Nuevos casos y personal médico enfermo: La Habana es el centro del brote de COVID-19 en Cuba
Al mismo tiempo en que las estadísticas oficiales de Cuba mostraban una disminución en los nuevos casos de personas con COVID-19, La Habana tuvo otra prueba de cuán contagioso es el nuevo virus: una mujer fue la paciente cero en un brote masivo que comenzó en una tienda y se extendió a un laboratorio y una empresa estatal de transporte.
El brote, que ha enfermado a 124 personas hasta ahora, comenzó en la popular tienda La Época, un supermercado en Centro Habana que vende alimentos, electrodomésticos y varios artículos para el hogar. Estaba cerrada al público pero estaba trabajando para cumplir con los pedidos de las empresas estatales.
La mujer que se cree propagó la enfermedad en la tienda continuó trabajando seis días después de que comenzó a tener síntomas, dijo una epidemióloga del gobierno de la ciudad, Yadira Olivera, en el programa en vivo Mesa Redonda el lunes por la noche.
Sesenta y tres casos confirmados de coronavirus se remontan directamente a La Época. El primer caso fue detectado el 19 de mayo, según el periódico oficial Granma. Unos días después, los casos comenzaron a acumularse en el laboratorio AICA, especialmente entre los trabajadores en la sección de envase. La mayoría eran asintomáticos, dijo Olivera.
La esposa de un trabajador de la tienda había llevado la enfermedad al laboratorio, que produce medicamentos genéricos. Cuarenta y ocho personas se enfermaron allí.
También se cree que la tienda La Época es la fuente de un brote más pequeño en una compañía estatal de transporte del Ministerio de Comercio Interior, donde otras 13 personas contrajeron el virus hasta el momento.
La Habana se ha convertido ahora en el centro de la epidemia en la isla, con 1,090 de los 2,017 casos confirmados de coronavirus reportados hasta el martes.
Enterrada en un reporte de un periódico local se haya otra estadística abrumadora para la ciudad: Hasta el 25 de mayo, 180 trabajadores de la salud en la capital, en su mayoría médicos y enfermeras, habían contraído el virus. Esa cifra es casi el 20 por ciento de los 942 reportados como enfermos hasta esa fecha, según datos oficiales publicados por el periódico Tribuna de La Habana.
El periódico dijo que el personal del hospital Salvador Allende en El Cerro, también conocido como La Covadonga, y el Hospital Naval Luis Díaz Soto, en La Habana del Este, fueron los más afectados por el virus. Ambos centros han estado recibiendo pacientes con COVID-19.
Las autoridades cubanas han guardado silencio sobre la gran cantidad de trabajadores de la salud que se están enfermando. Pero la noticia del centenar de casos en La Habana ha sido recibida con ansiedad, una señal de advertencia de que la epidemia de coronavirus podría ser más difícil de controlar de lo que los funcionarios creían.
Como los datos del gobierno mostraban que la isla estaba aplanando la curva de nuevos casos, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel había llamado la semana pasada a dar “el golpe final” a la enfermedad y a comenzar a pensar en los planes para “reabrir” el país.
Esta semana, sin embargo, Díaz-Canel lamentó que los nuevos casos vinculados a la tienda La Época se hubieran producido cuando “se suponía que teníamos bastante control de la enfermedad”, informó Granma. El gobernante culpó el revés a la “negligencia”.
“Todavía seguimos cometiendo errores, y cada vez que hay un descuido, miren lo que sucede”, dijo.
La prensa estatal informó que algunos trabajadores de la tienda fueron despedidos o disciplinados.
Como respuesta al aumento en el número de casos, las autoridades gubernamentales en La Habana ampliaron el número de camas para pacientes con COVID-19. También advirtieron a las empresas estatales, a los trabajadores y a la población en general que sigan las reglas, como el uso obligatorio de las máscaras faciales.
Pero los “eventos locales de transmisión”, como los funcionarios de salud denominan a los brotes, han tenido lugar desde que se detectó la presencia de la enfermedad en el país en marzo. Como ha sucedido en otros lugares, la mayoría de estos eventos de transmisión ha estado ocurriendo en interiores.
En abril, al menos 18 personas contrajeron el virus en un evento relacionado con el supermercado Puentes Grandes en la capital. Un refugio para personas sin hogar en El Cotorro, en las afueras de La Habana, se convirtió en otro foco viral, donde al menos 92 personas se infectaron. En ese momento, los funcionarios del gobierno también lamentaron que el contagio tuvo lugar justo cuando el número de nuevos casos parecía estar disminuyendo a principios de mayo.
Un evento similar ocurrió en un hogar de ancianos en Villa Clara, una ciudad en la región central de Cuba, donde al menos 47 personas mayores y 14 trabajadores se enfermaron. El brote también se atribuyó al personal: un médico, dos enfermeras y un trabajador de seguridad. El gobernador de esa provincia, Alberto Díaz, prometió imponer “medidas disciplinarias a quienes no cumplieron con su deber”.
Dado que se han encontrado personas infectadas con el coronavirus en los 15 municipios que componen la ciudad de La Habana, el gobierno se enfrenta a la posibilidad de que aislar a quienes padecen la enfermedad— y a sus contactos— no sea suficiente para contener el virus, si la capacidad para realizar exámenes de detección no aumenta seriamente.
Casi el 3% de las 37,351 pruebas para detectar el coronavirus llevadas a cabo en La Habana dieron positivo. Los barrios más empobrecidos con alta densidad de población como Centro Habana y El Cerro se encuentran entre los más afectados.
Pero el virus podría estar más extendido, ya que solo el 1.75% de toda la población de la ciudad ha sido analizada.
El martes, el viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda, ex ministro de salud pública, dijo que las autoridades de la ciudad debían realizar al menos 1,500 pruebas diarias de detección del coronavirus conocidas como PCR, que son más confiables.
“Y no solamente a contactos y sospechosos, hay que ir más allá,” dijo. “ Porque la pesquisa clínica, por el número de [pacientes] asintomáticos, no nos está dando mucha información.”
Sigue a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de junio de 2020, 5:55 p. m. with the headline "Nuevos casos y personal médico enfermo: La Habana es el centro del brote de COVID-19 en Cuba."