Cuba

Aprueban Constitución en Cuba en medio de oposición sin precedentes

Más de 2 millones de cubanos se opusieron al proyecto de la nueva Constitución que fue aprobado el domingo o no fueron a votar, una cifra sin precedentes que muestra el creciente descontento de la población en la isla con el gobierno.

Según cifras preliminares del Colegio Nacional Electoral, publicadas casi un día después del cierre de las urnas, el proyecto de Constitución fue aprobado con el 86.85 por ciento de los votos (un poco más de 6.8 millones).

Aunque el índice de aprobación es alto en comparación con procesos similares en otros países, más de 2.1 millones de cubanos votaron No (706,400), o no votaron (1,449 934). Los observadores de las elecciones en Cuba también miran las cifras de boletas anuladas (127,100) y en blanco (198,674) como señal de descontento u oposición al gobierno.

En total, más de 2.4 millones de votantes no habrían optado por el Sí.

Las cifras del padrón electoral cambiaron dramáticamente del domingo al lunes. En su último parte el domingo, el CEN había reportado que cerca de 8.6 millones de cubanos tenían derecho a votar. En una conferencia de prensa el lunes, la presidenta del CEN, Alina Balseiro, dijo que el total de personas con derecho al voto había sido más de 9.2 millones.

No queda claro por qué las autoridades electorales no habían dado cuenta hasta el lunes de la existencia de 628,563 personas con derecho a votar. Según Balseiro serían inclusiones de última ahora, y las cifras podrían variar al final porque algunos datos de votantes podrían estar duplicados.

El gobierno impidió que cubanos que viven en el extranjero pero conservan su residencia en la isla pudieran ejercer el voto, pero no existen cifras oficiales de cuántos cubanos estarían en esta situación.

Incluso la prensa estatal se confundió con las cifras. En un tuit, Prensa Latina publicó que la Constitución había sido aprobada con el 73 por ciento de los votos, porque probablemente realizó cálculos basados en los datos de la relación de votantes publicados el domingo.

La Constitución aprobada introduce nuevos derechos y reconoce la propiedad privada pero no incluye cambios significativos en el sistema político o ecónómico en la isla. El Partido Comunista se mantiene al frente del país, no hay votación directa para elegir al presidente y el sistema político sigue siendo socialista, una condición que según el texto de la actual Constitución y la nueva es de carácter “irreversible”.

“Este documento representa la reforma más sustancial a la constitución socialista de Cuba desde que se introdujo en 1976. Sin embargo, en la mayoría de los casos, este hito representa una oportunidad perdida para expandir los derechos políticos y económicos del pueblo cubano”, declaró Ric Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group.

El gobierno cubano aseguró la aprobación de una nueva Constitución en un referendo lleno de irregularidades, según denunciaron activistas, opositores y periodistas independientes que hicieron campaña por el No.

Cubadecide y otros grupos de la oposición llamaron a desconocer los resultados y a que la comunidad internacional declare al gobierno cubano como ilegítimo.

“Advertimos que el referendo no es legítimo” dijo Rosa María Payá, al frente de Cubadecide, en una conferencia de prensa en Miami el lunes. Payá dijo que el gobierno había violado las “condiciones mínimas de transparencia y justicia” porque no había permitido a los opositores hacer campaña por el No, había intimidado o detenido a activistas y no había permitido el acceso a observadores independientes, entre otras violaciones.

“Llamamos a la comunidad internacional a reconocer la invalidez del proceso y desconocer los resultados”, declaró Payá. Asimismo pidió que la comunidad internacional declarara “la ilegitimidad del régimen en el poder”.

Tras la publicación de los resultados, el secretario general de la Organización de Estados Americanos declaró en Twitter: “No reconocemos actos o instituciones creados por Constitución viciada de ilegitimidad de origen y contrarios a principios de Carta Democrática Interamericana. [El] Pueblo de Cuba no tuvo voz ayer ni la tendrá hasta recuperar la democracia”.

Aunque el referendo provocó una inédita oposición, su aprobación no sorprende porque durante meses el gobierno utilizó todos los recursos del Estado para hacer campaña por el Sí, desde los medios de comunicación hasta autobuses que circulaban por La Habana con carteles de #YoVotoSí. Grupos de niños visitaron centros de trabajo para instar a ratificar el proyecto constitucional. Y las instituciones del gobierno y el Estado, incluida la Comisión Electoral Nacional (CEN), participaron activamente en la campaña.

El lunes, el CEN publicó una infografía con el número de tuits e impresiones de las etiquetas #YoVotoSí y #NosotrosVotamosSí.

El día del referendo, algunos cubanos activos en las redes sociales compartieron imágenes de la propaganda por el Sí dentro de los propios centros de votación. Muchos publicaron sus boletas marcadas con el No al proyecto de Constitución. Otros explicaron en las redes sociales sus razones para votar No o no votar.

“VOTÉ NO porque el PCC [Partido Comunista de Cuba] persiste como ente superior, al que la Constitución no le puede trazar directrices. VOTÉ NO porque no puedo votar al Presidente de la República. VOTÉ NO porque no existe un solo día que no piense que esta Revolución es una gran mentira”, pubicó en varias redes sociales Frank Garcés, un realizador de videos cubano.

La supresión de los votos de los cubanos que estaban temporalmente de viaje o que residen en el extranjero causó particular irritación.

“NO VOTÉ porque pertenezco a una familia marcada por la emigración, y a ellos no se les dio derecho a votar, a decidir sobre el destino del país que aman y del que son parte. NO VOTÉ porque, a pesar de mantener su residencia legal en Cuba, mi madre no pudo hacerlo”, dijo en Twitter Camilo Condis, ingeniero y emprendedor cubano.

Grupos opositores como la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Cubadecide, las Damas de Blanco y Somos Más denunciaron arrestos e intimidación a sus activistas para que no fueran a votar el domingo o no fueran a observar el proceso de conteo de votos.

En una llamada telefónica durante la conferencia de prensa organizada por Cubadecide el lunes, José Daniel Ferrer— al frente de la UNPACU— denunció desde Santiago de Cuba que 78 activistas de esa organización fueron detenidos cuando se dirigían o estaban ya dentro de los centros de votación.

El domingo, el gobierno bloqueó el acceso desde Cuba a varios medios de comunicación independientes como 14ymedio y Tremenda Nota. El diario 14ymedio, recogió testimonios de votantes que denunciaron la falta de privacidad en algunos colegios electorales y la intrusión de los niños —“pioneros”, según el lenguaje oficial.

Un video publicado por Cubadecide aparentemente muestra a un hombre introduciendo varias boletas en una urna. El Nuevo Herald no ha podido comprobar de manera independiente su autenticidad.

Temprano en la mañana, las cámaras de la televisión cubana mostraron al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel haciendo fila sonriente para votar junto a su esposa, Liz Cuesta.

El referendo cubano “tiene que ver mucho con el contexto internacional, porque estamos votando también por América Latina, por Venezuela y la dignidad de la región”, dijo Díaz-Canel a los periodistas después de votar.

Los medios de prensa cubanos mostraron a otros miembros del gobierno y a artistas de la isla votando desde temprano pero no mostraron imágenes del general Raúl Castro, actual primer Secretario del Partido Comunista, hasta la tarde, aunque según el reporte de la televisión, Castro había votado en la mañana.

En el video Castro aparece en cámara apenas 25 segundos y no se le escucha hablar. Ningún medio de comunicación estatal reportó su votación hasta la publicación del video en la televisión.

Castro, de 87 años, cedió la presidencia a Díaz-Canel en abril del año pasado y encabezó la comisión que redactó la nueva Constitución.

El reportero Mario J. Pentón contribuyó a esta historia.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists.
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