Autoridades: Por $800 compraban bebés a venezolanas desesperadas por el hambre
Una banda delictiva desarticulada la semana pasada en Colombia se acercaba a venezolanas embarazadas viviendo bajo condiciones de miseria y les convencía para que les vendieran las criaturas cuando nacieran a fin de exportarlas a Europa, dijo el martes el Director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa.
La agrupación, que pagaba hasta $800 por recién nacidos, había convertido la desesperación de la población venezolana en una oportunidad de negocio, obteniendo hasta unos 2,000 euros por bebe entregado, señaló Espinosa al brindar los detalles de la investigación que condujo al arresto.
“Se estaban acercando estas personas a mujeres venezolanas embarazadas en condición de vulnerabilidad, en condiciones socioeconómicas difíciles para ofrecerles comprarles sus bebes”, dijo Espinosa en una entrevista.
“Ellos seleccionaban bastante bien a las víctimas para aprovechar su condición de vulnerabilidad. Estas mujeres tenían el apremio económico, la dificultad en Venezuela es muy grave y les ofrecían $800 que allá es demasiado dinero porque el salario mínimo de allá no cubre ni un 1% de la canasta familiar”, agregó.
Las mujeres eran contactadas en la región fronteriza de los dos países, tanto en Venezuela como en Colombia, enfatizó.
La banda --liderada desde Cúcuta por una mujer venezolana, otra ecuatoriana y un hombre colombiano—fue desarticulada el viernes como resultado de una investigación realizada por agentes de Migración Colombia y la fiscalía de ese país, denominada con el nombre de Natus.
Una vez nacidos, los bebes eran registrados fraudulentamente como ciudadanos colombianos y posteriormente eran enviados a través de Ecuador hacia Europa, dijo Espinosa. Seis integrantes de la red fueron capturados el viernes y uno de los menores fue rescatado antes de que pudiera ser enviado fuera de Colombia, dijo el director de Migración Colombia.
Las autoridades colombianas están tratando de determinar cuántos niños venezolanos fueron vendidos en Europa por la organización delictiva.
Venezuela atraviesa por una aguda crisis económica que ha obligado a más de 5.5 millones de sus habitantes a salir del país para escapar de lo que ha sido descrito como una de las mayores crisis humanitarias en la historia de la región. Luego de una breve pausa en el éxodo a lo largo del 2020, los emigrantes han comenzado a retomar el camino, muchos de ellos cruzando a píe a través de la porosa frontera con Colombia.
El colapso económico abarca la otrora exitosa industria petrolera, que por años había llevado a los venezolanos a disfrutar de los estándares de vida más altos de la región.
Cerca de dos millones de venezolanos han buscado refugio en Colombia, pero muchos de ellos han tenido dificultades para encontrar empleo y viven en la calle sobreviviendo con la ayuda de organizaciones benéficas.
El alto grado de desesperación por el que atraviesan muchos venezolanos en la región fronteriza hacen que se conviertan en blanco fácil de los grupos delictivos, advirtió desde Caracas el abogado y experto en criminalidad venezolano, Luis Izquiel.
“Dentro de ese grupo de personas que han emigrado hay gente que se encuentra en condiciones de extrema pobreza y que está desesperada, y que está siendo aprovechada por grupos irregulares como este grupo en Cúcuta que convencía a estas venezolanas para que vendieran a sus hijos”, dijo Izquiel.
Organizaciones delictivas internacionales llevan ya tiempo explotando el estado de vulnerabilidad de los emigrantes, en algunos casos reclutando a jóvenes venezolanas para formar parte de redes de prostitución, en ocasiones siendo trasladadas bajo engaño a países como Trinidad y Tobago, Colombia, República Dominicana y España, dijo Izquiel.
En el caso de los hombres, la desesperación les ha llevado a unirse a organizaciones delictivas y a grupos irregulares como las bandas delictivas conocidas como Bacrim y el Ejército de Liberación Nacional, agregó.
Raúl Antonio Pineda, director general de Árbol Fuerte de Vida, dijo que su organización de derechos humanos tiene tiempo brindando asistencia a los venezolanos que cruzan la frontera, muchos de los cuales en ocasiones no tienen dinero para comer.
En un informe elaborado por la ONG sobre la compra de niños, la organización dijo que el bebe rescatado por las autoridades la semana pasada había nacido en Cúcuta el 29 de marzo, luego que su madre fuese trasladada desde Ipiales, ciudad colombiana fronteriza con Ecuador, donde ella se encontraba bajo condición de refugiada.
Pero Pineda señaló que no son solamente madres venezolanas las que por desesperación se convierten en víctimas de este tipo de organizaciones delictivas. “También las ha habido colombianas que por hambre también han vendido a sus hijos”, señaló.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2021, 7:00 a. m. with the headline "Autoridades: Por $800 compraban bebés a venezolanas desesperadas por el hambre."