Ante manifestantes, embajadora de EEUU en la ONU reitera compromiso de enfrentar a Maduro
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo el jueves ante un centenar de manifestantes venezolanos protestando en Nueva York por la visita del gobernante Nicolás Maduro que la administración de Donald Trump luchará sin descanso hasta conseguir el fin del régimen bolivariano de Caracas.
Haley, quien por meses ha abogado dentro de la administración por la aplicación de sanciones aún más severas contra Maduro y su círculo más íntimo, resaltó que ella ha visto con sus propios ojos el sufrimiento de los venezolanos que han llegado a la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta para escapar de las condiciones de hambruna creadas por el chavismo en el país petrolero.
“No vamos a permitir que el régimen de Maduro, respaldado por Cuba, siga lastimando al pueblo venezolano (…) Nosotros fuimos a la frontera entre Venezuela y Colombia y lo que vimos fueron condiciones que nadie debería vivir”, dijo Haley ante un centener de manifestantes reunidos frente a la sede de la ONU en Nueva York.
“Así que déjenme decirles, yo voy a hablar con fuerza, el presidente Trump va a hablar con fuerza, los Estados Unidos va hablar con fuerza y Maduro nos escuchará porque no vamos a dejar de hablar hasta que Maduro se vaya”, enfatizó la diplomática.
El miércoles Maduro habló ante la Asamblea General de la ONU, acusando a Washington de querer derrocarlo mientras insistía que él quería sostener una conversación privada con Trump.
El repentino viaje de Maduro a Nueva York fue criticado por el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien también ha sido un arduo crítico del régimen bolivariano de Caracas.
“Ayer, Nicolás Maduro habló desde la comodidad de las Naciones Unidas mientras que el pueblo venezolano sigue sufriendo de la pobreza, el hambre y la opresión”, manifestó el vicepresidente, antes de añadir que el pueblo americano seguirá tomando acciones contra el régimen hasta que “la democracia sea restaurada” en el país sudamericano.
Más de tres millones de venezolanos se han visto obligados a escapar de las condiciones de miseria y represión política generadas por el chavismo en momentos en que la economía colapsa sometiendo a la población a vivir bajo condiciones de hiperinflación y extrema escasez de alimentos y medicinas.
El éxodo venezolano, que ha llevado a miles a peregrinar a pie por los Andes de Colombia, Ecuador y Perú y por las selvas de Brasil, ha comenzado a convertirse en un serio problema para los países de la región.
Se estima que más de un millón de venezolanos se encuentran actualmente en Colombia.
En Nueva York, cerca de un centenar de manifestantes, en su mayoría venezolanos, se acercaron a escuchar las declaraciones de la embajadora estadounidense. Algunos portaban imágenes gráficas de los efectos del hambre y la escasez en el pueblo venezolano.
Entre los presentes se encontraba el ex alcalde de Caracas Antonio Ledezma, uno de los más importantes dirigentes de la oposición fuera del país, quien abogó por la aplicación de medidas aún más fuertes contra el régimen.
“Hemos llegado a las puertas de la ONU para pedir que se apliquen más sanciones a los responsables de la crisis”, dijo Ledezma, quien se vio obligado a escapar del país clandestinamente tras ser encarcelado por las autoridades chavistas.
Muchos de los manifestantes comenzaron a llegar a la zona desde temprano en la tarde, buscando expresar al mundo su rabia y frustración por lo que ha sido la sistemática destrucción de Venezuela.
“Venimos a demostrarle al mundo que lo que dijo Maduro ayer es mentira. Rechazamos que haya venido aquí”, dijo Gloria Requena, activista venezolana representante en Nueva York de Voluntad Popular Internacional. “Queremos pedirle a la ONU y los organismos internacionales que tomen acciones concretas porque hasta que el gobierno de Maduro no caiga, la crisis no va a acabar”.
Varios de los presentes le dijeron a el Nuevo Herald que ellos mismos han sido desplazados por la crisis política y económica en su país.
Silvana Rivas, de 31 años, era contadora pública en Venezuela. Ahora vive en Hialeah, Florida, y se pagó el viaje hasta Nueva York solo para protestar contra Maduro. “Nos dio rabia que dejaran entrar a Maduro a Estados Unidos”, dijo.
La rabia era compartida por María Alejandra Izarra, de 30 años, una ingeniera civil venezolana que quisiera volver a su país a ejercer su profesión. Por el momento, vive en Tampa, Florida. “Venimos a protestar en contra del régimen. El mensaje es que queremos a Maduro fuera de Venezuela, que se vaya, queremos regresar”, dijo.
Haley ha sido uno es de los integrantes del gabinete de Donald Trump que más ha abogado a favor de adoptar medidas cada vez más fuertes contra el régimen de Maduro.
Utilizó su posición como presidenta del Consejo de Seguridad a principios de este mes para pedir a los aliados de la región que investiguen en sus países a líderes venezolanos involucrados en lavado de dinero, le cierren el acceso de sus sistemas financieros a funcionarios venezolanos y que informen sobre flujos sospechosos de moneda.
La diplomática realizó esas recomendaciones a raíz de investigaciones realizadas en Estados Unidos que demuestran que varias decenas de miles de millones de dólares han sido saqueadas de las arcas del estado, siendo esta práctica una de las causas detrás de la hambruna registrada en Venezuela.
La diplomática también fue la primera funcionaria de la administración en abogar a favor de un cambio de liderazgo en Venezuela, señalando que el sistema de opresión encabezado por Maduro se había convertido en una “amenaza activa para la región”.
“Por la seguridad y la seguridad de todas las personas en América Latina, es hora de que Maduro se vaya”, dijo Haley ante la 48 ª Conferencia Anual de Washington sobre las Américas, realizadas en el Departamento de Estado.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de septiembre de 2018, 6:29 p. m. with the headline "Ante manifestantes, embajadora de EEUU en la ONU reitera compromiso de enfrentar a Maduro."