Venezuela

Los venezolanos protestan junto a Guaidó; Maduro busca respaldo en los cuarteles

El presidente interino Juan Guaidó marcha junto a estudiantes en una de las protestas del 30 de enero del 2019 en Caracas.
El presidente interino Juan Guaidó marcha junto a estudiantes en una de las protestas del 30 de enero del 2019 en Caracas. AFP/Getty Images.

A una semana de que Juan Guaidó se juramentara como presidente interino de Venezuela y mientras aumentaban las presiones dentro y fuera del país contra el régimen de Nicolás Maduro, miles de venezolanos salieron el miércoles de nuevo a las calles para exigir que el gobernante salga del poder.

“Maduro usurpador”, rezaban pancartas de manifestantes el miércoles en varios puntos del país, sonando cornetas, pitos y cacerolas.

“Llegó Guaidó y la esperanza ya volvió”, cantaban sus seguidores, acompañados por el sonido de cornetas, pitos y cacerolas.

Por su parte, Maduro se encontraba recorriendo los cuarteles, en un intento por preservar la lealtad de los uniformados para resistir una de las mayores tormentas padecidas hasta ahora por el chavismo.

Maduro, cuyo segundo período presidencial es rechazado por gran parte de la comunidad internacional y la mayoría de los venezolanos, lleva varios días sonando los tambores de guerra en Venezuela, advirtiendo que Guaidó, el gobierno de Estados Unidos y elementos de la derecha latinoamericana están ejecutando un plan para derrocarle, incluyendo con una supuesta invasión desde Colombia.

“Un grupo de desertores militares se han convertido en mercenarios de la oligarquía colombiana y conspiran desde Colombia para dividir la Fuerza Armada (…). ¡Unidad monolítica!”, dijo Maduro en un evento realizado en Caracas con militares. “Donde aparezca un traidor mercenario, ¡justicia!”

El gobernante, vestido de camiseta marrón clara y pantalones oscuros, participó, junto a la primera dama Cilia Flores, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y el alto mando militar, en una marcha en el Fuerte Tiuna, el mayor de la capital, a la que acudieron unos 2,000 militares vestidos con sus uniformes verde oliva sin ningún tipo de armamento.

Y en un aparente intento por tratar de demostrar que continúa velando por los intereses de los venezolanos, el gobernante anunció que destinará 1,000 millones de euros para “embellecer” las ciudades más pobladas del país.

La declaración, sin embargo, generó sorpresa, al ser vista como una promesa inoportuna frente a los altos índices de escasez de alimentos y medicinas que padece el país por el colapso económico atribuido al chavismo.

Guaidó, entre tanto, apareció en una de las congregaciones que él había convocado para el miércoles para mantener la presión sobre el atribulado régimen, recordando a los soldados que ellos también forman parte de un pueblo que padece bajo los efectos de un régimen corrupto y despiadado.

“¡Sí se puede!“

“No disparen en contra de un pueblo que exige también por su familia. Es una orden, soldado de la patria”, dijo Guaidó en una manifestación en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas.

Algunas personas bloquearon las vías y gritaban “¡Sí se puede!“, aunque la protesta fue convocada para que se desarrollase por dos horas en las aceras más cercanas a los hogares, lugares de trabajos y centros de estudios. Los organizadores pidieron a los venezolanos difundir fotos y vídeos por las redes sociales.

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El presidente interino Juan Guaidó conversa con una paciente en las afueras del Hospital Universitario de Caracas en medio de las protestas del 30 de enero del 2019. LUIS ROBAYO AFP/Getty Images

Guaidó, reconocido por Estados Unidos y la mayoría de democracias latinoamericanas, había recibido horas antes una llamada del presidente Donald Trump, quien le felicitó por su “histórica asunción” de la Presidencia de Venezuela.

Trump, cuya administración lleva meses aplicando severas sanciones económicas contra el régimen chavista, también se comprometió a mantenerse en contacto con Guaidó para apoyar el regreso a la estabilidad” del país.

Maduro “dispuesto a negociar”

Horas antes, Trump se había refirió a la crisis venezolana a través de su cuenta de Twitter y dijo que Maduro está dispuesto a “negociar“ con la oposición tras las sanciones que le impuso esta semana Washington a la corporación petrolera estatal que afectarán las entradas de Venezuela por exportaciones por petróleo, que es la principal fuente de ingresos del país.

El Departamento del Tesoro anunció el lunes una nueva ronda de sanciones contra Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) que limitarán el acceso a aproximadamente $7,000 millones en activos de la corporación.

El tema militar también fue tratado en Washington, donde dos de los recién nombrados representantes diplomáticos de Guaidó, Carlos Vecchio y Julio Borges, argumentaron que la gran mayoría de los uniformados en realidad no están de acuerdo con los planes dictatoriales de Maduro.

“En este momento, Maduro sigue en pie. El Muro de Berlín no ha caído completamente [en Venezuela]. Pero los militares no respaldan totalmente a Maduro en este momento”, manifestó Borges en un foro sobre la crisis venezolana organizada en Washington por el Atlantic Council.

“Siendo claros, sin exagerar, el 99.99 por ciento de los militares no respaldan a Maduro. Pero nosotros entendemos que si ellos no reaccionan es porque ellos están atrapados por un sistema que no les permiten operar como quisideran”, agregó Borges, nombrado el martes como representante diplomático del gobierno interino de Guaidó.

Según Borges, el régimen está sostenido por la perversa combinación entre un puñado de generales que han perdido los escrúpulos, el aparato de opresión cubano y la renta petrolera.

“Por suerte, hemos contado con Maduro y Maduro terminó destruyéndolo todo”, dijo Borges, al resaltar que la gestión del gobernante bolivariano terminó destruyendo la economía, la industria petrolera y catapultando al país hacia un proceso de hiperinflación que está creando condiciones de hambruna.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald
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