Venezuela

No pudieron quebrar su espíritu, dice esposa de encarcelado coronel venezolano

A él ya habían intentado matarlo cuando lo detuvieron a finales de enero de este año. En la emboscada que le tendieron, le habían disparado a matar y una bala le rozó la sien.

A ella, la persecución fue feroz. La buscaron por toda Venezuela antes de que lograra escapar, y a su hermano, los hombres del régimen de Nicolás Maduro le advirtieron de que si la atrapaban con vida “la iban a picar en pedacitos porque se había burlado de ellos”.

Obligada a huir a Canadá para salvar su vida, Sorbay Padilla recuerda a su esposo, el coronel Oswaldo García Palomo, quien se encuentra incomunicado en una insalubre celda del régimen de Nicolás Maduro. Dice que pese al hambre y las torturas a las que ha sido sometido, no podrán quebrar su espíritu.

Los hombres que arrestaron al coronel pretendieron asesinarle, a él junto a los tres acompañantes que se encontraban en el vehículo. De haber ocurrido, los asesinatos hubieran pasado convertirse en uno más de las cientos de casos de ejecuciones extrajudiciales del régimen que han sido denunciados.

“Ellos tiraron a matar. Ellos le dieron a la camioneta en que iban todos los tiros del mundo. Se salvan de que no los maten allí porque en la zona donde ocurrió ese operativo había caseríos y la gente salió gritando . Y había muchos niños bañándose en un río que salieron a ver y por eso no los ejecutaron”, dijo Padilla relatando la información que le suministro los abogados del coronel.

Después de la detención, el Coronel fue sometido a intensas torturas físicas después de su arresto para obligarle a comprometerse en un complot para derrocar a Maduro. Y ahora, que se encuentran detenido en la temida instalación en Caracas del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) conocida como el Helicoide, los hombre del régimen lo someten a torturas sicológicas y le niegan acceso a la comida para tratar de quebrarlo.

“No lo van a conseguir”, dijo Padilla en la entrevista telefónica“. Oswaldo es un hombre con unas convicciones bien sólidas. Es un coronel de la Guardia Nacional bien formado, y es por eso que nunca lo han podido doblegar”.

La última vez que Padilla pudo ver a su esposo fue días antes de su arresto. Ella y los dos hijos de ambos se encuentran en el exilio, dado que enfrentan órdenes de arresto por ser familiares directos del coronel.

García Palomo había sido identificado en varias ocasiones por el propio Maduro como uno de los hombres más peligroso para el régimen. El coronel no era el único militar venezolano conspirando para derrocar el régimen socialista. Y entre éstos, tampoco era el de mayor jerarquía, habiendo actualmente detenidos por conspiración generales y hasta ex ministros. Pero sí era uno de los pocos que estaba dispuestos a servir de enlace personal entre los distintos actores y de esa manera resguardar las comunicaciones, dijo Padilla.

En un país donde todos los militares son vigilados férreamente por el servicio de inteligencia cubano, las comunicaciones demostraron ser una y otra vez el mayor riesgo operacional de las distintas conspiraciones emprendidas contra Maduro, había dicho el coronel a el Nuevo Herald en una entrevista realizada meses antes de su captura.

En esa entrevista, García Palomo admitió que él había formado parte de varias conspiraciones, incluyendo uno que fue desarticulado por el régimen del 2018, pero aclaró que los movimientos en los que participó nunca buscaron asesinar a Maduro, como el gobernante de facto venezolano alega.

De hecho, a él se le había invitado a participar en el atentado con drones cargados con explosivos del año pasado, pero resaltó en la entrevista que se negó a hacerlo debido a que consideraba que la propuesta era una mala idea.

“Se los había advertido […] Matan a Maduro, y ¿qué pasa después? Era una acción aislada que lo único que iba a conseguir es que el mundo entero se volteara y pasaran a acusar a todos los que estamos luchando por la democracia en Venezuela de asesinos y de carniceros”, declaró.

El Coronel sí participó en otro movimiento para derrocar a Maduro en enero de este año pero fue capturado poco después que entró a Venezuela desde Colombia, en una emboscada que tomó lugar cerca de la frontera.

Desde ese momento, Padilla solo ha podido ver a su esposo en las pocas imágenes de vídeo transmitidas en la internet. La primera de ella, poco después de su arresto, cuando el régimen lo mostró desorientado y aturdido confesando su participación en el complot.

La última vez que lo vio fue en un video filmado en secreto dentro de las instalaciones del Sebin, que luego fue presentado a la Organización de Estados Américanos (OEA) por la activista venezolana, Tamara Sujú.

Allí aparece García Palomo con vida en un cuarto oscuro, acompañado por otros prisioneros.

Al coronel no lo han visto desde hace mes y medio. Pero incluso desde antes, García Palomo solo ha podido ser visitado por dos personas que tienen autorización del régimen. Sus hermanos, han intentado verlo pero se les ha negado, dijo Padilla.

La esposa del coronel también teme que su esposo no este comiendo dado que las autoridades del Sebin también ha prohibido que les lleven alimentos, lo cual es esencial para todo preso político para subsistir en las cárceles del régimen.

“Nosotros realmente tenemos mucho temor por la seguridad de él. Esta gente no habla de él, sino cuando sale Maduro a nombrarlo y decir que es un terrorista”, dijo.

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