Venezuela

OEA: Crisis de refugiados venezolanos pudiera ser la mayor del mundo para 2020

Numerosos venezolanos cruzan el Puente Internacional Simón Bolívar desde Cúcuta, Colombia, a  San Antonio del Táchira, en Venezuela, en una imagen del 20 de mayo de 2019.
Numerosos venezolanos cruzan el Puente Internacional Simón Bolívar desde Cúcuta, Colombia, a San Antonio del Táchira, en Venezuela, en una imagen del 20 de mayo de 2019. AFP/Getty Images

La crisis de migrantes y refugiados venezolanos pudiera convertirse en la mayor del mundo en 2020, igualando o sobrepasando a la de Siria, si la situación política y humanitaria en el país no mejora en los próximos meses.

David Smolansky, coordinador del grupo de trabajo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre los migrantes venezolanos, dijo que ese pronóstico se basa en estimados de personal de la OEA, quienes opinan que más de 5 millones de venezolanos habrán huido del país para finales de este año y que más de un millón pudiera marcharse en 2020.

Si la violencia, el colapso económico y la inestabilidad política en Venezuela no se estabilizan, “pudiéramos ver los niveles de la crisis de Siria en 2020”, dijo Smolansky al Miami Herald.

La brutal guerra civil en Siria ha dejado 6.7 millones de refugiados. El éxodo venezolano ya representa la mayor crisis migratoria en las Américas, con más de 4 millones de personas que han huido del país en años recientes, pero el ritmo del éxodo ha alarmado a los expertos.


Anteriormente este mes, las Naciones Unidas dijo que el volumen de la huida de venezolanos es “algo asombroso”.

“De unos 695,000 a finales de 2015, la cantidad de refugiados y migrantes venezolanos se ha disparado a más de 4 millones a mediados de 2019”, indicó el informe de la ONU.

Esa ola de refugiados ha abrumado a gobiernos regionales y está comenzando a generar reacciones. La semana pasada, Perú. donde viven más de 768,000 migrantes venezolanos, comenzó a exigir que soliciten visa antes de llegar. Y Ecuador, donde residen 263,000 migrantes venezolanos, ha sugerido que pudiera hacer más estrictos sus controles de inmigración.

“Este no es el momento de imponer más restricciones a los migrantes y refugiados venezolanos”, dijo Smolansky desde Washington DC. “La gente huye no porque quieran irse, sino por que son víctimas de un régimen criminal”.

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El vicepresidente Mike Pence (centro) habla con los líderes opositores venezolanos Carlos Vecchio (izquierda), Julio Borges, David Smolansky y Antonio Ledezma durante una reunión en la residencia del embajador de EEUU en Lima, Perú, en una imagen del 13 de abril de 2018. Karel Navarro AP

En su lugar, dijo que la región necesita reconocer que los venezolanos son refugiados que escapan de la violencia y la opresión política, y que la comunidad internacional tiene que hacer más para apoyarlos.

Se espera que el asunto de la migración venezolana y la respuesta de la región sea uno de los temas principales en la Asamblea General de la OEA la próxima semana en Medellín, Colombia.

El régimen de Nicolás Maduro dice que las cifras de la ONU y la OEA son exageradas, y que tienen el fin de presentar a su gobierno de la peor manera posible, pero no ha entregado cifras propias.

Al habla de la crisis de los migrantes venezolanos, la mayor atención se centró en países donde las cifras son sustanciales, como Colombia (1.3 millones) y Perú, pero no se ha prestado atención a los vecinos más pequeños de Venezuela, dijo Smolansky.

La semana pasada, Smolansky y una delegación de la OEA visitaron las islas holandesas de Aruba y Curazao, donde viven 11,000 y 16,000 migrantes venezolanos, respectivamente.

Aunque esas cifras son relativamente pequeñas, representan el 15% de la población de cada país, un porcentaje mayor que en cualquier otro país.

Docenas de venezolanos han muerto en meses recientes tratando de llegar a esas islas. Y cuando logran llegar, lo hacen en condiciones muy precarias. Smolansky dijo que habló con un joven que estuvo 13 horas en una embarcación y tuvo que nadar los últimos metros para llegar a tierra firme.

Otra cosa que complica la situación es que la gran mayoría de los venezolanos no tiene documentos, y por lo tanto no tiene acceso a servicios médicos, educación y trabajo, y quedan sujetos a la deportación.

Smolansky dijo que había solicitado al gobierno de Holanda, al que calificó de “la frontera de Venezuela con Europa”, que diera a los venezolanos en las dos islas documentos temporales, como han hecho otros países.

Pero la única solución a la crisis es que Maduro deje el poder, afirmó.

“Una vez que recuperemos nuestra democracia y libertad, la cantidad de migrantes se reducirá sustancialmente”, dijo. “Y habrá incentivos para que la gente regrese”.

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