Venezuela

Sus mensajes de texto propiciaron su escape de una tenebrosa red delictiva

Las personas son víctimas del contrabando y de las redes de prostitución a nivel internacional.
Las personas son víctimas del contrabando y de las redes de prostitución a nivel internacional. Getty Images/iStockphoto

Una joven latinoamericana obligada a prostituirse en las Islas Vírgenes estadounidenses logró que las autoridades la rescataran tras enviar mensajes de texto en los que informó su situación y expresó temor a sufrir daños físicos en un bar operado por una ciudadana de un país caribeño, informó la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Las autoridades dijeron que la mujer de origen venezolano envió los mensajes a su familia que a su vez contactó al Departamento de Policía de las Islas Vírgenes (VIPD) que investigó el caso con agentes especiales del ICE junto con el FBI, la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), los guardacostas y otras agencias de seguridad.

Un agente del FBI fingió ser un cliente del centro nocturno donde estaba la joven y negoció con Yohanna González-McFarlane, de República Dominicana y quien operaba el local, una “cita” fuera del bar con la mujer que no fue identificada. De esa forma pudo escapar, según documentos judiciales del caso.

“Las actividades de González-McFarlane llamaron la atención de la policía cuando una de las mujeres originarias de Venezuela informó en secreto las condiciones de su trato a su familia a través de mensajes de texto y llamadas. Los familiares de la joven a su vez contactaron al VIPD. Según documentos judiciales, la joven envió mensajes indicando que se vio obligada a prostituirse y que temía peligro físico”, dijo el ICE.

También en los documentos se describen amenazas de muerte presuntamente hechas por González-McFarlane y otros en el bar contra una de las jóvenes extranjeras obligadas a trabajar allí y de quemar el pasaporte de otra de ellas.

De acuerdo con documentos judiciales revelados el jueves pasado, entre diciembre de 2018 y agosto de 2019, González-McFarlane, operaba un club nocturno en St. Thomas. Supuestamente reclutó a jóvenes extranjeras y se las arregló para llevarlas de contrabando a las Islas Vírgenes estadounidenses para ejercer la prostitución mientras trabajaban en el bar.

González-McFarlane alojó a las mujeres en una residencia en St. Thomas y presuntamente les exigió que tuvieran relaciones sexuales con clientes del club nocturno para pagar sus deudas por llevarlas de contrabando a ese territorio.

“Supuestamente, esta mujer tenía el negocio de contrabandear mujeres jóvenes con fines de lucro y utilizaba la intimidación y el abuso para obligar a sus víctimas a participar en actos sexuales. El número de veces que las mujeres fueron víctimas de su actividad criminal es despreciable”, dijo Iván J. Árvelo, agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en San Juan de Puerto Rico.

Siga a Sonia Osorio en Twitter: @soniaosoriog

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2019, 11:29 a. m. with the headline "Sus mensajes de texto propiciaron su escape de una tenebrosa red delictiva."

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