Venezuela

Diálogo secreto entre EEUU y Cabello es recibido con dudas y estupor

Jefe de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela niega tener conversaciones con EEUU

Diosdado Cabello, considerado el hombre más poderoso en Venezuela después del presidente, negó el 19 de agosto de 2019 tener reuniones con alguien que está en contacto cercano con la administración Trump.
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Diosdado Cabello, considerado el hombre más poderoso en Venezuela después del presidente, negó el 19 de agosto de 2019 tener reuniones con alguien que está en contacto cercano con la administración Trump.

Informes de que Estados Unidos conversa en secreto con el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, generaron sorpresa entre varios de los más versados expertos en la realidad venezolana, con algunos calificando el esfuerzo como ingenuo y otros como muestra de que Washington se está quedando sin ideas en su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro.

Según un artículo exclusivo publicado en la noche del domingo por la agencia AP, Washington ha iniciado conversaciones secretas con Cabello al igual que con otros altos funcionarios del régimen, algunos de los cuales intentan obtener garantías de que no sufrirán represalias si acceden a pedidos de abandonar a Maduro.

El artículo fue elaborado en base a las declaraciones de un alto funcionario estadounidense, cuya identidad no fue revelada. La fuente aseguró que el propósito de las conversaciones con Cabello no buscaban alentarle a que derroque a Maduro para quedarse él en el poder.

“La meta del contacto [con Cabello] es incrementar la presión sobre el régimen al contribuir con la lucha que Estados Unidos cree está ocurriendo tras bambalinas entre círculos de poder rivales dentro del partido gobernante”, señaló el artículo.

“Se están llevando a cabo contactos similares con otros altos funcionarios venezolanos... y la Casa Blanca está limitándose a escuchar qué se requeriría para que traicionen a Maduro y respalden un plan de transición”, aseguró.

Expertos consultados, sin embargo, advirtieron que nada bueno puede esperarse de sostener negociaciones con Cabello, quien es investigado en Estados Unidos bajo sospecha que es uno de los máximos capos de la droga de Venezuela y de haber planificado un atentado contra la vida del senador Marco Rubio.

“La idea de que él [Cabello] pueda jugar un papel constructivo en Venezuela es una señal de que el actual equipo que está llevando la política se está quedando sin ideas”, comentó desde Washington Roger Noriega, ex subsecretario de estado de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental en la administración del presidente George W. Bush.

Es dudoso que la diplomacia estadounidense pueda darle a Cabello garantías de que no terminaría tras las rejas si colapsa el régimen, en el supuesto caso de que fiscales estadounidenses hayan ya presentados cargos “sellados” (no anunciados) en su contra. Las autoridades llevan ya más de una década investigándolo por narcotráfico, dijo.

Múltiples testigos venezolanos han declarado a las autoridades estadounidenses que Cabello es el verdadero jefe del denominado Cartel de Los Soles, organización criminal compuesta por militares y altos funcionarios del régimen que controlan las operaciones del narcotráfico en Venezuela.

Al sancionar a Cabello en mayo del 2018, el gobierno de Estados Unidos declaró que el dirigente chavista estaba involucrado en una serie de operaciones criminales.

“Además de lavado de dinero y de las exportaciones ilegales de minerales, Cabello también está directamente involucrado en actividades de narcotráfico”, dijo el Departamento del Tesoro en un comunicado.

“Trabajando con el [ex] vicepresidente ejecutivo venezolano Tarek El Aissami... Cabello organiza los envíos de droga que se trasladan desde Venezuela a través de la República Dominicana y luego a Europa”, agregó.

Noriega, quien por años advirtió el peligro que representaba el chavismo cuando muy pocos prestaban atención en Washington, dijo temer que algunos funcionarios estadounidenses parecen creer que se puede convencer al “narco-régimen” que controla Venezuela a someterse a una derrota electoral que le llevaría a entregar el poder.

El ex subsecretario de estado también dijo tener dudas del planteamiento que sectores del chavismo estén dispuesto a derrocar a Maduro.

“Creo que son ilusiones”, dijo Noriega. “Hay divisiones y rivalidades internas entre los jefes del régimen, pero ellos están atrincherados y saben que, o se mantienen juntos o serán colgados uno a uno por separado”.

Douglas Farah, periodista e investigador citado con frecuencia en el Congreso para hablar sobre el régimen, dijo que es muy difícil creer que se pueda negociar algo con Cabello, calificando cualquier diálogo con él como un ardid para ganar tiempo o contener la introducción de nuevas sanciones.

Cabello ha estado ganando poder en los últimos meses, en la medida que Washington y la comunidad internacional han tomado pasos para aislar y sancionar a Maduro, respaldando al presidente interino Juan Guaidó como el legítimo jefe de estado del país petrolero.

“Cabello ha ganado mucho terreno en el último año con las sanciones a costa de Maduro, a costa de El Aissami, y a costa de los demás. Si uno ve los nombramientos en las zonas estratégicas, en los puertos y aeropuertos, en el inteligencia, y en otras áreas claves, uno vé que son gente de Diosdado”, dijo Farah.

El experto agregó que es hoy posible incluso que Cabello acumule más poder que Maduro dentro del régimen de Caracas, el cual en un reciente informe él describió como un gigantesco conglomerado criminal que opera en múltiples países con decenas de socios y cientos de compañías fantasmas.

Precisamente por esa conexión criminal, Washington no debería caer en la ilusión de que puede sostener conversaciones fructíferas con Cabello, opinó el analista y experto en materia militar, Vladimir Petit.

“Revisando la historia de América Latina en los últimos tiempos, no tenemos hoy nada más parecido a lo que está sucediendo en Venezuela a lo que vimos en Medellín en los años de Pablo Escobar”, dijo Petit, agregando que en el régimen es controlado por jefes de bandas delictivas que controlan circuitos de corrupción, tráfico de influencia, contrabando, extorsión y narcotráfico.

Y para poder negociar en serio con ese tipo de mentalidad, es necesario elevar hasta un extremo el costo de no ceder en las negociaciones, explicó Petit.

Primero, tiene que haber una “amenaza letal posible y creíble en puerta” para que Cabello se siente realmente a negociar. Y segundo, la oferta tiene que superar lo que ellos están ya disfrutando, dijo el experto.

Dado a que las operaciones del narcotráfico ya genera cientos de millones de dólares de un mes al otro, crear las condiciones para unas negociaciones significa que los líderes del régimen tienen que estar virtualmente contra la pared.

“Con el delincuente no se puede negociar si no le tienes puesto el pie en el cuello”, dijo Petit. “De resto, no puedes sostener conversaciones en serio”.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM

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