Cuba

El aceite vegetal, el último de la larga lista de productos que escasean en Cuba

Un hombre se acerca a una empleada que custodia el cargamento de aceite vegetal en Galerías Paseo, La Habana, este sábado 2 de marzo.
Un hombre se acerca a una empleada que custodia el cargamento de aceite vegetal en Galerías Paseo, La Habana, este sábado 2 de marzo. el Nuevo Herald

Botellas de aceite de 1 litro envueltas en nylon están a la venta en la Galerías Paseo, una de las tiendas en pesos convertibles mejor surtidas de La Habana. En breves minutos, la voz corre de un extremo a otro de la ciudad y decenas de personas se aglomeran para comprar el producto, que escasea desde hace semanas en toda Cuba.

“Dicen que ya se arregló el problema que había con la materia prima. Por ahora trajeron esto que ves aquí, pero solo se pueden vender dos litros por persona”, dijo una empleada de la tienda que tiene como trabajo custodiar los productos y organizar la fila. El precio de la botella de aceite es de algo más de 2 CUC ($2), aproximadamente lo que gana al día un médico en la isla.

El aceite vegetal es el último producto de una larga lista que escasea en toda Cuba, al estilo de los años del llamado “Período Especial” en los 90. Recientemente faltó el pan, el pollo, los huevos, el desodorante, y muchos otros productos de la canasta básica. Filas inmensas, autos policiales custodiando las ventas, racionamiento y altos precios son estampas cotidianas en la isla, abocada a una crisis de desabastecimiento tras la debacle económica de su principal aliado, Venezuela, arruinado tras dos décadas de chavismo.

“Desde inicios de año hubo una demora en los arribos de los buques de materia prima que necesita la empresa para su producción”, dijo Harley Trujillo, director de la Empresa de Aceites y Grasas Comestibles Habana a la prensa oficial.

Según Trujillo, el monopolio estatal trabaja 24 horas para “acelerar la producción” y compensar la escasez en los mercados. Sin embargo, la producción continúa siendo inferior a lo planificado y dependerá de que continúen llegando a tiempo los insumos que el país importa, algo que debido a la falta de pagos a los proveedores, es inestable.

La prensa oficial no aclaró si la producción en La Habana abastecerá todo el país o solamente la región occidental de la isla. El panorama económico del país es desalentador y no promete mejoría, al menos a corto plazo. Un reciente informe de la consultora independiente The Havana Consulting Group vaticinó que el desabastecimiento en las tiendas cubanas se recrudecerá en los próximos meses y de no abrirse a una economía de mercado, el país podría caer en un nuevo “Período Especial”.

En Cuba el Estado controla a través de la Red de Tiendas Recaudadoras de Divisas todo lo que se comercializa en el país. El enrarecimiento en las relaciones con Brasil —uno de los grandes proveedores de insumos a la isla—, la casi desaparición del aparato productivo venezolano, y el estancamiento de las relaciones comerciales con China han sumergido a las tiendas cubanas que venden en CUC, en un largo letargo.

La producción de aceite en Cuba alcanzó en 2017 las 23,500 toneladas, según los últimos datos disponibles en el Anuario Estadístico Oficial. La isla importó cerca de 60,000 toneladas, casi tres veces su producción. Cuba importa cerca del 80 por ciento de los alimentos.

En La Habana, un litro de aceite en el mercado negro alcanzó recientemente los 35 pesos moneda nacional CUP, mientras que en el interior del país el precio oscila alrededor de 25 pesos.

Luisito, un trabajador del estado con varios reconocimientos sindicales y miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas, dijo que ha visto aumentar sus ganancias en las últimas semanas gracias al desabastecimiento de aceite. Trabaja en el barrio de Los Sitios, una zona con una población de bajos ingresos en la capital cubana, y vende el aceite en el mercado negro.

El desvío de recursos, un robo permanente a los productos de las instituciones estatales, nutre el mercado informal en la isla.

“Yo antes sacaba lo mío, solo para mantener el día a día, pero con esta situación me siento como el rey del barrio, todo el mundo me habla, todo el mundo me llama y me propone un negocio”, dijo.

En Cienfuegos, “las colas para comprar aceite son tremendas. La gente se faja por un litro de aceite”, dijo Beatriz Cabezas, de 66 años, quien reside en esa ciudad.

Cabezas dijo que tiene “amplia experiencia” con las carencias cotidianas y recuerda que durante el “Período Especial” llegó a sustituir por completo el aceite vegetal por manteca de cerdo.

Por el momento prefiere hervir, hacer al vapor o escalfar que freír. “Mi hijo es fanático del pan con aceite, pero en este país vivimos como dice el viejo Pánfilo, [del programa humorístico] Vivir del Cuento: “Cuando hay aceite nos falta el pan, y cuando finalmente conseguimos el pan, desaparece el aceite”, dijo.

El gobierno ha reconocido el desabastecimiento y hace dos semanas el gobernante Miguel Díaz-Canel ha hecho nuevos llamados a estabilizar la producción y “dar solución de inmediato al desabastecimiento de aceite, pollo, huevo y harina”.

Pero a pesar de los llamados a producir más, la crisis se mantiene.

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