Médicos cubanos se rebelan en medio de crisis por falta de oxígeno para pacientes de Covid
Un grupo de médicos cubanos publicó el fin de semana un inusual video en que critican la gestión de la pandemia por parte del gobierno, mientras los pacientes de COVID siguen sufriendo la falta de medicamentos y suministros esenciales.
El video, en el que aparecen médicos de Holguín, al oriente del país, fue publicado mientras el ministro de Salud del país reconocía públicamente la escasez de oxígeno en medio de un aumento de los casos de coronavirus.
“Quiero denunciar el colapso del sistema de salud en nuestro hospital y en muchos otros”, dijo el Dr. Héctor Alejandro Santiesteban Fuentes, residente de segundo año de Cirugía en el Hospital Vladimir Ilich Lenin. “No es una mentira. Nadie nos paga. Es la realidad que vivimos hoy”.
La Dra. Yuliet Consuegra Leyva, residente de tercer año de Cirugía en el mismo hospital de Holguín, dijo que el personal de salud era “maltratado, todos los días por las altas esferas, las autoridades. En realidad, nosotros somos los que sostenemos este país”.
En el video aparece más de una docena de especialistas, residentes e internos de varios hospitales de Holguín, entre ellos el jefe de cuidados intensivos del hospital Vladimir Ilich Lenin, el Dr. Alejandro Eduardo Forés Arafet.
El video es el ejemplo más reciente de cómo los cubanos, entre ellos algunos que trabajan en instituciones del gobierno, se están haciendo escuchar más tras las protestas antigubernamentales que sacudieron la isla el mes pasado. También es una prueba más de que la emergencia del COVID está adquiriendo tintes tan dramáticos que los trabajadores de la salud sienten que deben hablar incluso a riesgo de perder sus empleos.
Los médicos se sintieron especialmente indignados por los comentarios del primer ministro Manuel Marrero, quien culpó a los trabajadores de la salud del descontento que rodea a la respuesta al COVID-19. En una reunión oficial en Cienfuegos la semana pasada, Marrero dijo que la población se quejaba más del “maltrato” y la “desatención” de los pacientes por parte de los trabajadores de la salud que de la escasez de medicamentos.
“Denuncio públicamente que los médicos no son los culpables del colapso del sistema de salud en nuestro país”, dijo cada uno de los participantes en el video. Los comentarios se hicieron eco de otros médicos que respondieron con enfado a Marrero en las redes sociales.
Rafael Alejandro Fuentes Sánchez, cirujano general de uno de los principales hospitales de la provincia, reconoció que el grupo temía las represalias del gobierno por el video.
“Tenemos miedo, pero no tenemos miedo a la pandemia; tenemos miedo al gobierno, a lo que pueda hacer y a la forma en que pueda interpretar el hecho de que estamos expresándonos para exigir nuestros derechos y los derechos del pueblo a tener una atención de calidad”, dijo Fuentes Sánchez.
Crisis de oxígeno
El domingo, el gobierno finalmente reconoció la escasez de oxígeno para tratar a los pacientes de COVID, como informaron medios independientes cubanos y el Herald.
El ministro de Salud, José Ángel Portal Miranda, dijo que había “limitaciones con la cobertura de oxígeno médico para la atención de los pacientes”. Explicó que la escasez se debe a una pieza rota en la principal planta productora de oxígeno de la isla, una avería que “nadie esperaba”.
En un informe del periódico local Invasor del 29 de julio, se hace referencia a la falta de oxígeno en la provincia central de Ciego de Ávila debido a la planta averiada en La Habana. Se cita a una funcionario que dice que se esperaba que la situación se prolongara “hasta el próximo mes porque la pieza que necesita la planta de La Habana debe llegar de Alemania, y no podía llegar antes”.
Durante semanas, los cubanos han compartido en redes sociales historias de pacientes de COVID que necesitan desesperadamente oxígeno. Una mujer de Moa, un pueblo de Holguín, grabó un video en que se ven cinco cadáveres envueltos en bolsas de plástico y cinta de embalaje en la morgue de un hospital.
“En Moa todo el mundo se está muriendo por la falta de oxígeno”, clama en el video.
La falta de oxígeno médico ocurre en momentos que la isla está experimentando una ola de COVID-19, con una de las tasas de infección por persona más altas del mundo. Las autoridades informaron el domingo de 9,169 casos y 65 muertes, y más de 42,000 pacientes están recibiendo tratamiento médico en los hospitales. El gobernante Miguel Díaz-Canel admitió recientemente que el sistema de salud pública estaba desbordado.
El ministro de Salud dijo que el gobierno ordenó que plantas de gases pertenecientes a las fuerzas armadas y otras instituciones estatales produjeran oxígeno. El gobierno recibió donaciones de pequeñas plantas y está importando oxígeno “en niveles bajos” porque la escasez es mundial, dijo. Portal Miranda anunció que el gobierno creó un grupo de trabajo para monitorear la situación.
Díaz-Canel recorrió el lunes algunas de las instalaciones militares y trató de transmitir un tono conciliador, tuiteando su agradecimiento al personal sanitario “que trabaja a tiempo completo en situaciones complejas”.
El portal digital de la presidencia anunció que una pequeña planta donada por Rusia llegó el domingo y comenzó a producir oxígeno este lunes. La televisión estatal mostró el domingo por la noche imágenes de helicópteros militares llevando tanques de oxígeno a Holguín.
Tras semanas de silencio oficial sobre la escasez de oxígeno, los críticos cuestionaron por qué el gobierno no tenía planes de contingencia para no depender de una sola planta de oxígeno durante una pandemia. Otros cuestionaron cómo usó el gobierno los miles de millones de dólares de ingresos por la exportación de profesionales de la salud como parte de las “brigadas médicas”. Por ejemplo, una planta de producción de oxígeno médico se vende por solo $70,000 a través del minorista chino en línea Alibaba.
Los críticos también señalaron que el gobierno ha reducido drásticamente el presupuesto de la salud pública en los últimos años. En 2020, por ejemplo, solo hizo nuevas inversiones por valor de $80.4 millones en salud pública y asistencia social, mientras que canalizó más de $4,000 millones al sector inmobiliario, el turismo y los “servicios empresariales”, según las estadísticas oficiales.
“El gobierno pudo haber previsto la falta de oxígeno en los hospitales (#Cuba literalmente se ahoga). Los expertos avisaron con antelación de este desastre. Y podría haberse solucionado si hubieran invertido en plantas de oxígeno en lugar de seguir construyendo hoteles”, dijo el periodista independiente cubano Maykel Vivero.
Dinero y conexiones
En Holguín, donde los médicos grabaron el video, la escasez de oxígeno, medicinas e incluso camas de hospital está afectando más a quienes no tienen contactos o dinero para pagar “por la izquierda”, una expresión para referirse a los sobornos. Aunque los médicos y muchos trabajadores de la salud trabajan incansablemente en condiciones extremas, la corrupción también está extendida en el sistema de salud pública.
Roberto Montero, vecino en Miami, dijo que su familia tuvo que pagar antibióticos, oxígeno e incluso una cama de hospital para su abuelo Sixto Fandiño, de 91 años, quien contrajo el COVID-19 en Velasco, un pueblo de Holguín.
“En un país que supuestamente es para el pueblo, para los pobres, si no tienes dinero, no puedes tener una camilla o [el antibiótico] Rocephin u oxígeno”, dijo Montero. A pesar de los esfuerzos de la familia, su abuelo falleció el 7 de agosto, y “lo que pasó a partir de entonces fue como una película”, dijo.
Montero relató que los trabajadores del centro de salud donde estaba ingresado su abuelo no querían tocar el cuerpo por miedo a infectarse. Después de esperar varias horas, “los trabajadores se limitaron a envolver el cuerpo con la misma sábana y lo metieron en una bolsa de nylon. Mi tío tuvo que recogerlo y usar sus contactos para acelerar el entierro”.
Pero justo cuando su tío estaba enterrando al abuelo de Montero, se enteró de que su hermano autista, Joel Fandiño, estaba agonizando con COVID. Joel y el abuelo de Montero vivían juntos y eran atendidos por una mujer pagada por la familia en Estados Unidos. Ahora sospechan que ella pudo haber llevado el virus a su casa.
Joel también murió ese día; lo encontraron desplomado en el suelo de su vivienda.
“Tenía sobrepeso y no había ataúd para él ni cómo enterrarlo”, dijo Montero. “Mi tío tuvo que pagar a unos carpinteros para que hicieran un ataúd y pagar a dos personas para que fueran al cementerio y cavaran una tumba”.
Un tractor levantó el ataúd y lo dejó caer sobre la tumba.
“Incluso la muerte es una lucha en Cuba”, dijo Montero. “Sin dinero ni contactos, no puedes conseguir nada”.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de agosto de 2021, 2:37 p. m. with the headline "Médicos cubanos se rebelan en medio de crisis por falta de oxígeno para pacientes de Covid."