Venezuela

Estas idílicas islas caribeñas comercian con oro ilegal venezolano

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Era una tarde de sábado calurosa como cualquier otra en Aruba cuando Rafael González Zambrano pensó haber terminado una operación de rutina, que había desarrollado durante siete años.

Natural de Venezuela con pasaporte holandés, acababa de ser escoltado hasta su avión por funcionarios de la aduana de Aruba después de declarar todos los bienes que llevaba en el vuelo de KLM al Aeropuerto Schiphol en Amsterdam, con destino final Dubai.

Zambrano trabaja para la firma Paoro Armored Transport, transportista de oro. En cada viaje se gana alrededor de $1.500 por llevar metales preciosos a clientes internacionales.

Pero esta vez algo salió mal. Ya estaba sentado en su puesto en el avión cuando un grupo investigadores penales holandeses lo detuvo y arrestó, y decomisó 110 libras de oro que llevaba.

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Una vista aérea de Curazao, muy cerca de las costas venezolanas. La economía de esta isla neerlandesa depende de una refinería que procesa crudo venezolano y del turismo de ese país. Pero la crisis económica y política en Venezuela ha golpeado duro a Curazao. Bram Ebus InfoAmazonia

Paoro Armored Transport es apenas una pieza pequeña en la red internacional de joyeros, bancos, transportistas y fundidores que en ocasiones financian indirectamente violaciones a los derechos humanos, alimentan a grupos armados y apoyan a funcionarios venezolanos corruptos facilitandoles la venta de oro.

Además de Zambrano, el director de Paoro Armored Transport también fue arrestado en lo que se ha convertido en una prueba de fuego para las autoridades que tratan de comprender el alcance de la red internacional de comercio de metales que alimentan conflicto.

Y buena parte de ese comercio depende del oro ilegal que llega de Venezuela.

Cliver Alcalá Cordones, general retirado y amigo cercano del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, comandaba soldados en las regiones auríferas al sur río Orinoco.

Ahora exiliado en Colombia, Alcalá dijo que ha conocido del tráfico de oro a gran escala a través del Caribe. En 2017 dijo que unas 22 toneladas métricas de oro ilegal venezolano se transportaron al Caribe holandés solamente en 2012, con Europa como destino principal.

“Va a Aruba y Curazao”, dijo, insistiendo en que la situación no ha cambiado.

Bloqueo fronterizo

El papel del Caribe en el comercio de oro venezolano se desconoció durante mucho tiempo, y se hicieron pocas preguntas al respecto. Pero a las llamadas islas ABC (Aruba, Bonaire y Curazao) las tomó por sorpresa la decisión del gobernante Nicolás Maduro en 2018 cuando decidió bloquear todo el tráfico aéreo y marítimo.

“Sacan el oro de este país ilegalmente y lo venden allá de forma legal; se llevan el coltán”, dijo Maduro refiriéndose al mineral que se usa en muchos dispositivos electrónicos. “Se llevan los diamantes, se llevan todos los alimentos”.

El bloqueo tomó totalmente por sorpresa a las islas, dijeron diplomáticos. Y durante reuniones posteriores entre Venezuela, Holanda y las islas, “no se planteó el asunto del oro, ni del coltán”, dijo Stella van Dijk, secretaria general del Ministerio de Asuntos Generales y Exteriores de Curazao.

El bloqueo continuó hasta abril de 2018, cuando Venezuela lo levantó, para volverlo a imponer en febrero de 2019, cuando aumentaron nuevamente las tensiones geopolíticas.

Pero las autoridades de las islas empezaron a prestar atención al previamente ignorado comercio de metales preciosos y se dieron cuenta que además de transportar grandes cantidades de oro a través de las islas, el Caribe servía para borrar las huellas del origen venezolano de los minerales.

El 21 de junio de 2019, después que nuestros periodistas empezaron a hacer preguntas, el gobierno de Curazao anunció que prohibía de inmediato el comercio con oro venezolano.

Las autoridades alegaron que la minería en Venezuela es sinónimo de operaciones ilegales, fuga de capital, represión y explotación. Además, “investigaciones penales” indicaron que el comercio podría estar relacionado con drogas, legitimación de capitales, contrabando y falsificación de documentos.

“El gobierno de Curazao decidió no continuar colaborando con el comercio de oro de Venezuela porque no podíamos certificarlo”, dijo van Dijk.

En Aruba, el tránsito del oro venezolano sigue siendo legal, pero debe reportarse a la fiscalía. “Puede haber contextos sospechosos en que hace falta investigar más”, dijo Terry Akkerman, el procurador general de la isla.

Mientras tanto, los registros de comercio de Estados Unidos y Suiza muestran que Curazao exportó cientos de kilos de oro a esos países durante los cinco primeros meses de 2019.

Los escoltas de oro

Una de las consecuencias las declaraciones de Maduro en 2018 fue el arresto del escolta de oro Rafael González Zambrano, que estremeció del sector.

“Mi empleado fue detenido ilegalmente cuatro meses”, dijo Juan Carlos Toro Rodríguez, venezolano y director de Paoro Armored Transport.

Vestido con una camisa gris de manga corta y una gorra azul y blanca de Adidas, Toro no parece un comerciante internacional de oro. Dice que solamente se dedica al transporte del metal. Una de sus actividades principales es enviar frutas de Venezuela a Aruba por mar. Pero lo arrestaron con su escolta bajo cargos de contrabando, falsificación de documentos y lavado de dinero.

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Turistas disfrutan de la playa en Curazao. Esta isla, y su vecina Aruba, las dos gobernadas por los Paises Bajos, se han convertido en centros de contrabando del "oro de sangre" venezolano. Bram Ebus InfoAmazonia

Toro y Zambrano fueron liberados por falta de pruebas, pero la investigación sigue abierta. Toro mueve las manos con inquietud mientras reclama ser una víctima, y explica que nunca infringió la ley al transportar oro.

Si lo que hizo es ilegal, entonces deben arrestar a más personas, afirmó.

“Todos en las aduanas deberían estar encarcelados!”, dijo, señalando que ha transportado oro por Bélgica, Holanda, Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos, y que las autoridades siempre habían aprobado sus documentos.

Antes de 2018 enviaba cuatro cargamentos de oro al mes, de entre 44 y 88 libras cada uno, a veces más.

Toro estaba tan seguro de haber hecho todo según la ley, y tan confiado que Ministerio Público había cometido un error, que organizó otro cargamento de oro para enviarlo por KLM en septiembre de 2018. Dice que lo hizo solamente una vez para demostrar su postura. Saca orgulloso su teléfono celular para mostrar imágenes de todos los sellos de los servicios de aduana de diferentes países y explica que el cargamento llegó a Dubai sin complicaciones.

Zonas francas

En Curazao, como un país dentro de otro, están las zonas francas, donde se importan y exportan bienes libre de impuestos y con poca supervisión.

En la Zona Franca del Aeropuerto de Curazao hay 41 compañías que comercian mercancía diversa como componentes para autos, medicamentos, joyas y oro.

Curazao Precious Metals (Cupremeco) con sede en esa zona franca, no solamente comercializar oro, sino que también lo funde. La empresa recibió mucha cobertura mediática en 2016 cuando un guardia de seguridad fue asesinado durante el robo de 19 libras de oro.

“Es una refinería con todas las de la ley”, dice un proveedor de servicios financieros del sector del oro, quien prefirió no ser identificado. “Pueden definir la pureza, fundir, hacer lingotes de oro. Tienen todos los equipos”.

Cupremeco declinó hacer declaraciones para este reportaje.

Los venezolanos hacen los viajes porque quieren vender sus minerales a cambio de dólares y evitar el devaluado bolívar que el gobierno usa para pagar por el oro.

Un comerciante, quien pidió no ser identificado por preocupaciones de seguridad, dijo que las minas en lo profundo de la selva son operadas por personas que no pueden transportar el oro por motivos logísticos y de seguridad.

“Hombres con dinero, helicópteros y armas visitan a los pequeños mineros. Esta es la gente que recibimos aquí [en Curazao]”, dijo.

La fuente describió cómo funcionan el comercio de oro en las zonas francas: el oro venezolano llega en vuelos privados o a través de transportistas, va directo a la Zona Económica Franca. En vez de quedar registrado como una importación, el producto se asienta como si sencillamente pasa en tránsito por el lugar. Pero cuando el oro sale de la isla, los papeles de la aduana se limitan a hacer referencia a Aruba o Curazao, y no indican de ninguna manera su origen venezolano.

Y no es solamente en las zonas francas. Funcionarios de la Aduana de Aruba y Curazao dijeron que el oro venezolano muchas veces llega en tránsito, en vuelos comerciales, pero nunca se registra como una importación.

Otra forma de llevar el contrabando es sencillamente puesto en forma de joyas, lo que se conoce como smurfing o pitufeo.

Un collar grueso de oro puede pesar más de 2.2 libras y valer más de $40,000. Un funcionario de la Aduana de Aruba dijo que la gente que llega con prendas pesadas activa las alarmas, pero no hay mucho que puedan hacer.

“Sí, claro, lo ves por su actitud o apariencia. No es el tipo de persona que se pondría algo así”, dijo el funcionario.

El funcionario dijo que en diciembre de 2018 alguien trató de sobornarlo, ofreciéndole varios miles de dólares cada vez que lo dejara pasar por el aeropuerto. El funcionario rechazó la oferta.

Otros son más discretos y esconden el oro en los zapatos. Un funcionario de seguridad aeroportuaria dijo que los escáneres corporales no lo detectan.

Pero el oro en tránsito sencillamente no es una prioridad, dijeron autoridades.

“Lo único que hacemos aquí es asegurarnos que [el producto] salga del país”, explicó otra fuente de la aduana Aruba. “Si el oro se importó tienen que pagar impuestos. Pero si está solamente de paso, lo pueden tomar y sacarlo en otro avión” como si fuera oro procedente de Aruba.

Lo mismo puede decirse del oro que pasa por Curazao, dijo Etienne Casiano, vocero de la Aduana del país.

“Los vuelos [con oro] entraron a Curazao en tránsito, acorde con nuestros procedimientos y leyes”, dijo. “Entraron legalmente, era algo normal para nosotros”.

Pero reconoce que distribuir oro a través del Caribe oculta su origen verdadero, lo que convierte a las islas en un punto de trasiego atractivo para llegar a los mercados mundiales.

Las bases de datos “no identifican el país de origen, solamente el último puerto por donde salió”, dijo Casiano. Así que aunque él sabe que la mayoría del oro que llega a la isla proviene de Venezuela, para cuando sale con destino a Europa y Estados Unidos su verdadero origen queda oscurecido.

Aunque el oro que proviene de Venezuela es fácil de ocultar, muchos se mantienen alejados del problemático metal. Archak Bedrossian, el director de Haig, una compañía de la zona franca que compra oro, dijo que hasta hace cuatro años compraba oro en Venezuela y otros países sudamericanos.

“Cuando vimos que el negocio estaba en manos de los pranes [pandillas] y los paramilitares, dejamos de hacer negocios”, dijo. “Antes, los mineros nos contactaban para vendernos [su oro], pero estas personas se vieron obligadas a vender a grupos [delictivos], y por eso fue que dejamos de comprarles”.

Eliminación de pistas

Un informe de 2012 del Grupo de Acción Financiera del Caribe alertó que en Curazao “no existe proceso alguno que identifique la fuente, destino y objeto del transporte de oro y demás metales y piedras preciosos”. En varios informes subsiguientes indica que nada ha cambiado.

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La Zona Franca está ubicada junto al Aeropuerto Internacional de Curazao y tiene registradas 41 compañías. Algunas comercian con oro venezolano de conflicto y tienen instalaciones de fundición. Bram Ebus InfoAmazonia

Aunque hay información al respecto, con frecuencia es errónea o incompleta. En un documento filtrado que fue recibido en Aruba se usan indistintamente libras, gramos y onzas, y falta otro tipo de información clave.

Autoridades de Aruba dicen que están tratando de seguir mejor la pista al oro en tránsito y entienden que sus agencias pudieran tener que rendir cuentas por la falta de supervisión.

“Ahora hay que asentarlo todo, aunque esté en tránsito”, dijo un funcionario. “A veces tiene que suceder algo para aprender”.

En Curazao hay más de 70 joyerías que además de comprar joyas para fundir y exportar, compran lingotes de oro. No hay forma de saber si el oro proviene de Venezuela. El único requisito para comprar oro es que el vendedor muestre su documento de identidad de Curazao, porque las normas de la isla no exigen certificados de origen.

Un comerciante, a quien nuestros periodistas consultaron después que se prohibió la importación de oro, supone que los contrabandistas se adaptarán y que sencillamente cambiarán las rutas para los cargamentos más grandes.

“Si quieren dólares por su oro, pueden ir a Perú, Colombia, Brasil, Guyana, Surinam, ¡esto continuará!”, dice riendo.

Este proyecto es el resultado de una alianza periodística entre InfoAmazonia (Brasil), el Miami Herald (Estados Unidos), Runrun.es (Venezuela), Correo del Caroní (Venezuela) y De Correspondent (Holanda). El proyecto fue posible gracias a la Human Rights Foundation y es apoyado por una contribución del Fondo Holandés para Proyectos de Periodismo.

Este proyecto es el resultado de una alianza periodística entre InfoAmazonia (Brasil), el Miami Herald (Estados Unidos), RunRun.es (Venezuela), Correo del Caroní (Venezuela) y De Correspondent (Holanda). El proyecto fue posible gracias a la Human Rights Foundation y es apoyado por una contribución del Fondo Holandés para Proyectos de Periodismo.

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