Cuba

Sin sorpresas, Miguel Díaz-Canel se mantendrá en el cargo de presidente de Cuba

Sin mayores sorpresas, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel se mantendrá ocupando el cargo de presidente de Cuba, según los resultados de una votación en la Asamblea Nacional el jueves, en la que algunos miembros “históricos” de la revolución encabezada por Castro perdieron sus puestos en el gobierno.

Salvador Valdés Mesa seguirá siendo el vicepresidente pero la reducción de cinco a un vicepresidente del gobierno despojó del título a Ramiro Valdés, de 87 años, uno de los comandantes que acompañaron a Fidel Castro en la guerrilla. No obstante, Valdés mantiene su asiento en el influyente Buró Político del Partido Comunista.

Otro de los comandantes históricos, Guillermo García Frías, de 91 años, no fue reelecto al Consejo de Estado. Recientemente, García Frías provocó una ola de críticas al abogar en la televisión nacional por la cría de avestruz para paliar la escasez de alimentos en la isla.

En los últimos años, Raúl Castro —quien pasó la presidencia a Díaz-Canel en abril del 2018— había sugerido que una renovación generacional en los altos puestos del gobierno era necesaria para mantener el sistema socialista en la isla.

El jueves, los cerca de 600 diputados también mantuvieron a Esteban Lazo y Ana María Machado como presidente y vicepresidenta de la Asamblea Nacional. Ambos presidirán el Consejo de Estado. Homero Acosta Álvarez, el actual secretario del Consejo de Estado, se mantiene en su puesto y será también secretario de la Asamblea Nacional.

Los candidatos fueron seleccionados por la Comisión de Candidaturas Nacional compuesta por miembros de organizaciones de masas controladas por el Partido Comunista.

El título de Díaz-Canel cambió de “Presidente del Consejo de Estado” a “Presidente de la República”, pues a partir de este jueves el presidente se mantendrá como Jefe de Estado pero no será Jefe de Gobierno ni presidirá el Consejo de Ministros. Díaz-Canel tendrá ahora hasta tres meses para designar a un primer ministro.

Miembros de la oposición cubana rápidamente criticaron la votación, que fue transmitida con varias horas de retraso por la televisión oficial cubana.

“Es una obra de teatro mal representada, carece de los mínimos exigibles necesarios para ser llamado un proceso electoral”, comentó Rosa María Payá, quien encabeza Cubadecide, una iniciativa que busca realizar un referendo sobre el sistema político en Cuba. “Los generales al mando de la dictadura ni siquiera se preocuparon por publicar los nombres de los supuestos candidatos con anterioridad”.

Los cambios en la estructura del gobierno, los más significativos en varias décadas, fueron introducidos en una nueva Constitución aprobada en febrero en un referendo en el que casi dos millones de cubanos votaron en contra, se abstuvieron o anularon los votos.

La Comisión que redactó el texto constitucional—, presidida por el ex gobernante y primer secretario del Partido Comunista, Raúl Castro— decidió que la Asamblea debía volver a seleccionar a un presidente y un vicepresidente de entre sus diputados este año, sin convocar a nuevas elecciones generales.

Los cubanos pueden elegir a sus representantes ante el parlamento, pero no al presidente.


Los diputados también seleccionaron el jueves a los miembros del Consejo de Estado, el órgano ejecutivo de la Asamblea, que se redujo a 21 miembros. La Asamblea y el Consejo serán dirigidos por las mismas personas.

Tras ascender dentro del gobierno y el Partido, Miguel Díaz-Canel sucedió a Castro al frente de la presidencia en 2018, tras una votación en la Asamblea en la que él fue el único candidato. Castro dijo que había estado preparando a Díaz-Canel por varios años para convertirlo en su sucesor.

Aunque tendrá que compartir el poder con el primer ministro, Díaz-Canel se mantendrá al frente de las fuerzas armadas, pero los expertos dudan que tenga un poder real sobre los militares cubanos, que controlan la mayor parte de la economía.

Payá pidió a la comunidad internacional que no reconociera como legítimo al gobierno encabezado por Díaz-Canel.

“El mundo no puede aceptar como bueno lo que los cubanos no hemos elegido”, dijo. “El ‘nuevo gobierno’ impuesto está subordinado a la dictadura y en su conjunto constituyen un gobierno usurpación. Como tal deben ser tratado por las democracias del mundo”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists.
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