Cuba

Cuba retira sus médicos de El Salvador tras polémico programa financiado por Venezuela

El Gobierno está trabajando para dar una solución a los médicos cubanos, según Marco Rubio

El senador estadounidense Marco Rubio afirmó el 18 de febrero de 2019 que el Gobierno del presidente Donald Trump está trabajando para encontrar una solución al problema de los médicos cubanos en Brasil y otros países de América Latina.
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El senador estadounidense Marco Rubio afirmó el 18 de febrero de 2019 que el Gobierno del presidente Donald Trump está trabajando para encontrar una solución al problema de los médicos cubanos en Brasil y otros países de América Latina.

El gobierno cubano retiró a los galenos que mantenía trabajando en El Salvador después de que la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica de ese país centroamericano denunciara que los profesionales no tenían la autorización necesaria para operar en la polémica Misión Milagro, financiada por Venezuela.

La ministra de Salud de El Salvador, Violeta Menjívar, dijo que los médicos cubanos que trabajaban en el hospital Santa Gertrudis, en San Vicente, al oriente del país, habían salido rumbo a Cuba la semana anterior. El presidente electo, Nayib Bukele, dijo en Twitter que “a partir de junio se restablecerá e incrementará el programa Misión Milagro”.

“Cuando fui alcalde de Nuevo Cuscatlán vi cómo se beneficiaban cientos de adultos mayores, muchos que ya no tenían esperanzas de ver”, agregó el mandatario, quien subrayó que su gobierno pondrá especial énfasis en contratar médicos salvadoreños y pidió “no politizar las cosas buenas” para sus compatriotas.

Los médicos cubanos estaban en el centro de la polémica en el país luego de que el gremio médico cuestionase que se eliminaran a los galenos locales para contratar a cubanos. Desde el 2018 los cubanos han estado realizando operaciones con un salario de $1,100 mensuales más otros beneficios, según la prensa local. Generalmente el gobierno cubano se queda hasta con un 75 por ciento de los salarios que devengan sus especialistas en el exterior.


Una operación ocular en cualquier hospital salvadoreño puede llegar a costar unos $1,500 por ojo, por lo que estos programas, pagados por la Fundación Alba El Salvador (una filial de PDVSA) con alojamiento, transporte y equipo médico, son muy populares.

La ministra de Salud envió una solicitud al Consejo Salvadoreño de Salud Pública para que pidiera a la Junta de Vigilancia que extendieran de forma retroactiva la autorización temporal para los médicos cubanos que estaban en ese país.

Los médicos a quienes se les tenía que extender el permiso eran Susel Pozo Correa, Yuderkys Díaz Argueta, Miladys Velásquez Matos, Roberto Moya García, Miguel Martínez Graverán y Lázaro Juan Quiroga Chaviano, así como los optometristas Carlos Andrés García Gutiérrez e Ivis Estrella Vera Castillo.


Cuando la Junta de Vigilancia investigó los documentos del hospital donde trabajaban los cubanos descubrió que los galenos se mantuvieron trabajando en el país sin la autorización necesaria para realizar cirugías.

Ejercieron sin permiso

El Nuevo Herald conversó telefónicamente con algunos de estos médicos quienes, de vuelta en la isla, corroboraron que trabajaron sin permiso en ese país.

“A nosotros se nos dijo que podíamos trabajar como habían hecho nuestros colegas desde el 2015 sin ningún problema, pero luego los jefes de la misión nos informaron de que había problemas con los papeles que presentamos y que no nos permitirían seguir trabajando”, dijo una médico bajo condición de anonimato.


“No fue el gobierno de Cuba el culpable de que terminara la misión. Nosotros trabajamos allí con todo el amor del mundo y estamos dispuestos a regresar”, añadió. La médico se negó a comentar qué porciento de su salario pasaba a manos del gobierno cubano.

El doctor Milton Brizuela, presidente del Colegio Médico salvadoreño, dijo, por su parte que la Misión Milagro “es un proyecto eminentemente político de los gobiernos del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional creado con fines electorales y con el propósito de ayudar a sus aliados cubanos”.


La compañía que financiaba las operaciones médicas cubanas es una de las sancionadas por el Tesoro de Estados Unidos por ser un brazo de PDVSA. Alba El Salvador es parte de la estrategia geopolítica impulsada por los fallecidos ex gobernantes de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y Hugo Chávez para consolidar el poder del llamado Socialismo del Siglo XXI y ha estado envuelta en escándalos de corrupción y sobornos.

Según una investigación de Insightcrime, durante una década el triángulo PDVSA-Alba Petróleos-FMLN fue definitorio en la política interna de El Salvador. PDVSA es dueña de 60 por ciento de las acciones de Alba El Salvador y 18 alcaldías gobernadas por el FMLN tienen el restante 40 por ciento.

El arquitecto de Alba El Salvador y enlace con Venezuela es José Luis Merino, el “Comandante Ramiro”, investigado por múltiples agencias de Estados Unidos por su vinculación con el chavismo y el narcotráfico de las extintas FARC colombianas.

El influyente senador republicano Marco Rubio acusó a Merino en 2016 de tener vínculos con el tráfico de droga y lavado de dinero pero el “Comandante Ramiro” se ha visto protegido primero por los fueros que le concedían, primero, su puesto como diputado del Parlamento Centroamericano y luego, siete días antes de terminar su período, el nombramiento ad hoc como viceministro de Inversión Extranjera.

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