Venezuela

Caravana humanitaria de Guaidó, una prueba de fuego para los militares de Maduro

Guaidó muestra la primera entrega de la ayuda humanitaria que llegó a Venezuela

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, posó el 11 de febrero de 2019 junto a la primera entrega de ayuda humanitaria que entró en el país, consistente en 1.700.000 porciones para atender a embarazadas y niños desnutridos.
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El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, posó el 11 de febrero de 2019 junto a la primera entrega de ayuda humanitaria que entró en el país, consistente en 1.700.000 porciones para atender a embarazadas y niños desnutridos.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, anunció el martes planes de ingresar al país toneladas de ayuda humanitaria acumuladas en la ciudad fronteriza de Cúcuta, operación que podría poner en jaque al régimen de Nicolás Maduro al demostrar cuán frágil es la lealtad de sus militares.

El evento, anunciado por Guaidó para el 23 de febrero, podría demostrar que Maduro está perdiendo el control de sus fuerzas armadas o, por el contrario, que la tesis de que la ayuda humanitaria pudiera quebrar del sector militar carece de fundamento, dijeron expertos.

“Ésta es una prueba de fuego para todo el mundo”, dijo un coronel activo bajo condición de anonimato.

Guaidó se dirigió a decenas de miles de venezolanos que salieron a las calles de Caracas el martes en respaldo del gobierno interno y anunció los preparativos para una jornada de movilización para ir en busca de los alimentos y medicamentos que esperan en la frontera con Colombia y Brasil.

“Tendremos que ir en caravanas, en protestas, en movilización, en acompañamiento […] La ayuda humanitaria va a entrar sí o sí a Venezuela, porque el usurpador va a tener que irse, sí o sí de Venezuela”, dijo.

“Anunciamos entonces que el 23 de febrero será el día para que ingrese la ayuda humanitaria. Así que desde hoy acompañaremos a todos los sectores: transportistas, enfermeras” y voluntarios que tendrán la tarea de distribuir la ayuda, señaló Guaidó antes de agregar que unos 250,000 voluntarios participarían en la operación.

Cerca de tres millones de venezolanos se han visto obligados a salir del país para escapar de las condiciones de hambruna y la falta de medicamentos, luego de dos décadas de fracasadas políticas socialistas y niveles de corrupción sin precedentes que condujeron al colapso económico de la nación petrolera.

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Un niño con una pancarta protesta el 12 de febrero en Caracas contra la intervención cubana en Venezuela y en apoyo a Juan Guaidó. El G2 es el departamento de la seguridad de Cuba. Edilzon Gamez Getty Images

Organizaciones no gubernamentales advierten que otros dos millones de personas podrían tratar de ingresar a los países vecinos, en medio de pronósticos de que el proceso hiperinflacionario que padece Venezuela podría impulsar la tasa de inflación en más de 10 millones por ciento para fines de este año.

Y cerca de 300,000 venezolanos se encuentran hoy al borde de la muerte por la falta de alimentos y medicamentos, y otros dos millones están en riesgo de hacerlo por falta de atención médica, señala Guaidó.

La crisis social también impacta a los integrantes de las fuerzas armadas del país, cuyos familiares sienten en carne propia los efectos de la hiperinflación y la escasez.

En teoría esa situación pondría a prueba en once días la resolución de los militares de impedir que la ayuda humanitaria ingrese a través de la frontera con Colombia.

“El 23 va a ser una oportunidad clave para que se pruebe la lealtad de los militares hacia Maduro”, dijo desde Londres Diego Moya-Ocampos, principal analista para América Latina de IHS Markit.

“Ya sabemos que el alto mando militar apoya a Maduro en cuanto gozan de los privilegios que Maduro les han otorgado por el manejo de la economía, la influencia política y por la participación en actividades ilícitas. Sin embargo, los rangos medios y la tropa, que con sus familias padecen los mismos problemas que el resto de los venezolanos, van a poner esa lealtad a prueba. Y veremos si es que se rompe la línea de mando”, agregó Moya-Ocampos.

Coalición militar

Pero incluso si los militares demuestran que la tesis del quiebre interno no funcionaría en Venezuela, esa manifestación dejaría en evidencia que la comunidad internacional debería conformar una especie de coalición militar para llevar la ayuda a los venezolanos.

Ese sería el próximo paso que evaluarían países como Colombia, Brasil y Estados Unidos, dijo Moya-Ocampos.

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Simpatizantes del régimen de Nicolás Maduro ondean una bandera venezolana en el puente internacional de Tienditas, en la frontera con Colombia. Fernando Llano AP

Guaidó, quien se juramentó como presidente interino el 23 de enero y fue reconocido por docenas de naciones, anunció que durante el próximo fin de semana se realizarán asambleas de voluntarios para definir el proceso de ingreso de la ayuda, que se encuentra almacenada en un centro de acopio en Cúcuta y en otro que se abrió el martes en la población brasileña de Roraima.

“Aquí vamos a seguir hasta lograr la libertad de Venezuela“, dijo el presidente interino al asegurar a la multitud que seguirá en las calles hasta conseguir el cese de la “usurpación” del Ejecutivo por parte de Maduro. “El usurpador va a tener que irse, sí o sí“, agregó.

Decenas de miles de manifestantes se lanzaron el martes a las calles del este de Caracas en medio de un mar de banderas venezolanas y gritos contra Maduro.

“No podemos soportar esto más“

Sin revelar el cargo que ocupa, Francisco Hernández, un empleado público de 57 años, rompió el miedo que domina a muchos de sus colegas del sector estatal y marchó para exigir un cambio de gobierno.

“No podemos soportar esto más“, dijo Hernández mientras recorría una avenida y aseguró que “nada detendrá” el movimiento de cambio.

“Estamos cansados de tanta miseria, de tanto atraso, de tanto atropello al pueblo venezolano. Es la hora de la libertad“, dijo el empleado público en declaraciones publicadas por la agencia Associated Press.

Maduro, por su parte, encabezó una manifestación de seguidores que expresaron rechazo a una “intervención imperialista” en el centro de Caracas.

“Queremos la paz para Venezuela, todos queremos la paz para Venezuela, que los tambores de guerra se alejen, que las amenazas de invasión militar se alejen”, manifestó.

Maduro niega que haya “emergencia humanitaria” y culpa de la falta de medicinas y comida a duras sanciones estadounidenses. “En Venezuela no hay hambruna”, dijo en una entrevista con la BBC de Londres difundida este martes.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald.

Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.


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