también otros países del mundo como Estados Unidos y Francia, hemos decidido reconocer esta Presidencia como encargado de Juan Guaidó”, declaró el presidente de Chile Sebastián Piñera.

El raro consenso hemisférico es el tipo de logro que la administración ahora puede citar para explicar por qué se ha interesado tanto en Venezuela.

“Como hemos dicho antes, los Estados Unidos, junto con la comunidad internacional, incluida la Organización de los Estados Americanos, el Grupo de Lima y la Unión Europea, apoyan al pueblo venezolano en su búsqueda por restaurar su democracia”, dijo el Secretario de Estado Mike Pompeo el miércoles. “Trabajaremos estrechamente con la Asamblea Nacional legítimamente elegida para facilitar la transición de Venezuela a la democracia y el estado de derecho, de conformidad con la Carta Democrática Interamericana. Los Estados Unidos también están dispuestos a brindar asistencia humanitaria al pueblo de Venezuela, según lo permitan las condiciones“.

Eric Farnsworth, ex funcionario del Departamento de Estado y ahora vicepresidente del Consejo de las Américas en Washington, dijo que la decisión de esta semana se debe en parte al trabajo de Rubio desde los primeros días de la administración de Trump. Farnsworth recordó que Rubio consiguió que Trump se reuniera con la activista venezolana Lilian Tintori, la esposa del político venezolano encarcelado Leopoldo López.

“Creo que ha sido efectivo, si juzgas efectivo el hacer que la administración se dirija a hacia donde [Rubio] ha estado empujando”, dijo Farnsworth.

Farnsworth señaló que los constantes y públicos llamados de Rubio para tomar de acciones adicionales en Venezuela le da a la administración Trump el espacio político necesario para actuar.

“Al ser muy expresivo acerca de las acciones que le gustaría ver, se crea un espacio político para que la acción se considere oportuna”, dijo Farnsworth. “Podemos discutir sobre cosas específicas que está recomendando, pero al tomar una posición de alto perfil está provocando que otras personas reaccionen y se muevan”.

Todavía hay mucha incertidumbre y la situación política en Venezuela es muy fluida, pero quienes han estado presionando desde Estados Unidos por un cambio que alivie la situación humanitaria en ese país, coinciden en que el escenario ya no es el mismo.

“Va a ser interesante ver lo que hace el ejército venezolano, pero lo que hay ahora es un presidente legítimo, reconocido y debidamente electo, que ahora está allí”, dijo Díaz-Balart. “Es un nuevo día.”

El reportero del Miami Herald, David Smiley, contribuyó a esta historia.

Siga a Nora Gámez en Twitter: @ngameztorres

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