Venezuela

Diálogo con minipartidos es maniobra de Maduro para acabar con Guaidó, dicen analistas

La decisión del gobernante Nicolás Maduro de negociar con diminutos partidos que, aunque carentes de seguidores dicen formar parte de la oposición, en realidad busca tomar control de la Asamblea Nacional de Venezuela, bastión del presidente interino Juan Guaidó, dijeron analistas.

La decisión fue dada a conocer horas después que Guaidó anunciara el colapso definitivo de las estancadas conversaciones en Barbados entre representantes de Maduro y de los principales partido de oposición, anunciando además una nueva jornada de protestas para incrementar la presión sobre el régimen.

La respuesta de Maduro fue anunciar que pasaría a negociar con un puñado de micropartidos que tradicionalmente han deambulado más cerca del régimen que de la oposición, incluyendo a Avanzada Progresista del ex candidato presidencial y ex dirigente chavista Henry Falcón, quien sirvió de “opositor útil” en las elecciones presidenciales del 2018, declarado fraudulento por la comunidad internacional.

Expertos dijeron que las nuevas negociaciones solo buscan concluir el proceso de arrebatarle a Guaidó el control del poder legislativo.

“La movida es el último intento por parte de la administración de Maduro de remover a la coalición opositora de Guaidó de la Asamblea Nacional y allanar el camino para nuevas facciones de la oposición que puedan ser más favorables en promover el levantamiento de las sanciones económicas sobre los sectores financieros y petroleros de Venezuela”, dijo el analista de la firma británica IHS Markit, Diego Moya-Ocampos en un informe.

“Maduro y el partido de gobierno probablemente están preparando el camino para convocar un adelanto de las elecciones parlamentarias [...], algo que está prohibido por la Constitución”, que establece que la nueva Asamblea no puede ser juramentada antes del 2021, agregó.

Otro objetivo de la jugada es promover en la comunidad internacional la idea de que la oposición se encuentra nuevamente fraccionada, con un sector congregado alrededor de Guaidó y otro que está dispuesto a cohabitar con el régimen.

Pero los dirigentes que están accediendo a negociar con el régimen en realidad representan un sector muy pequeño dentro del espectro político venezolano, dijo el ex diputado venezolano Vladimir Gessen.

“Esa gente no tiene respaldo popular. Juntos representan menos del 2 por ciento del electorado”, dijo Gessen.

“Precisamente con esa misma gente fueron a las elecciones (del 2018) que condenó la Unión Europea”, Estados Unidos y el Grupo de Lima, para tratar de crearle un aura de legitimidad a unos comicios donde el grueso de la población en realidad no participó, agregó.

De hecho las nuevas elecciones parlamentarias que Maduro pretende negociar con los micropartidos tendrían el mismo efecto, dado a que la verdadera oposición se abstendría, señaló Gessen.

“Serían otras elecciones fraudulentas”, dijo.

Guaidó —cuya presidencia interina es reconocida por más de medio centenar de países, incluyendo a Estados Unidos— calificó de irresponsable la decisión de los partidos minoritarios de sentarse en la mesa de diálogo.

“Ya el régimen ha intentado esto antes. Poner pañitos de agua caliente es irresponsable y sádico”, declaró a la prensa local.

El presidente interino había anunciado el lunes el final de las conversaciones en las que sus representantes sostenían con muchas dudas en Barbados diciendo que Maduro en realidad no está interesado en brindar soluciones a la crisis.

El dirigente insistió en que las metas de su movimiento sigue de pie al igual que el orden en que son buscadas. Primero, el cese de la usurpación ejercida por Maduro; segundo, la conformación y un gobierno de transición y tercero, la realización de elecciones libres.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM

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