Venezolanos cocinan con leña pese a vivir sobre un mar subterráneo de petróleo
Venezuela cuenta con las mayores reservas de probadas de petróleo del planeta, pero millones de sus habitantes hoy se ven obligados a cocinar con leña por la escasez cada vez mayor de gas doméstico y las constantes interrupciones en el suministro eléctrico.
La práctica, que en el pasado solo se veía en las zonas rurales, se ha extendido hasta las centros urbanos del país, con miles de venezolanos construyendo cocinas improvisadas en los patios de sus casas para quemar leña recogida individualmente en bosques aledaños o comprada en la calle a vendedores ambulantes.
“Cuando la gente no tiene gas, recurre a la leña”, dijo Antero Alvarado, director regional de la firma Gas Energy Latin América, al diario El Impulso. “Hay al menos cuatro millones de familias que usan leña para cocinar alguna comida”.
En algunos puntos del país, la leña es el único combustible disponible.
“Aquí no se consigue gas, el gas viene cada dos meses, cada tres meses. Tenemos que cortar madera para poder cocinar”, comentó Juan Hernández, un residente de la región montañosa cercana a Caracas, conocida como los Valles del Tuy.
Cada dos semanas, el hombre de 37 años ingresa a un bosque cercano para cortar suficientes ramas y troncos secos para cocinar durante los próximos 15 días.
La frustración de los venezolanos ante la situación se vio reflejada el viernes a través de las redes sociales, luego que un alto oficial de la Fuerza Armada venezolana fuera blanco de una oleada de críticas al anunciar un programa para recoger leña.
El Mayor General Oviedo Delgado Ramírez, quien es la máxima autoridad militar en los estados fronterizos de Mérida, Táchira y Trujillo, ofreció poner los hombres bajo su mando a cortar los árboles arrastrados por los ríos de la zona para luego distribuirla entre los habitantes de la región, que está entre las más golpeadas por la crisis energética.
La propuesta le ganó una oleada de críticas al general, con cientos de cuestionamientos e insultos transmitidos a través de las redes sociales. “INSÓLITO! TODO UN RETROCESO!”, resaltó un portal de noticias. “No les importa la población! Jefe de la Redi Los Andes, en Táchira , MG Ovidio Delgado Ramírez dice que iniciaran una campaña para repartir leña, demostrando la incapacidad de cumplir con el gas doméstico”.
“Y hasta cuando vamos a seguir soportando a estos HDP? apagones, sin gas, sin efectivo, sin medicinas sin gasolina. Nadie va a venir a sacar a desgraciaos y el problema es de todos los venezolanos” (sic), agregó en Twitter un ciudadano ofendido.
Trágicamente, la situación se produce en un país que no solo tiene más petróleo bajo la tierra que Rusia y Arabia Saudita, con 360,000 millones de barriles, sino que también cuenta con grandes cantidades de gas natural.
Con 197,1 billones de pies cúbicos, el país ocupa el octavo lugar en la escala mundial de reservas y tradicionalmente la industria venezolana de petróleo producía tanto gas que no sabía qué hacer con él, optando por quemarlo en vez de procesarlo y exportarlo.
La estatal Petróleos de Venezuela está a cargo de vender el gas doméstico internamente, pero la distribución ha caído al piso de mano al colapso generalizado de la industria provocado por años de políticas erradas, una voraz corrupción que ha saqueado miles de millones de dólares de sus arcas y, más recientemente, las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Hoy en día, el poco gas disponible se consigue principalmente en el mercado negro, donde una bombona de gas puede ser adquirida por $40, precio prohibitivo en un país donde el salario mínimo mensual asciende a menos de dos dólares.
Pero más que la electricidad, una gran mayoría de hogares venezolanos tradicionalmente han dependido del gas para preparar alimentos, dado que en el pasado constituía una opción más económica.
El descontento sobre la escasez del gas quedó en evidencia en agosto, según datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, que reportó que entre las 302 protestas registradas ese mes por interrupciones en los servicios públicos, 156 de ellas se debieron a la ausencia del gas doméstico, seguidas por 93 realizadas por fallas en el suministro de agua y 53 por la falta de electricidad.
Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de octubre de 2020, 11:56 a. m. with the headline "Venezolanos cocinan con leña pese a vivir sobre un mar subterráneo de petróleo."