Murió el general Erneido Oliva, segundo al mando durante la invasión de Bahía de Cochinos
El general retirado Erneido Oliva, quien peleara en las arenas de Bahía de Cochinos para derrocar al régimen de Fidel Castro y fuera el segundo al mando en la fallida invasión, murió este jueves en Maryland.
Oliva falleció después de una breve enfermedad, dijeron sus familiares. Tenía 87 años.
“Su vida ejemplificó tres principios fundamentales, el amor a la familia, el servicio militar y un deseo inquebrantable de devolver la democracia y la libertad a su tierra natal cubana”, dijo su familia en un comunicado.
Nacido en Aguacate, a las afueras de La Habana, Oliva asistió a la Academia Militar Cubana, donde llegó a ser nombrado comandante de los cadetes y se graduó en 1954.
Con solo 28 años fue el segundo al mando de la Brigada de Asalto 2506 durante la fallida invasión a Bahía de Cochinos, en abril de 1961.
“Dirigió a los brigadistas contra viento y marea, y siempre recordó con gran orgullo el valor, la determinación y el sacrificio desinteresado que sus hombres exhibieron en el fragor de la batalla. Después de pasar 20 meses en las cárceles de Castro, fue rescatado por Estados Unidos con otros miembros de la Brigada”, dijo su hija María Oliva-Hemker.
Johnny López de la Cruz, presidente de la Brigada 2506, dijo que Oliva destacó por su “don de mando”.
“Él tenía un liderazgo innato. Había sido oficial en el ejército constitucional de la República. Durante los combates mostró su increíble valor. En la prisión fue un gran líder, evitó que nos masacraran”, recordó.
De la Cruz dijo que Oliva fue “una persona excepcional” y un patriota “que nunca se cansó de luchar por la libertad de Cuba”.
Orlando Gutiérrez Boronat, quien preside el Directorio Democrático, un grupo que aglutina organizaciones del exilio y la oposición, dijo que Oliva fue “un ejemplo de hidalguía militar de la República de Cuba antes, durante y después” de la invasión.
“Su capacidad militar, unida a la integridad de su carácter y la claridad de sus principios democráticos será un modelo permanente para los jóvenes cubanos. Su mensaje fue de unidad y reconciliación entre los militares cubanos para vencer la tiranía y reconstruir la nación en libertad. Algún día, la futura República de Cuba Libre lo enterrará en suelo patrio con los honores militares pertinentes”, agregó.
La invasión de Bahía de Cochinos estuvo llena de obstáculos, desde la elección del sitio, una zona pantanosa de la isla, hasta la falta de apoyo prometida por el entonces presidente John F. Kennedy. La Brigada, compuesta principalmente por exiliados cubanos, se enfrentó sola al ejército de Castro, más numeroso, mejor equipado y recibiendo asesoramiento estratégico de la antigua Unión Soviética.
En las arenas de Bahía de Cochinos murieron 114 miembros de la Brigada. Todos los demás fueron capturados y luego rescatados por Kennedy, quien pagó al gobierno de Castro un rescate de $53 millones en alimentos y medicinas por su liberación.
El 29 de diciembre de 1962, Oliva se dirigió a miles de veteranos de la Brigada 2506 y sus familias que se habían reunido para una ceremonia en el Orange Bowl de Miami y le entregaron al presidente John F. Kennedy la bandera de la Brigada.
Tras el fracaso de la invasión, Oliva continuó su carrera militar en el Ejército de Estados Unidos, se convirtió en general de la Reserva y suboficial de la Guardia Nacional de Washington, DC, antes de retirarse el 1 de enero de 1993.
Tras su retiro se dedicó activamente a promover un cambio en Cuba. En 1996 formó el Consejo Militar Cubano-Americano (CAMCO) para alentar una transición en la isla a través del derrocamiento armado.
“Cuando llegue el momento, estoy seguro de que [las fuerzas armadas cubanas] no apuntarán sus armas contra el pueblo cubano”, dijo Oliva en una entrevista con el Nuevo Herald sobre un eventual cambio en Cuba. En aquel momento, creía que tras la muerte de Castro “los únicos que realmente pueden controlar a Cuba y tener una transición pacífica son las fuerzas armadas”.
Los honores militares de Oliva incluyeron la Legión de Mérito del Ejército de EEUU, la Medalla del Servicio Meritorio del Ejército con cuatro ramos de hojas de roble, la Medalla del Servicio Distinguido de la Guardia Nacional y la Medalla del Servicio Meritorio de la Guardia Nacional.
Al general Oliva le sobreviven su esposa Graciela, luego de 61 años de matrimonio, sus hijos María Oliva-Hemker, doctora en medicina; Antonio Oliva, ingeniero aeroespacial; una hermana y dos nietos. Sus funerales serán en una ceremonia privada. Próximamente se realizará una ceremonia con honores militares en el Arlington National Cemetery.
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Esta historia fue publicada originalmente el 31 de enero de 2020, 5:19 p. m. with the headline "Murió el general Erneido Oliva, segundo al mando durante la invasión de Bahía de Cochinos."