Trump dice que se reuniría con Maduro para discutir su salida ‘pacífica’ del poder
El presidente Donald Trump confirmó el lunes que se reuniría con el gobernante venezolano Nicolás Maduro, pero funcionarios estadounidenses dijeron que la administración no estaba tratando de concertar un encuentro con Maduro, a quien Estados Unidos considera un narcoterrorista y presidente ilegítimo.
“A diferencia de la izquierda radical, SIEMPRE me opondré al socialismo y apoyaré al pueblo de Venezuela”, tuiteó Trump a las 10:25 a.m. “Solo me reuniría con Maduro para discutir una cosa: ¡una salida pacífica del poder!”
El tuit de Trump llegó menos de un día después que Axios publicó detalles el domingo de una entrevista con el presidente, en la que dijo que que consideraría reunirse con Maduro a pesar de haber rechazado solicitudes anteriores.
Axios también atribuyó Trump haber dicho en la entrevista que su apoyo a principios de 2019 a Juan Guaidó, el líder de la oposición venezolana reconocido por Estados Unidos como el presidente legítimo de Venezuela, no fue particularmente “significativo”.
Dos funcionarios de la administración dijeron a McClatchy que una reunión no era un objetivo de la administración, y que el tuit del presidente no equivalía a un cambio en la política estadounidense.
El lunes, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dijo que Trump “sigue reconociendo a Juan Guaidó como el líder de Venezuela”.
“No ha perdido la confianza [en Guaidó] en absoluto”, dijo.
Aún así, las declaraciones públicas de Trump de que se reuniría con el gobernante socialista de Venezuela podrían tener ramificaciones políticas en Estados Unidos y en Venezuela, una nación sudamericana que alguna vez fue muy próspera y ahora está devastada por la pobreza y la agitación política.
También podrían complicar la campaña de reelección de Trump, que ha cortejado enérgicamente a los electores hispanos del sur de Florida, donde vive la mayor comunidad de venezolanos exiliados en Estados Unidos.
“Trump habla duro sobre Venezuela, pero admira a matones y dictadores como Nicolás Maduro”, tuiteó el domingo por la noche el ex vicepresidente Joe Biden, el probable oponente de Trump en noviembre. “Como presidente, apoyaré al pueblo venezolano y la democracia”.
El gobierno de Trump ha pasado mucho tiempo presionando a Maduro para que renuncie.
Trump respaldó a Guaidó en enero de 2019 cuando el líder de la Asamblea Nacional de Venezuela asumió como presidente “encargado” de Venezuela. El presidente estadounidense invitó a Guaidó a asistir al discurso del Estado de la Unión en febrero y lo recibió en la Casa Blanca.
La administración también ha implementado una campaña de sanciones contra Venezuela y Cuba, que ha apoya Maduro con servicios de inteligencia y seguridad.
En marzo, el Departamento de Justicia acusó a Maduro y a 14 personas vinculadas con el régimen venezolano de narcotráfico y otros cargos.
El Nuevo Herald reportó el año pasado que funcionarios de la Casa Blanca estaban dispuestos a negociar con Maduro su salida del poder, una reunión con el líder venezolano que no ha sido favorecida, al menos públicamente.
Después de comentarios similares de Trump en 2018, Maduro voló a Nueva York para tratar de reunirse con presidente estadounidense al margen de la Asamblea General de la ONU. Eso nunca ocurrió.
Ni el Departamento de Estado ni el Consejo de Seguridad Nacional respondieron de inmediato a las solicitudes de declaraciones sobre el el artículo de Axios.
El lunes por la tarde, Carlos Vecchio, el embajador designado por Guaidó en Estados Unidos, agradeció en Twitter a Trump por “el apoyo consecuente de su administración y de todas las instituciones de los EEUU a la lucha del Gobierno Interino del Presidente Juan Guaidó por la restitución de la democracia y la libertad de Venezuela”.
Los comentarios de Trump ocurren en un momento difícil para Guaidó. La Corte Suprema de Venezuela, bajo el control de Maduro, nombró recientemente un nuevo Consejo Nacional Electoral e intervino a dos importantes partidos de la oposición.
Juan Cruz, ex director del Consejo de Seguridad Nacional para Asuntos del Hemisferio Occidental, dijo que los comentarios del presidente sobre la reunión con Maduro no son del todo sorprendentes, pero advirtió que podrían ser perjudiciales para la oposición venezolana.
“El presidente puede decir eso y al mismo tiempo seguir apoyando al pueblo venezolano y a la oposición. Es completamente coherente con su opinión de que [la solución] a los grandes problemas solo necesitan su participación personal”, dijo.
“Pero los comentarios corren el riesgo de debilitar potencialmente a Guaidó hasta el punto en que el régimen pudiera interpretar erróneamente las palabras del presidente”, e incluso contemplar el arresto del líder de la Asamblea Nacional, agregó el ex funcionario.
“Eso sería un gran error de cálculo por parte del régimen”, dijo Cruz.
Reacción en la Florida
Trump también ha hecho su postura de línea dura contra Maduro, y por extensión el régimen socialista en Cuba, una parte integral de su campaña de reelección en el sur de Florida, donde viven unos 300,000 venezolanos y más de 1 millón de cubanoamericanos.
Trump pronunció un discurso oficial sobre el fin del socialismo en las Américas en la Universidad Internacional de Florida en febrero de 2019 y envió al vicepresidente Mike Pence para lanzar la coalición de Latinos por Trump en Miami en junio del año pasado.
Los demócratas, que calificaron a Trump de hipócrita por su resistencia a proporcionar un estado de protección temporal a los venezolanos indocumentados en Estados Unidos, reaccionaron rápidamente al artículo de Axios el domingo por la noche.
La portavoz del Partido Demócrata de la Florida, Luciana Pérez-Fernández, una venezolanoamericana, dijo el domingo que “las acciones de Trump están debilitando a Juan Guaidó y alejando a nuestros aliados en la región que están trabajando para restaurar la democracia en Venezuela”.
Pero los republicanos de Miami, muchos de quienes criticaron al entonces presidente Barack Obama por normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y reunirse en 2016 con el entonces presidente Raúl Castro, hasta ahora concuerdan con Trump.
“Las acciones sin precedentes tomadas por la administración Trump demuestran un compromiso para restaurar el orden democrático y el Estado de derecho en Venezuela”, dijo en un comunicado el senador Marco Rubio, republicano por Florida, una de las figuras clave en los esfuerzos por derrocar a Maduro.
“Estados Unidos siempre ha estado dispuesto a facilitar una transición pacífica a la democracia,” dijo Rubio. ”Lo que ha dejado en claro que no hará es negociar con el régimen de Maduro para que permanezca en el poder o permitir que se usen las negociaciones como tácticas dilatorias“.
Carlos Giménez, alcalde de Miami-Dade y candidato republicano a la Cámara federal, quien el domingo por la noche dijo que “las reuniones diplomáticas con [Maduro] no harán nada para ayudar al pueblo venezolano”, afirmó el lunes que estaba “contento de saber que el presidente aclaró lo que quiso decir y se comprometió nuevamente a apoyar al pueblo venezolano“.
Ernesto Ackerman, presidente de la Organización de Ciudadanos Venezolanos Americanos en USA, creada para involucrar a los votantes venezolanos e hispanos en el proceso político de Estados Unidos, dijo que es difícil creer que Trump se reunirá con Maduro mientras el Departamento de Justicia presenta cargos en su contra.
“¿Cómo puede encontrarse con Maduro?“, dijo Ackerman, quien es republicano. “¿Dónde se van a encontrar, en Marte?”
Tim Murtaugh, director de comunicaciones de la campaña de Trump, le dijo a McClatchy el lunes que Trump “ha sido inequívoco en el apoyo a la democracia en todo el mundo, se ha opuesto a los dictadores y ha llevado al mundo a reconocer a Juan Guaidó como el legítimo líder de Venezuela”.
“Por el contrario”, dijo Murtaugh, “Joe Biden ha dicho que volvería a la política de Obama de apaciguar al dictador de Cuba, fortalecer y enriquecer a Cuba y permitirle apuntalar mejor a Maduro y otros dictadores de la región. El presidente Trump se opone firmemente a los regímenes socialistas, mientras que las políticas de Biden les facilitarían la vida“.
Algunos políticos republicanos, entre ellos el senador Scott, han tuiteado una foto del entonces vicepresidente Biden riéndose durante un intercambio con Nicolás Maduro en la toma de posesión de la entonces presidenta brasileña Dilma Rousseff en 2015.
McEnany citó un informe de Yahoo que decía que Biden se reía mientras alababa el cabello de Maduro.
“Entonces, cuando se comparan las acciones de este presidente, nos hemos opuesto al socialismo y hemos estado al lado de la libertad”, dijo a los periodistas.
Pero Juan S. González, quien hizo las veces de intérprete durante el intercambio como entonces asesor de Biden, le dijo al Herald que su jefe se rió porque Maduro le pidió al gobierno de Estados Unidos que aumentara el precio del petróleo. Y que el reportaje original de un medio brasileño en el que se basó Yahoo citaba a Maduro como la fuente de lo que sucedió en el encuentro.
Biden luego le dijo a Maduro, que buscaba un diálogo con Estados Unidos, que la administración de Obama no haría tal cosa a menos que Maduro se comprometiera a liberar a todos los prisioneros políticos, entre otras condiciones, dijo González.
“Lo que está haciendo la campaña de Trump es tergiversar el intercambio del vicepresidente Biden” con Maduro, dijo González, y tratar de “distraer de la terrible respuesta de la administración al coronavirus”.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2020, 11:32 a. m. with the headline "Trump dice que se reuniría con Maduro para discutir su salida ‘pacífica’ del poder."