Venezuela

Venezuela comienza a recuperar el aliento tras el peor apagón de su historia

Los venezolanos trataban el jueves de reanudar sus vidas, sobreponiéndose a la mayor interrupción del servicio eléctrico en la historia del país, pasando frente a tiendas saqueadas y enfrentando dificultades para usar el transporte público y retirar dinero en los bancos, el mismo día que Estados Unidos retiraba la totalidad de su personal diplomático de Venezuela.

El apagón, que por casi una semana dejó sin luz, agua o alimentos a millones de venezolanos, comenzaba a quedar atrás con el gradual restablecimiento del servicio eléctrico, a medida que la población reanudaba sus quehaceres diarios.

“Ya hoy comenzamos a trabajar con normalidad”, contó Maily Torres, de 32 años, administradora de un establecimiento de artículos de limpieza en el bulevar de Sabana Grande, movida zona comercial de Caracas. Muchos comercios en la zonar, sin embargo, permanecían cerrados.

Al igual que muchos de sus compatriotas, Maily había pasado antes por el banco para tratar de retirar efectivo, cuya escasez crónica se agravó con el corte eléctrico que comenzó el 7 de marzo y recién empezó a solucionarse cinco días despues.

Las colas frente a los bancos se repetían en distintos puntos de la capital y su periferia, donde viven 6 de los 30 millones de habitantes del país petrolero.

Empeora la escasez

El apagón sorprendió a Maily cuando volvía a su casa en la barriada popular 23 de enero. Allí el servicio eléctrico comenzó a restablecerse el lunes, pero aún no tiene agua porque la falta de energía ha afectado el bombeo.

La interrupción en el servicio eléctrico también amenaza con aumentar la aguda escasez de productos en el país, por la cantidad de alimentos que se dañaron cuando los refrigeradores privados y comerciales dejaron de funcionar.

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Una mujer saca comida del refrigerador de un hotel y la pone en una nevera con hielo el 13 de marzo del 2019 en Caracas. Getty Images Getty Images

Según datos brindados por la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), los pérdidas incluyen más de 2,000 toneladas de carne y casi siete millones de litros de leche destinadas al consumo y a la fabricación de quesos.

El metro de Caracas, que moviliza a unos dos millones de pasajeros diariamente, restableció su servicio, aunque un trecho de su principal vía se mantenía cerrado . Se habilitaron autobuses para trasladar a los usuarios desde las estaciones donde el recorrido se ha interrumpido.

“La cosa ha estado ruda. Ni agua, ni luz, y ahora nos salen estas colas”, dijo el empleado hotelero Eriberto Urbina, vestido con traje y corbata, mientras esperaba en una extensa fila para tomar uno de esos buses.

Saqueos y caos

En Maracaibo el ambiente era más caótico, con el olor a gas pimienta aún impregnando uno de los supermercados saqueados en la ciudad petrolera, y los transeúntes pasando frente a los escombros dejados por multitudes fuera de control.

Miles de personas arrasaron con tres locales de una transnacional holandesa dueña de 37 hipermercados en Venezuela, dejando en un futuro incierto a cerca de 400 trabajadores, de los 5,000 que emplean en todo el país.

“Vi a un hombre que cargaba una paca de harina [de maíz] y la soltó para llevarse unos cauchos [neumáticos]”, contó a AFP Deivis García, un empleado de la sede, ubicada en una estratégica avenida de Maracaibo, donde irrumpieron unas 2,000 personas cuando se cumplían cinco días del apagón.

Un grupo de trabajadores se refugió en la parte alta de la edificación. Aterrados, veían por las cámaras de seguridad a la gente frenética, que incluso despedazaba neveras para llevarse sus piezas.

“Mis dos hijas me preguntan: ‘papá ¿y ahora qué vamos a hacer?’”, relata Deivis.

“Tenemos hambre”

Policías y militares fueron incapaces de contener el desorden esparcido por la ciudad, tras días a oscuras por una falla que el gobierno de Nicolás Maduro atribuye a ataques “cibernéticos” dirigidos desde Estados Unidos.

“Tenemos hambre”, gritaban algunos, según narró un joven policía a AFP que prefirió el anonimato. “Me provocó quitarme el uniforme y ponerme a saquear. Nosotros también tenemos hambre; en mi casa no tengo comida”, dijo el delgado oficial.

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Men fill containers with water at Avila National Park during rolling blackouts which has cut many off from running water in Caracas, Venezuela, Wednesday, March 13, 2019. Blackouts have marked another harsh blow to a country paralyzed by turmoil as the power struggle between Venezuelan President Nicolas Maduro and opposition leader Juan Guaido stretched into its second month. (AP Photo/Eduardo Verdugo) Eduardo Verdugo AP

El régimen de Nicolás Maduro celebró como “una victoria” la recuperación de la luz, tras denunciar que el sistema de generación de electricidad del país había sido víctima de “ataques cibernéticos” y “electromagnéticos” provenientes de Estados Unidos.

“Hay un sentimiento de placer [en la gente], de satisfacción”, comentó Maduro en un mensaje telefónico difundido por la televisora oficial.

Las versiones del régimen de que el país es actualmente víctima de una “guerra eléctrica”, un pretexto que se suma a la ya desgastada denuncia de que es víctima de una “guerra económica, no es compartida por la mayoría de expertos, que atribuyen el apagón al colapso de la industria por la falta de mantenimiento y la corrupción gubernamental.

EEUU retira a sus diplomáticos

Los venezolanos también vieron el jueves a la misión diplomática salir del país.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que la embajada volverá a abrir sus puertas una vez que la transición a la democracia haya comenzado en el país petrolero y que mientras tanto la diplomacia estadounidense atenderá a los venezolanos desde sus instalaciones en otros países.

“Hoy, todos los diplomáticos de EE.UU. que quedaban en Venezuela han dejado el país”, afirmó Pompeo en un comunicado. “Esperamos poder restablecer nuestra presencia en el país, una vez que la transición a la democracia haya comenzado”.

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