‘Desde el terror cualquiera gobierna’, dice artista acusada de ‘marioneta’ por el régimen cubano
En estos días la artista visual Ana Olema Hernández está lidiando con numerosos ataques del gobierno cubano, y aunque nadie se acostumbra al insulto, la descalificación y el “fusilamiento moral”, ella no teme hablar de política.
En un reportaje de la televisión cubana, Hernández, que vive en Miami, fue acusada de financiar actos del movimiento Clandestinos, cuyos miembros protestan en diferentes puntos de Cuba pintando con sangre de cerdo bustos del héroe nacional, José Martí.
El reportaje también califica a Hernández como una “marioneta de la subversión”, implicada en causar “desórdenes”, que está “al servicio del gobierno de Estados Unidos y la mafia anticubana radicada en Florida”.
Las acusaciones llegan por el video Castro Ciao, realizado por Hernández con otros artistas en Miami, en el que brindan apoyo a Clandestinos usando referencias de la cultura popular como la máscara y el vestuario que llevan los asaltantes en la serie española La casa de papel, de Netflix.
“Hablar de política es responsabilizarse”, afirmó la artista de 33 años, conocida por utilizar el arte como forma de protesta ante la represión y falta de libertades en la isla.
Cuando se reúne con el Nuevo Herald, Hernández lleva un girasol en la mano, en referencia a un proyecto de apoyo a la disidencia en Cuba que expuso en la Ermita de la Caridad en septiembre del año pasado, empleando la flor que es símbolo de la Patrona de Cuba.
“Las personas que disienten son cubanos que comienzan a hacerse responsables de su vida y su destino, en ese momento comienza el choque con el Estado, que no quiere que salgas del infantilismo y te hagas adulto”, añadió Hernández, explicando que muchos cubanos le hacen un rechazo a la política porque en la isla “todo pasa por un filtro político desde que te levantas hasta que te acuestas”.
Hernández, sin embargo, tomó interés por la política y la influencia del poder desde el 2005 cuando estudiaba en la Cátedra del Arte de Conducta, que impartía la artista contestataria Tania Bruguera en su casa de Tejadillo, en La Habana.
Fue entonces cuando comenzó un proyecto artístico en el que investigó las formas de adoctrinamiento bajo el totalitarismo. Comprobó que, en su caso, como en el del resto de los niños cubanos, el adoctrinamiento había empezado desde los cinco años con el saludo a la bandera.
“El saludo pioneril, en el que se levanta la mano con los cinco dedos extendidos, significa que los intereses del colectivo están por encima de los individuales, lo que me parece una aberración”, dijo Hernández, que rechaza las acusaciones del gobierno cubano de que financió actos de Clandestinos.
“El video es posterior a lo que ocurrió. Nosotros, como todo el mundo, nos unimos a la ola y apoyamos”, expresó en referencia al apoyo al movimiento que han ofrecido los músicos Silvito el Libre, Aldo El Aldeano, el actor Roberto San Martín, el conductor Alex Otaola y la activista Liú Santiestebán.
La televisión cubana también presentó a cuatro detenidos como presuntos miembros del grupo Clandestinos: Panter Rodríguez Baró, Yoel Prieto Tamayo, Guillermo Mendoza y Jorge Ernesto Pérez. A este último se le acusa de mantener comunicación con Hernández quien, según el reportaje, habría pagado por las pintadas.
Como artista Hernández opina que los actos de Clandestinos “confrontan el monopolio del régimen totalitario sobre los símbolos de la nación.
“Es un reto a ese crimen contra la nación cubana que ha visto cómo se convirtió a Martí en una entelequia castrista”, dijo, explicando que al manipular la figura del héroe de la independencia se construyeron las bases ideológicas del sistema, que “se usan como licencia para perseguir y hostigar a los cubanos, a quienes pertenecen estos símbolos”.
Asimismo, Hernández aseguró que el gobierno teme este tipo de manifestaciones contestatarias porque tocan “puntos sagrados en los que se sustenta su represión”.
Afirmó además que el gobierno no quiere admitir que hay un descontento popular y por eso recurre a la manipulación de la información y la descalificación de opositores.
“Ellos pueden sacar la gente a la calle, porque desde el terror cualquiera gobierna”, dijo en referencia a la Marcha de las Antorchas, que el gobierno convocó con motivo del natalicio de Martí, el 28 de enero.
“No son capaces de medirse en un plebiscito vinculante porque perdieron hace mucho tiempo, [Miguel] Díaz -Canel no ganaría ninguna elección”, dijo Hernández, que en un viaje a Cuba en el 2018 fue detenida en el Aeropuerto de La Habana y perseguida por la capital.
La visita a la isla tenía como propósito exponer su obra en la #00Bienal Alternativa de La Habana, convocada por el artista contestario Luis Manuel Otero Alcántara.
En esa ocasión, Hernández presentó su proyecto Expropiada, en el que demanda de manera simbólica al estado cubano por expropiarle su cuerpo.
“El estado totalitario nos quita el proyecto de vida, decide sobre el cuerpo de las personas. Tiene la patria potestad de los niños, está por encima de los padres y de la Constitución, que debería ser la herramienta con la que se protege el ciudadano”, explicó.
Indicó al mismo tiempo que toda demanda exige una compensación, pero cómo se logra esta en casos como el de los cubanos, si una vida humana no se puede medir en valor monetario. Termina entonces haciendo varias peticiones para reparar el daño, entre ellas la construcción de un monumento a la libertad individual que imagina como un collarín de esclavo, que se colocaría junto al Capitolio en recordación a las víctimas.
En las víctimas pensó precisamente cuando a finales del año pasado lanzó El dictador eres tú, un video que es “una apropiación, no una parodia”, del himno feminista Un violador en tu camino, .
“Me llamó la atención porque pone la culpa en el victimario y no en la víctima”, precisa del material inicial que la inspiró para su video, junto a la artista Dania Pérez.
El video se hizo muy popular en las redes sociales, en especial en países como España y Nicaragua.
“A quienes hemos vivido bajo regímenes comunistas siempre quieren culparnos de lo que nos pasa. Dicen que no somos capaces de sacarnos de arriba el régimen porque nos lo merecemos. Eso le quita la culpa al opresor y se la pone al oprimido”, apuntó sobre la necesidad de condenar “los horrores del comunismo, que no se han terminado de contar”.
Hernández, que vive en Estados Unidos desde el 2012, considera que desde el punto de vista artístico se le ha abierto un mundo completo en todos los sentidos porque el arte y la libertad van ligados y la mente puede ir mucho más lejos, expresó.
“Como me dedicaba a hacer proyectos políticos y sociales, a veces se nos hacía creer que no íbamos a poder hacer nada. Se impone ese miedo ‘de qué voy a hablar’. Ese miedo es parte del adoctrinamiento”, dijo.
Su trabajo la ha llevado a exponer en varios museos y a ser invitada a encuentros artísticos como la Bienal de Asunción, Paraguay, a la que asiste este año.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2020, 3:57 p. m. with the headline "‘Desde el terror cualquiera gobierna’, dice artista acusada de ‘marioneta’ por el régimen cubano."