Cuba

Cada vez hay más balseros cubanos. ¿Se aproxima otra crisis como la de los 90?

Para Marisol Monteagudo la vida nunca será la misma desde aquel 24 de noviembre cuando su hijo Yerandy se despidió con un beso y le dijo que iría a casa de unos amigos a pasar la noche. Junto a un grupo de jóvenes de la Isla de la Juventud zarpó en una maltrecha balsa rumbo a México y nunca más lo vio.

“Sólo el corazón de una madre sabe el sufrimiento que vivimos. Yo sé que mi hijo está vivo. Sólo pido a quien me quiera escuchar que me ayude a encontrarlo”, dijo telefónicamente Monteagudo, de 62 años, desde Cuba.

El incremento en el número de balseros cubanos que llegan a las costas de Florida buscando libertad y mejores condiciones de vida ha resucitado el fantasma de la crisis de los balseros, cuando decenas de miles de cubanos se lanzaron al mar para escapar del régimen de Fidel Castro a inicios de los años noventa.

El aumento de la represión en la isla y la crisis económica, la peor de este siglo, son malos presagios, dijeron expertos consultados por el Nuevo Herald.

“Una combinación de la creciente desesperación de buena parte de la población cubana por el deterioro de sus condiciones de vida, junto con la ilusión de llegar a Estados Unidos bajo una presidencia más tolerante hacia la migración indocumentada, ha empujado a un mayor número de cubanos al mar”, dijo Jorge Duany, Director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida.

Aumentan las cifras de balseros interceptados

En los cinco meses que lleva el presente año fiscal, que comenzó en octubre, la cifra de interceptaciones de balseros cubanos es mayor que todo el periodo anterior, dijo la Guardia Costera a el Nuevo Herald.

Desde el 1 de octubre de 2020, cuando empezó el actual año fiscal, y hasta la fecha han sido interceptados más de 100 cubanos en las inmediaciones del Estrecho de Florida. En todo el año fiscal 2020 (desde el 1 de octubre de 2019 hasta el 30 de septiembre de 2020) sólo fueron interceptados 49 cubanos.

“Intentar pasar de contrabando a los Estados Unidos a través del Estrecho de la Florida es extremadamente peligroso e ilegal”, dijo el teniente comandante. Mario Gil, oficial de enlace de la Guardia Costera en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana.

“Con el peligro constante que presentan estas empresas, nuestros equipos y agencias asociadas permanecen constantemente vigilantes para proteger vidas y hacer cumplir las leyes federales de los Estados Unidos”, agregó.

Las cifras son mucho menores de las que se registraron durante los últimos cuatro años del mandato del expresidente Barack Obama, cuando miles de cubanos se lanzaron al mar en un intento de llegar a Estados Unidos y aprovechar la política de pies secos-pies mojados, que les permitía ser acogidos como refugiados si pisaban territorio norteamericano y obtener la green card al año y un día.

Obama eliminó la política pies secos-pies mojados una semana antes de abandonar la presidencia en 2017, una exigencia del régimen de la isla para continuar con el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

La crisis en la isla es un mal presagio

“Me lancé al mar porque aquí ya no hay quien viva. No hay nada en las tiendas y con el dinero que gano no puedo comprarle comida a mis hijas. Esto está malo como nunca”, dijo Beatriz, una inmigrante cubana de 28 años que fue devuelta a la isla en enero tras ser interceptada cerca de Key West.

“Leí en un mensaje de WhatsApp que el nuevo presidente de Estados Unidos iba a dejar entrar a los cubanos y entre ocho vecinos armamos una balsa y salimos desde Bahía Honda”, dijo la mujer, quien no quiere revelar su apellido por temor a represalias.

Abandonar la isla clandestinamente ya no conlleva penas de cárcel, como ocurría antes de los acuerdos migratorios con EEUU en 1994, pero como castigo, los inmigrantes indocumentados no pueden regresar al país en ocho años. Cuando fue regresada a la isla por los guardacostas norteamericanos por Puerto Cabañas, Beatriz fue informada de que si reincidía podría ser multada con 10,000 pesos ($416).

Convertirse en un balsero repatriado es un problema, comenta la inmigrante. “Hace poco vinieron oficiales de la Seguridad del Estado preguntando en el Comité de Defensa de la Revolución de mi cuadra por mi conducta y mi trabajo”, dijo.

Los cubanos interceptados por la Guardia Costera son repatriados a la isla y salvo contadas ocasiones pueden pedir asilo político al manifestar un temor fundado de persecución, dijeron abogados de inmigración consultados por este diario.

Cuba pasa por una severa crisis económica, la peor de este siglo, que ha obligado al gobierno a tomar medidas de fuerte impacto social como la subida de precios a los productos y servicios básicos.

La isla, que ha perdido la mayor parte de los subsidios del régimen de Nicolás Maduro y el acceso a créditos en el mercado internacional también enfrenta sanciones de EEUU y la ineficiencia tradicional de su modelo de corte soviético.

Aparejado al incremento de las carencias económicas el gobierno cubano ha incrementado la represión contra los opositores y activistas de derechos humanos, según diversas organizaciones que documentan las violaciones a los derechos humanos en la isla. Ese escenario coincide con el que vivió la isla en los años noventa, junto antes de desatarse la crisis migratoria.

A pesar del incremento en el número de balseros, para Duany, quien ha escrito frecuentemente sobre la emigración cubana “por el momento” no parece que se produzca una crisis con la magnitud de la que se vivió en el sur de la Florida a inicios de los noventa.

“El régimen de La Habana probablemente no permitirá la salida de miles de personas sin visas estadounidenses como lo hizo durante el verano de 1994 y Washington no aceptará su ingreso a territorio estadounidense de manera indiscriminada”, dijo.

Ramón Saúl Sánchez, un exiliado cubano que durante décadas ha auxiliado a los balseros calificó la llegada de más balseros como “un éxodo en cámara lenta que cada vez se hace más visible”.

“Las cifras de la Guardia Costera solo reflejan aquellos balseros que son interceptados en el mar. Los que llegan a tierra se esconden como cualquier otro inmigrante indocumentado. Lo que está ocurriendo debería enviar una señal de alarma sobre la situación de Cuba”, dijo Sánchez, quien preside el Movimiento Democracia.

Para el exiliado una oleada de balseros coloca al gobierno cubano en una posición de poder para “sentar a negociar a Estados Unidos”.

“En el pasado ya ha ocurrido que el régimen estimula la emigración ilegal para eliminar la presión de los inconformes con el sistema y además obligar a Estados Unidos a negociar, presentándose ellos como la única solución a la crisis”, agregó.

Sánchez lamentó que decenas de miles de personas han perdido la vida en el mar sin que se tenga rastro de ellos. “La familia en Cuba muchas veces no habla por el miedo y los medios estatales cubanos ni siquiera reportan esos casos”, dijo.

Desde Nueva Gerona, Monteagudo espera cada día el regreso de su hijo de 32 años. También la novia del joven, quien ha escrito a la Guardia Costera de Estados Unidos y a los Guardafronteras de Cuba pidiendo ayuda sin resultados.

“Una madre siempre espera. De nada vale el oro ni los dólares cuando no se tiene a la familia y la vida”, dijo.

Puedes seguirme en Facebook y Twitter. ¿Sabías que ahora puedes recibir las noticias de Cuba por Telegram? Descubre nuestro canal aquí. Envíanos un WhatsApp con la palabra Cuba al +1 (305) 496-4199 para suscribirte a la lista de difusión o inscríbete gratuitamente para recibir un resumen diario en nuestro newsletter.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2021, 7:00 a. m. with the headline "Cada vez hay más balseros cubanos. ¿Se aproxima otra crisis como la de los 90?."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Mario J. Pentón
el Nuevo Herald
Cubro asuntos cubanos y locales en el sur de la Florida. Pistas de noticias a mpenton@elnuevoherald.com. También puede buscarme en Facebook y Twitter.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA