Biden sanciona a jefes de la policía de Cuba por represión a manifestantes del 11 de julio
Estados Unidos emitió el viernes sanciones contra la Policía Nacional Revolucionaria de Cuba y sus dos principales funcionarios por su papel en la violenta represión de manifestantes contra el gobierno, una medida que se produjo antes de una reunión en la Casa Blanca entre el presidente Joe Biden y activistas cubanoamericanos.
“Los cubanoamericanos están sufriendo. Están sufriendo porque sus seres queridos están sufriendo”, dijo el presidente Biden al comienzo de la reunión a última hora de la tarde. “Y es francamente intolerable. Así que quiero que los cubanoamericanos sepan que todos alrededor de esta mesa y yo incluido vemos su dolor, escuchamos vuestras voces, escuchamos los gritos de libertad que vienen de la isla”.
Unas horas antes, el departamento del Tesoro utilizó la ley Global Magnitsky para poner en la lista negra a la agencia policial, su director Oscar Alejandro Callejas Valcarce y su subdirector, Eddy Manuel Sierra Arias.
“El Departamento del Tesoro seguirá sancionando y llamando por su nombre a quienes faciliten la participación del régimen cubano en graves abusos contra los derechos humanos”, dijo la directora de la Oficina de Control de Activos Extranjeros Andrea M. Gacki. “La acción de hoy sirve para exigir más a los responsables de reprimir los llamamientos del pueblo cubano a la libertad y el respeto de los derechos humanos”.
Las personas y organizaciones agregadas a la lista de ciudadanos especialmente designados y personas bloqueadas de la OFAC tienen sus activos congelados y no pueden viajar a EEUU.
El presidente Biden dijo que vendrían más sanciones a menos que se produzcan “cambios drásticos” en Cuba. Dijo que su administración estaba buscando “todas las opciones disponibles para proporcionar acceso a Internet y ayudar a los cubanos a eludir la censura que están imponiendo” las autoridades cubanas.
También dijo que Estados Unidos estaba ampliando la asistencia a los presos políticos y disidentes y que pidió al Departamento de Estado y al Tesoro que proporcionaran en un mes recomendaciones sobre “cómo maximizar el flujo de remesas al pueblo cubano sin que los militares cubanos reciban una parte”.
Sin más detalles, el presidente dijo que la administración estaba trabajando para aumentar la dotación de personal estadounidense en la embajada en La Habana priorizando al mismo tiempo su seguridad.
Llevar acceso a Internet es un ‘reto’
En una llamada con periodistas, un funcionario de alto rango dijo que la administración estaba estudiando la posibilidad de autorizar una serie de opciones para proporcionar acceso a internet, pero que era “un reto”, ya que la tecnología de satélites y globos puede ser bloqueada por el gobierno cubano. La administración también estaba considerando la tecnología VPN que permite a los usuarios eludir los esfuerzos de censura.
“No hay una solución mágica”, dijo. “Si fuera algo que pudiera hacerse fácilmente, ya se habría hecho”.
El funcionario dijo que el gobierno estadounidenses estaba estudiando las iniciativas que han funcionado para que el gobierno interino de Venezuela pueda enviar dinero directamente a la población del país, como un ejemplo de lo que se pudiera hacer en Cuba.
El funcionario dijo que el presidente estaba recibiendo actualizaciones diarias sobre la situación en Cuba y que la administración quiere mantener el tema “en el primer plano”.
El viernes por la tarde, el presidente Biden se reunió con miembros de la comunidad cubanoamericana, entre ellos Felice Gorordo, director general de eMerge Americas y cofundador de Roots of Hope; Ana Sofía Peláez, cofundadora del Miami Freedom Project, y Manny Díaz, ex alcalde de Miami y presidente del Partido Demócrata de la Florida. La Casa Blanca también ha invitado al senador demócrata Bob Menéndez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, y al presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks.
También ha sido invitado Yotuel Romero, el vocalista radicado en Madrid del grupo de hip-hop cubano Orishas y principal autor de Patria y Vida, una canción que se ha convertido en un himno para los manifestantes.
La reunión tendrá lugar tras la presión ejercida por los cubanoamericanos exiliados para que se haga más a favor de los cubanos de la isla. El 11 de julio, miles de personas salieron a las calles para protestar contra el gobierno comunista en todo el país. Según Cubalex, una organización de asistencia legal que ayuda a los disidentes en la isla, actualmente hay 547 personas detenidas y 164 han sido liberadas.
La semana pasada Biden emitió una declaración en la que condenaba las detenciones y los juicios sumarios para castigar a los manifestantes, e impuso sanciones al jefe de las fuerzas armadas cubanas y a los Boinas Negras, una unidad de fuerzas especiales desplegada para reprimir el levantamiento. También dijo que había ordenado a su administración que trabajara con las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado para encontrar formas de eludir los esfuerzos de censura de internet del régimen.
Según un sondeo nacional de votantes realizado por la empresa republicana Echelon Insights, hay pocos inconvenientes para que la administración muestre su apoyo público a los manifestantes en Cuba y proporcione internet a la población de la isla, temas que generan apoyo bipartidista.
Los planes para buscar formas de restablecer las remesas y los servicios consulares en la isla parecen más polémicos. La administración podría sufrir el rechazo de muchos cubanoamericanos que perciben esos esfuerzos como una concesión al gobierno cubano.
Pocos días después de las protestas, el presidente Biden dijo que no apoyaba el restablecimiento de los canales oficiales de envío de remesas “por el hecho de que es muy probable que el régimen confisque esas remesas o grandes porciones”. Pero, en una declaración posterior, dijo que la administración estaba “revisando nuestra política de remesas para determinar cómo podemos maximizar el apoyo al pueblo cubano”.
Los servicios de transferencia de dinero de Western Union a Cuba fueron suspendidos después de que la administración Trump sancionara a la entidad militar cubana que manejaba las remesas, Fincimex. Estados Unidos dejó abierta la posibilidad de continuar el servicio a través de un banco cubano no militar, pero el gobierno cubano rechazó el cambio.
El senador Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, un aliado clave de la administración en temas prioritarios y el poderoso presidente de la comisión de asuntos exteriores, dejó claro en un reciente discurso que no está a favor de reanudar las remesas, lo que indica los retos que tiene por delante la administración en este asunto.
Los temas de seguridad también complican la reanudación de los servicios en la embajada en La Habana, ya que varias agencias federales siguen investigando qué y quién está detrás del misterio del “síndrome de La Habana”.
Frustración con las reuniones
Funcionarios de la Casa Blanca se han reunido con líderes de la comunidad cubanoamericana en las últimas semanas para buscar ideas sobre cómo apoyar al pueblo cubano. Pero las reuniones han frustrado a los observadores de Cuba en Miami y Washington.
“Si este es el momento de Cuba, entonces esa gente en la isla se merece algo mejor que un evento elegante con aire acondicionado”, dijo Jason Poblete, un abogado de Washington, D.C., y presidente de Global Liberty Alliance, una organización que proporciona ayuda legal a algunos de los manifestantes actualmente encarcelados. “Todo esto tiene que ver con la política de la Florida, y es una vergüenza”.
Poblete dijo que el presidente pudiera acelerar las medidas políticas mediante acciones ejecutivas en lugar de crear “grupos de trabajo” para estudiar las respuestas. “El presidente necesita movilizar a los aliados en la región, y porqué no les dice a Putin y a Xi: “no metan las manos en Cuba”.
“Todo lo que he visto de los políticos estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, son posturas políticas y no acciones”, añadió.
La Casa Blanca dijo que trabajar con los aliados internacionales para ejercer más presión sobre el gobierno de la isla era otro objetivo político, y los esfuerzos ya han mostrado algunos resultados.
Países como Canadá y otros aliados europeos con intereses económicos en Cuba, como España, Francia y el Reino Unido, no se adhirieron a una declaración conjunta emitida el lunes por Estados Unidos y 20 naciones latinoamericanas y europeas en la que se condenaban los arrestos y detenciones masivas de manifestantes en Cuba. Pero el jueves, los miembros de la Unión Europea emitieron su propia condena enérgica de la represión gubernamental. El Secretario de Estado Antony J. Blinken planteó los acontecimientos en Cuba al ministro de Asuntos Exteriores español en una llamada telefónica el jueves.
“Creo que hay una diferencia entre estas reuniones de relaciones públicas que son un fracaso y no son serias y las políticas que el Departamento de Estado está empezando a aplicar”, dijo el locutor demócrata de la radio en español en Miami Roberto Rodríguez Tejera.
Dijo no entender porqué los cubanoamericanos elegidos en la Florida, principalmente republicanos, no han sido invitados por la Casa Blanca.
“Es una vergüenza”, dijo. “La mayoría de los invitados no son representativos del pueblo cubano. No ha habido oportunidad de hablar con un disidente de la isla, Yoani Sánchez, Berta Soler, ni nadie, en realidad”.
“El problema está en Cuba”, añadió, “no en Miami”.
Los reporteros de McClatchy DC Bryan Lowry and Michael Wilner contribuyeron a esta historia.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de julio de 2021, 4:11 p. m. with the headline "Biden sanciona a jefes de la policía de Cuba por represión a manifestantes del 11 de julio."