Tormenta tropical Laura azota a Cuba mientras otras naciones del Caribe evalúan daños
Cuba se ha librado de lo peor de la tormenta tropical Laura, que continuó azotando a la isla el lunes con fuertes lluvias y marejadas costeras en áreas bajas sin causar el tipo de daño catastrófico visto en Haití y República Dominicana.
A las 8 de la noche, su centro se encontraba a 140 millas del cabo de San Antonio, la punta oeste de la isla. Imágenes de radar mostraban que la tormenta estaba atravesando el límite entre la provincia de Pinar del Río y la de Artemisa camino al golfo de México.
Para alivio de los habaneros, José Rubiera, el principal meteorólogo cubano, dijo en la televisión estatal en la tarde que no había peligro de inundación en el malecón de la capital.
Todas las provincias occidentales y centrales, con la excepción de Camagüey, se encuentran en fase de “alarma ciclónica”. Hasta la tarde del lunes no se reportaban muertes ni grandes daños.
En la medida que Laura se fue alejando del oriente del país en la mañana, la prensa local reportaba cortes eléctricos y muchos árboles caídos. En Santiago hubo interrupciones en el servicio telefónico desde el domingo en la noche. En Guantánamo se registraron cinco pulgadas de lluvia y daños a cultivos de plátanos, viviendas y techos de instituciones estatales, de acuerdo con el diario oficial Granma.
Algunas comunidades rurales en las montañas de la provincia Granma han quedado incomunicadas por la crecida de ríos, según reportó el periódico local La Demajagua.
Imágenes compartidas en las redes sociales mostraban fuertes penetraciones del mar en la ciudad costera de Baracoa, en Holguín, donde algunos de sus habitantes buscaron refugio en casas de familiares y vecinos el domingo.
Los bomberos extinguieron dos incendios “de gran magnitud” en una escuela y una granja avícola en Santiago de Cuba, según informó Radio Bayamo.
El gobierno apuró evacuaciones en ciudades costeras y cercanas a ríos. Nueve mil personas fueron evacuadas en Cauto Cristo, un pueblo en la provincia oriental de Granma cercano al río Cauto, el más largo de Cuba. Otras 400 personas fueron evacuadas en la ciudad costera de Santa Cruz del Sur en Camagüey, los que se refugiaron en casas de vecinos y una escuela primaria.
En Villa Clara, al centro del país, el gobierno evacuó a cerca de 45,000 personas, la mayoría en viviendas particulares. Y un equipo de la Cruz Roja tuvo que evacuar en el último minuto a personas con poca movilidad en Batabanó, ante la llegada inminente de la tormenta.
En las provincias centrales se comenzaban a sentir los efectos de la tormenta al final de la mañana.
“Hace como una hora empezó a llover muy fuerte y el viento aumentó. Ahora mismo estamos encerrados todos en la casa”, dijo desde Trinidad, en la zona montañosa del centro de Cuba, Fidel Prieto.
En Topes de Collantes, una localidad montañosa de Sancti Spíritus, al centro de la isla, se reportaron por la mañana casi cinco pulgadas de precipitaciones. En Manicargua, un pueblo en las montañas de Villa Clara, la tormenta levantó techos, derribó árboles y postes telefónicos y dejó a los residentes sin electricidad.
Los residentes de la ciudad de Ciego de Ávila, la capital de la provincia central del mismo nombre, amanecieron este lunes sin servicio de agua debido a un corte de electricidad. Según reportes de la prensa local, en la tarde comenzaron las inundaciones costeras en las inmediaciones de Trinidad y la costa sur de Ciego de Ávila.
A su paso por Cienfuegos, Laura dejó árboles caídos y buena parte de la ciudad sin electricidad.
“En el parque Villuendas cayeron algunos árboles. También varios postes de la luz en la calle Gloria. Por el momento casi toda la ciudad está sin electricidad a pesar de que los vientos no son tan fuertes”, dijo Eugenio Vélez, que reside en el centro histórico.
Pero las autoridades locales han informado que hasta el momento los daños dejados por la tormenta no parecen ser significativos.
Daños en Haití, Repúblicana Dominicana y Puerto Rico
Otros países del Caribe, en cambio, todavía están evaluando los daños y limpiando los escombros que quedaron tras la tormenta tropical.
En Haití, Laura dejó al menos 20 muertos. La tormenta inundó viviendas, dividió las carreteras por la mitad y provocó deslizamientos de tierra en las montañas. En algunas comunidades, los familiares buscaban el lunes entre los escombros a sus seres queridos desaparecidos, mientras que los funcionarios del gobierno dijeron estar esperando por los informes de las provincias.
En República Dominicana, donde hasta el momento se han registrado cuatro muertes, muchas comunidades permanecen aisladas debido a cortes de energía y carreteras intransitables. Cincuenta y seis comunidades permanecen incomunicadas. Más de 700,000 personas siguen sufriendo cortes de energía y más de 1.5 millones tienen interrupciones en el servicio de agua.
El director del Centro de Operaciones de Emergencia, Juan Manuel Méndez, pidió a la población que “no baje la guardia” porque la lluvia continuará durante todo el día.
El presidente electo Luis Abinader visitó la provincia de Pedernales, un área a lo largo de la frontera entre Haití y República Dominicana que se vio especialmente afectada por las inundaciones, y nuevamente prometió ayuda para las comunidades ubicadas en áreas vulnerables a los daños causados por las tormentas.
“Estas personas que están viviendo en zonas de riesgo se van a trasladar, y el gobierno va a proveer otro lugar. Porque al final nosotros tenemos que buscar una solución integral de la problema de las cañadas”, dijo Abinader.
En Puerto Rico, los efectos de la tormenta en la ya maltrecha agricultura de la isla es motivo de gran preocupación para los agricultores.
José Araus, quien maneja múltiples cultivos de plátano y berenjena en el municipio de Salinas, dijo que los daños de Laura habían causado pérdidas entre el 75% y el 100% en la zona agrícola de Salinas.
El sector agrícola de Puerto Rico se ha ido recuperando desde el huracán María, que acabó con el 100% de los cultivos de café y plátano en la isla. El ciclón de septiembre del 2017 causó más de $2,000 millones en daños y mató a alrededor de 5,000 vacas en la isla. La tormenta tropical Isaías, a fines de julio, causó daños a las cosechas por $47.5 millones en toda la isla, según el Departamento de Agricultura de Puerto Rico.
El impacto de Laura en la producción y disponibilidad de alimentos también es una preocupación primordial en Cuba, donde la grave escasez de alimentos se ha convertido en parte de la vida cotidiana.
“Apenas hay cosas para comprar en las tiendas. Todo está vacío”, dijo Ofelia Lara desde Cienfuegos.
Lara, de 69 años, aseguró que teme por lo que vendrá en las próximas semanas.
“Antes del ciclón no teníamos arroz ni frijoles... en cinco libras de carne se me va mi pensión y ya ni calabaza encuentras en el mercado. Te imaginas qué va a ocurrir cuando las lluvias y el viento destruyan lo poco que hay”, añadió.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2020, 11:07 a. m. with the headline "Tormenta tropical Laura azota a Cuba mientras otras naciones del Caribe evalúan daños."