Carlos Amel Oliva, la ‘mano derecha’ de José Daniel Ferrer en la UNPACU, se refugia en EEUU
Carlos Amel Oliva, quien durante años fuera el líder juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), la organización opositora más visible de la isla, se refugió la semana pasada en Estados Unidos “tras presiones de la Seguridad del Estado” y diferencias internas en el movimiento, dijo a el Nuevo Herald.
“Salimos en el último avión que partió de La Habana con destino a Miami. Ha sido la decisión más difícil de nuestras vidas”, dijo Oliva, quien viajó al sur de la Florida en compañía de su esposa, Katherine Mojena, sus dos hijos y su hermano.
José Daniel Ferrer, el líder de la UNPACU, quien estuvo preso durante seis meses acusado de secuestrar y golpear a un hombre en un turbio proceso judicial denunciado por diversas organizaciones internacionales, fue excarcelado apenas 48 horas después de la partida de Oliva hacia EEUU.
“Tomé la decisión de salir al exilio en enero, durante una detención donde agentes de la Seguridad del Estado amenazaron con encarcelar a mi madre y a mi esposa” dijo Oliva. “Me dijeron que ellas terminarían como la dama de blanco Xiomara Cruz Miranda”.
Cruz Miranda tuvo que ser trasladada de urgencia a Miami gravemente enferma a finales de enero. Sus familiares denunciaron que no recibió atención médica adecuada mientras estuvo presa, condenada a un año y cuatro meses de cárcel por “amenazas” en un juicio que la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, calificó de amañado.
Las amenazas ocurrieron “en el contexto de la injusta y arbitraria detención de José Daniel [Ferrer]”, dijo Oliva.
Según Oliva, las amenazas se extendieron a sus hijos de 5 y 8 años de edad. Su hermano y su padre, quienes también son miembros de la UNPACU, serían los próximos detenidos, le dijeron.
El opositor dijo que a la presión de la Seguridad del Estado, que buscaba convertirlo en un agente al servicio de la policía política cubana, se sumaba el estrés y las diferencias internas dentro de la organización.
“La tensión, la impotencia y el aprecio que le tenemos a José Daniel generó de forma circunstancial ciertas fricciones. No siento rencor, pero debo decir que todo aquello era más difícil que todas las situaciones represivas que había enfrentado”, dijo, sin ofrecer detalles.
En sus ocho años de activismo en la UNPACU, Oliva protagonizó huelgas de hambre, protestas callejeras, fue el vocero de la organización y fungió como emisario de Ferrer en diversas capitales de Europa y América.
“No era ético para mí bajar el perfil y quedarme en Cuba sentado en mi casa haciendo de vez en cuando alguna publicación después de ocho años de lucha en primera fila, no era negociable mantenerme al frente de UNPACU haciéndome el bravucón con el beneplácito de la dictadura”, dijo Oliva.
A finales de enero, en un interrogatorio, le comunicó a la Seguridad del Estado que abandonaría el país si se lo permitían, afirmó. El gobierno cubano mantenía una prohibición de viaje a Oliva y a otros opositores y activistas por “razones de interés público”, pero dicha prohibición fue levantada de inmediato.
José Daniel Ferrer, recientemente excarcelado y condenado a cuatro años de prisión domiciliaria, dijo que el propio Oliva le comunicó la decisión de exiliarse.
“Él le puso como condición a la policía política un último encuentro conmigo. En la prisión, brevemente, me comunicó su decisión, la cual acepté con la condición de que sigan trabajando por la libertad de Cuba desde el exilio”, dijo vía telefónica desde Santiago de Cuba.
“Además de los años de dura lucha por ver a Cuba libre y democrática, nuestras familias han fundado una amistad sincera. Entiendo que al ellos asumir junto a otros coordinadores la dirección de UNPACU, se convirtieron en el próximo blanco de las oscuras fuerzas de la Seguridad del Estado”, agregó.
Ferrer dijo que la partida de Oliva representa “un duro golpe” para la organización.
“Se marcharon de Cuba con mucho dolor. Son patriotas sinceros. Carlos Amel por su compromiso, capacidad de liderazgo y sinceridad, era uno de nuestros principales líderes. También su padre. Su exilio se une al de miles de jóvenes que tienen que escapar de su tierra porque esta tiranía les ha robado la posibilidad de construir su futuro aquí”, dijo Ferrer.
Para Oliva, el exilio es “una oportunidad” para volcar todos sus esfuerzos “por la libertad de Cuba”. El dirigente opositor dijo que le preocupa cada vez más la negativa de los gobernantes “de escuchar al pueblo y encaminarse hacia los cambios políticos, económicos y sociales que se necesitan”.
“Un fin violento para la dictadura tendría consecuencias devastadoras para todos los implicados. Mientras ellos siguen viviendo en lujosas mansiones y engordando millonarias cuentas personales, el pueblo es privado de derechos humanos elementales y el hambre campea. Se necesita un cambio urgente”, añadió.
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de abril de 2020, 3:33 p. m. with the headline "Carlos Amel Oliva, la ‘mano derecha’ de José Daniel Ferrer en la UNPACU, se refugia en EEUU."