Cuba

Más de mil cubanos, haitianos y africanos quedan varados en Colombia en su ruta a EEUU

Más de mil cubanos, haitianos y otros inmigrantes se encuentran varados en un municipio costero de Colombia a la espera de que las autoridades les permitan continuar su viaje hacia la frontera sur de Estados Unidos.

Colombia, que pasa por su segunda ola de coronavirus, ha cerrado las fronteras para evitar más contagios. Por su parte, las autoridades del municipio de Necoclí, ubicado en el golfo de Urabá, han declarado una emergencia sanitaria debido a que el grupo de inmigrantes están en tiendas de campaña en las playas de la localidad sin las mínimas normas higiénicas.

“Aperturar la frontera o permitir el libre tránsito de migrantes por la región, sería poner en riesgo no solo a los habitantes de la zona, sino también a ellos mismos y a los países vecinos”, dijo Migración Colombia en un comunicado.

A medida que pasan los días la situación de los migrantes se complica, con grupos que continúan llegando a Necoclí a la espera de una apertura de fronteras, dijeron varios cubanos que hablaron con el Nuevo Herald.

“Aquí hay mujeres embarazadas, niños, personas ancianas. Es una crisis humanitaria que se puede evitar si nos dejan continuar nuestro viaje a Estados Unidos”, dijo Yonay Díaz, un migrante de 34 años que viajó desde Uruguay, donde residía hace un par de años para pedir asilo en la frontera de Estados Unidos.

Díaz aseguró que hay muchos cubanos que no esperan en Necoclí, sino que continúan el viaje junto a coyotes en una peligrosa ruta que los interna en la selva del Darién. “Aquí nos quedamos los que no tenemos dinero para pagarle a los coyotes y los que queremos hacer las cosas bien”, dijo.

Elaine Escobar, una cubana de Villa Clara que viaja junto a su esposo y sus dos hijos dijo que espera “compasión” de las autoridades colombianas. “Lo único que no queremos es que nos manden para Cuba”, aseguró.

Escobar, de 26 años, dijo que salió de Cuba para reunirse con sus padres que están en Miami. “El nuevo presidente dijo que no iba a separar a los padres de los hijos y que tampoco tendríamos que esperar en México. Eso nos animó y que en Cuba la situación es cada vez peor”, dijo.

El presidente Joe Biden eliminó la Política de Protección al Migrante que había suscrito Estados Unidos con México y que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en el país vecino hasta que las atestadas cortes de inmigración tomaran una resolución sobre el caso.

Aunque la frontera sur aún está cerrada debido a la pandemia, miles de personas esperan allí a la reanudación de trámites de asilo y otros muchos llegan con la esperanza de pasar clandestinamente a Estados Unidos.

Wilson Patiño, director regional de Migración Colombia en Antioquia, la provincia a la que pertenece Necoclí, dijo a el Nuevo Herald que en las últimas horas se habían reunido con las autoridades locales y organismos internacionales como ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados “para caracterizar a la población migrante y atender a sus necesidades”.

Patiño aseguró que Colombia brindaría atención básica de salud a los migrantes, asesoramiento en derechos humanos y seguridad. “Los migrantes exigen la apertura de la frontera para continuar su viaje pero este no es un momento para movilizarse, por el contrario, es un momento para resguardarse y evitar contagios de COVID-19.

La crisis supera a Colombia y se extiende a Panamá

En la selva de Darién, una de las más peligrosas y mortíferas del mundo, también se encuentran cientos de cubanos, haitianos y africanos en ruta hacia Estados Unidos.

“Estuve seis días en la selva, sufrí cuatro asaltos, en uno de los cuales me quitaron toda la comida. Estuve tomando agua de río y plátanos verdes. Me pusieron una nueve milímetros en la cabeza y si no daba el dinero me enterraban en cualquier hueco”, cuenta Yosmel Barrios Bernal, un cubano de 35 años, paciente de VIH, quien ha ido documentando en Facebook todo su recorrido desde Uruguay. Barrios se encuentra ya en Panamá tras cruzar la selva de Darién.

“Lo más duro que viví (...) fue ver dos cadáveres de unos cubanos en una montaña de la selva del Darién y, en otro rincón de allí, el de una mujer con su bebé de meses en estado de descomposición”, aseguró.

“A todas aquellas personas que se sometan a hacer esta travesía les recomiendo que no traigan dinero ni cosas de valor. Es muy dura la selva y después aquí [en un campamento de las autoridades panameñas] es muy duro también”, dijo.

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Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2021, 2:23 p. m. with the headline "Más de mil cubanos, haitianos y africanos quedan varados en Colombia en su ruta a EEUU."

Mario J. Pentón
el Nuevo Herald
Cubro asuntos cubanos y locales en el sur de la Florida. Pistas de noticias a mpenton@elnuevoherald.com. También puede buscarme en Facebook y Twitter.
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