El acceso a internet determina lo que comes en Cuba
Bajo el sol, decenas de personas esperaban el pasado viernes para entrar al mercado de 3ra y 70 en La Habana y comprar los dos paquetes de pollo que despachan por cada cliente. A un costado, en una pequeña oficina, los que llegan cargan con varios kilogramos del producto, sin racionamiento, adquirido vía internet por algún familiar emigrado.
El pasado 10 de mayo la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, anunció oficialmente la aplicación de medidas que regulan la venta de productos alimenticios y de aseo e higiene para evitar el acaparamiento, una medida que incluye también a los mercados en moneda convertible que, desde su creación hace más de dos décadas, habían estado marcados por la venta liberada.
Sin embargo, la restricción no afecta las ofertas de las tiendas virtuales, un tema del que no se habla en la prensa oficial de la isla, pero que ha terminado delineando el estatus económico de miles de familias que reciben la ayuda de parientes emigrados.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2019, 11:25 a. m. with the headline "El acceso a internet determina lo que comes en Cuba."